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martes, 28 de agosto de 2007

summertime [ 35 ] / conclusiones del primer foro iberoamericano de distribuidores de libros

Hace poco estuve echándole un ojo a la página del Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe (CERLALC) y encontré algunos documentos interesantes con respecto a la distribución y a la comercialización de los libros en algunos países latinoamericanos. En una ocasión anterior ya me había referido a lo crítica que es la distribución en la supervivencia de una editorial y al interés que me viene despertando desde hace un tiempo este aspecto del mercado editorial.


Las conclusiones del Primer Foro iberoamericano de distribuidores de libros realizado en el marco de la Feria del libro Líber en Madrid a mediados de octubre de 2005 sugieren las dificultades que tienen que enfrentar en América Latina los distintos sectores del mercado editorial como consecuencia de la estructura de la distribución. Las conclusiones del foro son las siguientes:


- Las fórmulas de distribución de libros en Argentina, Colombia, México y Venezuela difieren de forma sensible con respecto a España.


- Se dan pocos casos de distribuidoras específicas como conocemos en España, abundando más la figura del editor-distribuidor o del librero-distribuidor.


- En términos generales, la red de puntos de venta de libros en estos países es mucho menos extensa que en España (Argentina en torno a 600 librerías, México 370, Venezuela 500...). Asimismo, la concentración de puntos de venta en las grandes ciudades es muy importante (En Colombia, el 86% de la oferta de libros se concentra en las 6 ciudades más grandes del país).


- Esta circunstancia, condiciona las fórmulas de distribución al tratarse de una red de puntos de venta no demasiado extensa en comparación con la extensión geográfica de los países, y si muy concentrada en los núcleos de población más importantes.


- En términos generales, en estos países la distribución de libros a librerías se hace bