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lunes, 20 de julio de 2009

el prescriptor



En su libro La edición independiente como herramienta protagónica de la bibliodiversidad el investigador francés Gilles Colleu define al prescriptor en los siguientes términos:


‘Esta figura engloba a todas las personas u organizaciones que contribuyen a tomar las decisiones de compra y a la lectura de ciertos libros. Básicamente incluye a todos aquellos que pueden —de alguna forma— llevar adelante la tarea de recomendar un libro, por lo que puede enumerarse bajo este ítem a profesores, especialistas, asociaciones, ferias, formadores de opinión, periodistas, críticos, etcétera’.


¿En qué medida contribuyen a la visibilidad, a las ventas o a la lectura de un libro un comentario de Enrique Vila-Matas en El País, una recomendación de Oprah Winfrey en su show, una frase aparecida inicialmente en el Moleskine literario que se cita en la faja que lo acompaña, una reseña de Rodrigo Fresán en el suplemento Radar libros de Página/12, su presencia en la mesa de novedades de una librería y la recomendación del librero de ésta, su mención por parte de un líder político o un gesto de éste alrededor suyo, una frase suelta en una conversación de cafetería que se sostiene con alguien cercano, un escándalo protagonizado por su autor o la muerte de éste, un consejo de un bibliotecario o un comentario de El lamento de Portnoy?





Estas preguntas vienen a propósito de un mail que Camilo Hoyos me escribió esta mañana tras leer una noticia. En su mail Camilo comenta la manera como recientemente dos gestos de dos líderes políticos bastante mediáticos, polémicos y populares entre ciertos sectores sociales han contribuido a disparar las ventas de dos libros: en primer lugar, el regalo de un ejemplar de Las venas abiertas de América Latina por parte del presidente venezolano Hugo Chávez a Barack Obama; y, en segundo lugar, la declaración en la que Obama decía hace unos mese que Netherlands es su novela favorita.


Por un lado, un líder carismático y populista entregándole al icono por excelencia del poder mundial un libro de culto de la izquierda latinoamericana publicado hace 36 años y considerado por muchos como una obra poco seria para rojos trasnochados y cooperantes incautos; y, por otro lado, la nueva encarnación de ese mismo icono, que se proyecta a sí misma y es percibida por muchos como una nueva forma de ejercer el poder, haciéndole un guiño público a una novela que sin ser un best seller ya había alcanzado una cierta notoriedad.


En relación con el tema de la prescripción, ver las entradas "la influencia de los prescriptores de opinión" "mis dealers" y "has de seducir al librero".


martes, 13 de enero de 2009

comentarios del editor nicolás morales sobre los libros más vendidos en colombia

En dos de sus columnas más recientes en la revista Arcadia el editor colombiano Nicolás Morales hace algunas anotaciones con respecto al tipo de libros que más se venden actualmente en Colombia. Se trata de “El modelo Disney” y de “Los libros más vendidos del 2008”.





“El modelo Disney” se refiere a la reciente decisión del grupo Carvajal de ‘botar por la borda la colección más prestigiosa de no ficción en Colombia’: Vitral.


Esta colección que durante años le ha dado una mayor difusión al conocimiento que produce la academia en el ámbito de las ciencias sociales —eso que los franceses llaman con dignidad “vulgarisation de la connaissance”— y que durante años ha construido un fondo constituido por trabajos serios y rigurosos escritos en un lenguaje accesible para un público amplio entra en crisis en un momento en el que, en palabras de Morales, ‘las editoriales han inundado todo el mercado con las pantanosas aguas de la no ficción-basura, dejando reseco el suelo en que podría sembrarse algo distinto a mala hierba’.


Según Morales, ‘puede que Vitral fuera simplemente un lugar para que los académicos de prestigio intentaran trascender los 1.000 ejemplares de la edición universitaria, pero para mí era mucho más que eso: se trataba de la cuota de responsabilidad social de una industria editorial enferma e idiotizada por los megacontratos y los “beast” sellers. El pequeño ejercicio ético en un negocio que, con muy pocas excepciones, no logra trascender, tomar riesgos y ser generoso con el público. El intento de reivindicación de una industria que ha invadido los quioscos de los aeropuertos y los estantes de las librerías con tristes páginas de vedettes, narcos y bajeza sexual’.


En el Grupo Editorial Norma ya habían acabado con colecciones poco rentables como la de poesía, La pequeña biblioteca y alguna otra. El cierre de Vitral representaría la desaparición de una fórmula para divulgar el pensamiento humanista mucho más eficaz que la de la mayor parte de las editoriales universitarias —con las que ha hecho varias coediciones importantes—.


***



En “Los libros más vendidos del 2008” Morales hace un recuento no sólo de los títulos que mejor se vendieron el año pasado según el listado que publica el periódico El Tiempo, sino también de las editoriales que los publicaron. Morales hace las siguientes anotaciones:


El secreto, de Rhonda Byrne, es el libro más vendido en Colombia según la lista. Estuvo 26 semanas en diversas posiciones del conteo superando a El olvido que seremos (24 semanas), El cartel de los sapos (22) y Mi fuga hacia la libertad (18).



En la quinta posición encontramos, curiosamente, la novela del afgano Khaled Hosseini Cometas del cielo, que no solo fue la novela más vendida en Colombia, sino también uno de los cuatro o cinco libros decentes de ficción que se colaron en la lista, en la que alcanzó 14 semanas. El triunfo de los renacuajos. El best seller que logró más semanas en el primer lugar fue El cartel de los sapos, de Andrés López (Editorial Planeta). Mi fuga hacia la libertad (Planeta) y Siete años secuestrado por las Farc (Aguilar) ostentaron la camiseta amarilla durante cinco semanas cada uno. Germán Castro Caycedo se tomó el listado durante cuatro semanas con su Palacio sin máscara (Planeta) y algo similar le sucedió a nuestro ex canciller con El trapecista (Planeta). Por editoriales, no quedó duda del triunfo de Planeta (20 semanas) y su rival más cercano, Alfaguara, tuvo que conformarse con siete. Editorial Planeta masacra’.


Por otro lado, Morales hace dos observaciones que me parecen bastante dicientes:


1. ‘no hay libros de Anagrama, Pretextos, Acantilado, Crítica, Gedisa, Paidós ni Editorial Panamericana. No hay un solo libro de edición universitaria ni de sellos independientes nacionales tan prestantes como La Carreta, Icono o La Silueta. Escasean los libros intempestivos. El club de libros que aparecen en alguna posición del listado y mueren rápidamente es pequeño’.


2. ‘si quitamos el libro de los chicos afganos, nos quedamos con apenas algunos libros de ficción durante todo el año: Harry Potter y las reliquias, Justos por pecadores, Líbranos del bien, El País de la Canela y Lara y un par más. Ausencia total de novelistas extranjeros salvo por la chillona Isabel Allende. ¿Nadie compra en Colombia libros de Sandor Marai, Philip Roth, Zambra ni Murakami?’


En cuanto a la ausencia de títulos editados por los sellos españoles mencionados por Morales, supongo que en ésta deben incidir el tamaño del público al que van dirigidos y, salvo en el caso de Panamericana, el precio. Con respecto a las editoriales universitarias e independientes supongo que aparte de no interpelar a un público muy amplio, muchas de ellas deben tener problemas de distribución y de acceso a los espacios de comentarios de libros que hay en los medios de comunicación.


¿Por qué la ficción y, particularmente la escrita por autores extranjeros, no se vende tan bien en este momento? Me imagino que la crispación y los sentimientos encontrados provocados por la convulsionada vida cotidiana del país, el oportunismo de ciertas figuras públicas que han atraído la atención de los medios tras haber vuelto a libertad después de haber estado secuestradas o por haber protagonizado algún escándalo con impacto mediático, la tensión entre polarización y unanimismo o el fervor patriotero que ha despertado el estilo populista del presidente Uribe deben haber contribuido de alguna manera al éxito de la no ficción-basura a la que se refiere Morales.


Morales es categórico cuando afirma que ‘si el listado conserva algo de verosimilitud, lo más preocupante de todo es que sea eso lo que los colombianos están leyendo, pues en un 80% se trata de mediocres libros de autosuperación y consejos y de no-ficción basura’.


A mí no me parece preocupante que la gente lea libros mediocres y aprovecho para insistir en que cada quien debe leer aquello que responda a sus gustos, intereses, expectativas y necesidades en un momento dado. El análisis del listado de los títulos más vendidos que propone Morales podría darnos algunas pistas con respecto a los temas que ocupan la atención de quienes compran libros en Colombia.


Antes de terminar quisiera llamar la atención sobre la alerta que emite Morales con respecto a las fuentes de la lista y a los criterios bajo los cuales se elabora ésta:


‘Hace algunos años propuse en El Malpensante una arqueología de este listado, al que llamé La culpa es de la vaca en honor a un libro dudosamente laureado y a los practicantes que hacían los listados del periódico nacional. Mostré los errores, las pasiones y las falsedades de un ejercicio torpe que por aquel entonces intentaba ser un indicador cultural con cierta credibilidad. Pues bien, debo confesar que, después de tres años, el listado se afinó. Se ordenó, es más coherente, tiene muchos menos títulos y es menos aleatoria la selección.


Sin embargo, se mantienen algunos problemas de credibilidad que provienen del hecho de que es bien probable que una sola librería lo esté dictando casi al pie de la letra y de que Planeta esté exagerando su presencia. Una sola librería, por más grande que sea el centro comercial donde se encuentra, no puede dictar lo que se lee en Colombia y Planeta, por su parte, no debería borrar de forma tan visible a sus competidores. Ediciones B, Santillana o Norma tendrían mucha mejor suerte si los dados no estuvieran cargados’.


No es la primera vez que las publicaciones de la Casa Editorial El Tiempo le dan una visibilidad sospechosamente excesiva a los autores y libros que editan los sellos pertenecientes al Grupo Planeta, que desde el verano de 2007 tiene una participación accionaria cercana al 50 % en esa empresa. Pero bueno, en estos tiempos de concentración de la propiedad de los medios de comunicación y de la industria editorial eso es lo normal y, por lo tanto, no debemos sorprendernos con estas curiosidades ni esperar nada distinto porque es lo que hay.

domingo, 17 de febrero de 2008

lecturas de fin de semana [ 64 ] / curioso comentario de el niño con el pijama de rayas en microsiervos

Ayer encontré en Microsiervos un curioso comentario sobre El niño con el pijama de rayas, de John Boyne —publicado en español por Salamandra y que ha sido uno de los tres libros más vendidos en España durante los últimos meses—. Tengo que decir que debido a mis preferencias personales no he leído esta novela, que de momento no tengo pensado hacerlo, que me parece fundamental que cada quien escoja y juzgue lo que lee según su gusto y sus preferencias y, por último, que me llamaron mucho la atención los argumentos en los que se basa Wicho para hacer su comentario aunque no considero que la verosimilitud sea el criterio más consistente para juzgar el valor de una obra literaria.



Para quienes no conocen Microsiervos, cito la manera como es presentado por sus autores: ‘Blog personal más o menos geek: tecnología, ciencia, internet, gadgets…’. Según la red de bloggers Alianzo, Microsiervos ocupa el primer lugar en el ranking de blogs de España.


The boy in the striped pyjamas

Publicado por Wicho el 16/02/2008


The boy in the striped pyjamas. John Boyne - The John Boyne Official Website. Black Swan; New Ed edition (1 Feb 2007). ISBN: 0552773808. 224 páginas. Inglés. En español: El niño con el pijama de rayas.


(Nota: He utilizado a propósito la imagen de la cubierta de la edición en tapa dura de este libro para no destripar nada acerca de su argumento a primera vista. Si haces clic en el enlace a la edición en inglés llegarás a la página de la edición en tapa blanda, cuya portada sí da pistas acerca del argumento del libro.)


El primer ejemplar de este libro que tuve en mis manos fue la edición en tapa dura en inglés en la que los editores intentaban mantener la intriga acerca de su contenido no contando prácticamente nada acerca de este, práctica que se ha mantenido en la edición en español, así que me limitaré a reproducir ese texto para los que no quieran spoilers:


Estimado lector, estimada lectora:


Aunque el uso habitual de un texto como éste es describir las características de la obra, por una vez nos tomaremos la libertad de hacer una excepción a la norma establecida. No sólo porque el libro que tienes en tus manos es muy difícil de definir, sino porque estamos convencidos de que explicar su contenido estropearía la experiencia de la lectura. Creemos que es importante empezar esta novela sin saber de qué trata.



No obstante, si decides embarcarte en la aventura, debes saber que acompañarás a Bruno, un niño de nueve años, cuando se muda con su familia a una casa junto a una cerca. Cercas como ésa existen en muchos sitios del mundo, sólo deseamos que no te encuentres nunca con una. Por último, cabe aclarar que este libro no es sólo para adultos; también lo pueden leer, y sería recomendable que lo hicieran, niños a partir de los trece años de edad.



Pero en la edición en tapa blanda en inglés, que es la que acabé leyendo, la ilustración de la cubierta y el texto de la contraportada desvelan ya un montón de cosas acerca de la historia que de otro modo quizás tardarías un par de capítulos o tres en ir hilvanando, así que al final cuando empecé a leerlo tenía una idea bastante aproximada acerca de lo que contaba el libro… y acerté bastante de pleno.



Eso hizo que previendo lo que iba a pasar no me involucrara demasiado con los personajes, con lo que me daba un poco igual lo que les pudiera ocurrir, pero es que además los dos protagonistas principales del libro son absolutamente inverosímiles, así como las circunstancias en las que se conocen y mantienen un contacto casi diario, y no me sirve de disculpa que en las ediciones más recientes del libro se describa la historia como una fábula.



¿Cómo es posible que el hijo de un alto funcionario del régimen nazi no sepa quienes son los judíos ni que su país está en guerra en 1942? ¿Cómo es posible que no sepa pronunciar correctamente el título del Führer? ¿Cómo es posible que un niño judío internado en Auschwitz no sepa lo que está ocurriendo en este? De hecho, un niño de esa edad, igual que los enfermos y ancianos, habría sido casi con toda seguridad enviado a la cámara de gas nada más llegar. ¿Cómo es posible creer que Bruno y Schmuel puedan pasar horas cada día al lado de la alambrada del campo sin que nadie los vea y que esta esté lo suficientemente floja como para poder pasar por debajo, por no hablar de que en el MundoReal™ estaban electrificadas?



En fin, que para mi resultó ser un libro perfectamente prescindible por muy duro que sea el tema del que trata, o precisamente por culpa de eso, ya que no me pareció un tratamiento nada correcto.

viernes, 4 de enero de 2008

los más vendidos en la librería laie del centre de cultura contemporània de barcelona (cccb)


No se trata ni de opiniones expresadas por supuestos lectores especializados ni de selecciones propuestas por prescriptores de opinión, sino de los listados más vendidos durante 2007 en una pequeña librería que me fascina: la Laie del Centre de Cultura Contemporània de Barcelona (CCCB).


Diseño:


John Maeda: Las leyes de la simplicidad

BTOY: DY:002

Pedro Azara (comissari): Hogar

SAN: DY:001

Adrian Shaughnessy: Cómo ser diseñador gráfico sin perder el alma

Charles Carney i Scott Grass: The Acme Catalog

Autors diversos: Encantadodeconocerle

Enric Jardí: Veintidós consejos sobre tipografía

Gemma Solana i Antonio Boneu: Uncredited

Autors diversos: Logology


Ciencias sociales:


Gilles Lipovetsky: La era del vacío

Noam Chomsky: La (des)educación

Manuel Delgado: Sociedades movedizas

Naomi Klein: No logo

Gilles Lipovetsky: Los tiempos hipermodernos

Massimo Gaggi: El fin de la clase media

Juan Carlos Kremer: Contracultura para principiantes

Zygmunt Bauman: Miedo líquido

Paul Lafarge: El derecho a la pereza (Exhaurit)

Manuel Delgado: La ciudad mentirosa


El CCCB es sin duda alguna uno de los espacios de referencia para las grandes manifestaciones culturales que tienen lugar en Barcelona en los ámbitos artístico y de las ciencias sociales. Como a menudo el blog en cuestión destaca títulos relacionados con la programación que tiene lugar en el CCCB, me parecería interesante saber si los eventos realizados allí jalonan la venta de los libros de quienes participan en ellos o de obras que se ocupan de temas afines a la programación.



En el caso de los libros de ciencias sociales me llama la atención el relieve de algunas figuras que por la resonancia que tienen en el ámbito cultural barcelonés resultan bastante emblemáticas como Gilles Lipovetsky, Manuel Delgado, Zygmunt Bauman y Naomi Klein.

miércoles, 5 de diciembre de 2007

balance/07 [ 1 ] / más sobre los mejores libros del año

Siguen apareciendo en distintos circuitos listas de lo mejor del año. Con sus respectivos balances, la crítica, la prensa especializada y la generalista le aplican a la avalancha de novedades que se publican anualmente un filtro que de alguna manera incide sobre el ciclo de vida de los libros: mientras que el destino natural de la mayoría será sumarse a las montañas de condenados a pasar desapercibidos por los tiempos de los tiempos, estas listas llaman la atención con respecto a ciertos títulos para que la gente los tenga presentes —lo cual contribuye a mantenerlos vivos durante un período más largo—.


Seguramente algunos de los libros incluidos en estas listas formarán parte de la lista de regalos de Navidad o del equipaje de vacaciones de muchas personas.


Recomiendo ver las siguientes listas que han aparecido recientemente —llaman la atención las diferencias existentes tanto entre el circuito de la crítica y el de los medios masivos como entre el ámbito anglosajón y el francófono—:


- Critical Mass —blog del National Book Critics Circle Board of Directors—: “Introducing the NBCC's Best Recommended”


- The New York Review of Books: “The 10 Best Books of 2007”


- Lire: “Les 20 meilleurs livres de l'année”


Ver entradas relacionadas:


- “decision making: leer tal o cual cosa”


- “¿cómo elegimos lo que leemos?”


- “las listas de los mejores libros del año y su influencia tanto en la atención de los lectores como en las ventas”

jueves, 29 de noviembre de 2007

de paseo por las librerías / mesa de novedades [ 9 ]

La mesa de novedades de la Fnac del centro comercial El Triangle pone en evidencia un hecho verdaderamente lamentable al que ya me he referido en ocasiones anteriores —ver las entradas del martes 3 de julio y del viernes 6 del mismo mes—: la creciente homogeneización de la oferta en el segmento del gran público del mercado editorial.


Muchos de los sellos de los grandes grupos editoriales ya no se conforman con dedicarse a publicar en serie libros elaborados a partir de fórmulas temáticas y argumentales que han tenido cierto éxito en el mercado. La ya conocida tendencia hacia la estandarización ahora parece estar consolidándose también al terreno del diseño editorial.


La consecuencia de todo esto es que en este segmento del mercado los sellos pierden cada vez más su identidad en términos tanto de línea como de diseño editorial, por lo cual cada vez es más difícil diferenciarlos entre sí y tal vez llegará el momento en el que sea imposible hacerlo. Como el tamaño del libro, el tipo de imagen y de tipografía que se utilizan en la carátula o la composición de ésta son elementos que han perdido relevancia como rasgo distintivo, cada vez estos sellos se parecen más y el lector ya no podrá distinguirlos unos de otros. Lumen, Alfaguara, Plaza & Janes, Seix Barral o Grijalbo tienden a confundirse cada vez más.


Aunque en las grandes superficies la visibilidad de las editoriales independientes sea casi nula —salvo un par de excepciones que tienen un par de títulos en la mesa de novedades sus libros no están allí, por lo que para encontrarlos hay que irse a las estanterías—, al final ellas son las grandes favorecidas de esta tendencia hacia la homogeneización de la oferta porque su principal fortaleza consiste en la oportunidad que representa el hecho de definir una línea que les permita desmarcarse de las demás y llegar a nichos con intereses específicos que los sellos que están en el segmento del gran público normalmente no satisfacen.


Terminada la diatriba, presento el resultado de mi visita de ayer a la Fnac.


Librería: Fnac (centro comercial El Triangle)

Fecha: miércoles 28 de noviembre de 2007 (6.52 p.m.)

Algunos libros de la mesa de novedades:


- Mil cretins, de Quim Monzó


- Un día de cólera, de Arturo Pérez-Reverte


- Tierra firme, de Matilde Asensi


- Las benévolas, de Jonathan Littell


- El celler, de Noah Gordon


- Las Saturnales, de Lindsay Davis


- Contrato con Dios, de Juan Gómez-Jurado


- El códice de la Atlántida, de Stel Pavlov


- Nido vacío, de Alicia Giménez Bartlett


- Zapatos italianos (Sabates italianes), de Henning Mankell


- La sombra, de John Katzenbach


- La suma de los días, de Isabel Allende


- Vila Diamante, de Boris Izaguirre


- El Mundo, de Juan José Millás


- La carretera, de Cormac McCarthy


- Rant, de Check Palahniuk


- El ticket de tu vida, de Brendon Burchard


- El niño con el pijama de rayas (El noi del pijama de ratlles), de John Boyne


- Criptonomicón, de Neal Stephenson


- El tercer secreto, de Steve Berry


- Nombrar a los muertos, de Ian Rankin


- Fuera de un evidente destino, de Giorgio Faletti


- Agua para elefantes, de Sara Gruen


- La llave de Sarah, de Tatiana de Rosnay


- La llegada de los tres, de Stephen King


- Las cenizas del cielo, de Alma Alexander


- Juegos sagrados, de Vikram Chandra


- Un trabajo muy sucio, de Christopher Moore


- Next, de Michael Crichton


- Maridos, de Ángeles Mastreta


- Mil soles espléndidos, de Khaled Hosseini


- La catedral del mar, de Ildefonso Falcones


- Diario de un mal año, de J. M. Coetzee


- Tu rostro mañana 3. Veneno y sombra y adiós, de Javier Marías


- La ciudad sin tiempo, de Enrique Moriel


- La interpretación del asesinato, de Jed Rubenfeld


- Una novela de barrio, de Francisco González Ledesma


- El castillo en el bosque, de Norman Mailer


- Vida y destino, de Vasili Grossman


- La elegancia del erizo, de Muriel Barbery


- La emperatriz de los Etéreos, de Laura Gallego García


- La llave del abismo, de José Carlos Somoza


- El mar invisible, de Juan Cobos Wilkins

miércoles, 28 de noviembre de 2007

las listas de los mejores libros del año y su influencia tanto en la atención de los lectores como en las ventas

El fin de año parece no ser una buena época para publicar libros pero sí para venderlos. Como uno de los rituales de los medios consiste en hacer por esta época el balance de lo que ha pasado en el año, por estos días los mejores libros de 2007 constituyen un tema que empieza a ocupar un lugar fundamental en la agenda de estos.


En estos casos está claro que los medios actúan como prescriptores que al darles a ciertos libros la visibilidad necesaria para que se destaquen entre la avalancha de títulos publicados anualmente terminan no sólo por orientar la atención de su audiencia, sino también por influir en sus decisiones de compra.


Recomiendo ver las siguientes listas que circulan en medios anglosajones:


- The New York Review of Books: “100 Notable Books of 2007”

- The Observer: “That's the best thing we've read all year”

- The Guardian Books: “Books of the year”


Más adelante ya volveremos sobre este tema, que está muy relacionado con las entradas “decision making: leer tal o cual cosa” y “¿cómo elegimos lo que leemos?”.

jueves, 22 de noviembre de 2007

tranquilos que ya viene el último harry potter en español

Hace un par de días la editorial Salamandra anunció que la séptima y última entrega de la saga de Harry Potter se publicará ‘el 21 de febrero de 2008 a las 18:30 horas’. Harry Potter y las reliquias de la muerte se lanzará simultáneamente en castellano, catalán y gallego en España, Latinoamérica y Estados Unidos.


No cabe la menor duda de que la euforia que provocará la salida del último Harry Potter en castellano, catalán y gallego replicará la que generó en su momento la edición en inglés —que salió el pasado 21 de julio—. Por lo menos en España, desde el mismo día del lanzamiento las librerías estaban inundadas de ejemplares de Harry Potter and the Deathly Hallows y mucha gente se había asegurado un ejemplar encargándolo varias semanas antes de su llegada a librerías.




El mercado hispano parlante es enorme y hace mucho tiempo que Harry Potter dejó de ser un libro exclusivamente para niños. Además, como lo dije en una entrada anterior, está todo el merchandising en torno a la saga:


‘Supongo que entonces saldrán al mercado todo tipo de objetos de merchandising para mantener vivo el interés por la saga: distintas ediciones de los libros —maletín de lujo para coleccionistas, versiones apócrifas con pasajes suprimidos a última hora, cómic, edición crítica y volumen especial con reproducciones de los manuscritos de la autora y de las anotaciones hechas por ésta en las pruebas de impresión—, el diccionario y el atlas del mundo de Harry Potter, el story board de la adaptación cinematográfica de cada tomo, la colección de películas en DVD que incluirá varios discos de escenas descartadas y de the making of, afiches y muñecos de los personajes, cuadernos, vasos, bowls y todo tipo de accesorios para grandes y chicos’.


La salida del último Harry Potter implica un cambio de condiciones a las que quienes están involucrados en el negocio tienen que adaptarse reinventándolo. Por eso en esa misma entrada me refería a las alarmas que prende la salida del último tomo de la saga ‘con respecto al rendimiento comercial de ésta una vez desparezca para siempre la expectativa de una próxima entrega de la obra de J. K. Rowling: el agente literario de la autora, las editoriales que publican la saga en los distintos países y la productora de las adaptaciones cinematográficas deben estar preparando desde ya un plan para que la historia del pequeño héroe siga generando beneficios después de la salida de la película de Harry Potter and the Deathly Hallows —que seguramente será dentro de un par de años—‘.


Ante la magnitud del fenómeno de Harry Potter, a principios de 2004 Sigrid Kraus, la editora de Salamandra, decía en un reportaje que ‘hay que mantener la cabeza muy fría. Es evidente que una inversión de este tipo implica una logística muy complicada. Hemos tratado que el éxito de Harry Potter no nos coma la editorial. Nuestra idea es mantener dos proyectos editoriales paralelos, uno con Harry Potter y otro sin él; y que ambos por separado sean viables. No queremos que todo esto nos afecte demasiado’.


Creo que tres años después de la publicación de este reportaje, por lo menos de momento para Salamandra cada vez es menor el riesgo de que Harry Potter la devore. Al fin y al cabo la editorial ya ha tenido otros éxitos que le han permitido consolidar un posicionamiento en el mercado y que al tener un buen rendimiento en ventas deben haber generado ingresos adicionales a los de Harry Potter lo suficientemente importantes para garantizar la buena salud de la editorial: me refiero a los diferentes títulos de Sandor Márai e Irène Némirovsky, a El curioso incidente del perro a medianoche, a El niño con el pijama a rayas y a Mil soles espléndidos.


Nota: para ver todas las entradas de [ el ojo fisgón ] sobre Harry Potter y la harrymanía, hacer clic aquí.

miércoles, 31 de octubre de 2007

el star system de autor


Si ayer explicaba las razones por las que Jonathan Littell me parece un escritor antimediático, hoy voy a referirme al star system de autor que Sergio Vila-Sanjuán define de la siguiente manera:


‘Consecuencia lógica de la ampliación de cobertura literaria por parte de los medios de comunicación y del incremento de presupuesto promocional de las editoriales, se consolida en los 90 un nuevo sistema: el star system de autor. Claro que no todo el mundo puede pertenecer a él’. (Pasando página, pág. 338).


Una consecuencia directa del montaje de este star system de autor es justamente la espectacularización del ámbito de lo literario, en virtud de la cual el libro empieza a promocionarse como cualquier otro bien de consumo —una idea que escandaliza a quienes, alineándose con lo que se conoce como “la excepción cultural francesa”, consideran que “las obras del espíritu” no deben someterse a las reglas del mercado porque, como dice Pierre Assouline, ‘los libros no son naranjas’—.


Cuenta Vila-Sanjuán que cuando la escritora Maruja Torres ganó el premio Planeta debió pedirle consejo al escritor Terenci Moix para afrontar el programa de promoción del libro, quien le dijo:


‘Sé siempre simpática, da conversación, expláyate, nunca desprecies una firma de libros’. (Pasando página, pág. 340).


Una segunda consecuencia perversa de la aparición del star system de autor es la especulación —como en el sector inmobiliario o financiero—: grandes editoriales que por quedarse con un autor que ha tenido cierto éxito o por uno que promete tenerlo le ofrecen anticipos por libros cuyas ventas rara vez terminan cubriendo la inversión y que a menudo terminan siendo pifias que constituyen auténticos descalabros económicos —¿a alguien le suena el caso de Todo un hombre, de Tom Wolfe, por el que Ediciones B pagó en subasta medio millón de dólares para sonsacárselo a Anagrama?—.


A quienes estén interesados en profundizar en este tema a partir de una disección rigurosa, minuciosa, ilustrativa y amena les recomiendo echarle un ojo al apartado “El star system de autor”, del libro Pasando página de Sergio Vila-Sanjuán (Destino. Barcelona, 2003).

martes, 30 de octubre de 2007

littell, ¿un escritor antimediático?

La intención de manejar un bajo perfil es un rasgo que ha caracterizado a Jonathan Littell desde que se ganó el Prix Goncourt con su novela Les Bienveillantes —recién publicada por RBA en español como Las benévolas—. Desde el momento mismo en que se rehúsa a ir a la gala de entrega del premio Littell decide no ser un escritor mediático, lo cual es poco usual hoy en día y significa sustraerse de la espectacularización del ámbito de lo literario —un tema al que ya me referí cuando hablé del fenómeno Michel Houellebecq y del lanzamiento del libro de Yasmina Reza sobre Nicolas Sarkozy—.


El remate de la entrevista publicada el sábado pasado en Babelia ilustra la actitud de Littell:


P. ¿Se siente un miembro de ese club de Bartlebys que fundó Enrique Vila-Matas?


R. Bartleby el escribiente es un libro que me fascina. Ese personaje que no dejaba de decir que preferiría no hacerlo, en cierto modo, fue mi actitud con el Goncourt, que pasaran de mí.


P. ¿En qué anda metido ahora?


R. Pues en nada. Apenas tengo tiempo para concentrarme en cosas serias con todo esto.


P. Pero, ¿escribe?


R. No.


P. ¿No quiere escribir otra novela?


R. Ya veremos. Me paso la vida en cosas que me vienen de este maldito libro, estoy harto.


P. ¿Maldito libro? ¿Ya lo odia?


R. No, haberlo escrito, no. Pero todo esto. Repetir esta entrevista 30 o 40 veces...


P. No da muchas.


R. Demasiadas para las que yo concedería. No le veo sentido a no ser que surjan cosas nuevas. Hay que hacerlo, es parte de su trabajo también, deben vender periódicos, es puro comercialismo, no tiene nada que ver con otra cosa. He hecho algunas entrevistas interesantes en las que han surgido algunos elementos nuevos y entonces valen.


P. ¿En ésta ha dicho algo nuevo?


R. No.


P. Pues añádalo.


R. No tengo más que añadir. -


Con su decisión de no ser un escritor mediático Littell parece hacer lo mínimo para contribuir a la promoción de su novela, que es un proceso que requiere que el autor conceda entrevistas en todos los medios, que vaya a firmar ejemplares de su obra en las librerías y que se muestre simpático e ingenioso con todo el mundo. Sin embargo, el revuelo que se produjo en los medios tras la salida de Les Bienveillantes, la buena acogida que ésta tuvo entre la crítica, los premios que recibió y el número de ejemplares vendidos constituyen en sí mismos argumentos de venta de la novela y dan pie para que su aparición dé de qué hablar. Estos argumentos sumados a una buena distribución y a una buena ubicación del libro en punto de venta contribuyen a contrarrestar el daño que le pueden hacer a la promoción de la obra la intención de su autor de manejar un bajo perfil y el fastidio que éste manifiesta hacia los medios de comunicación.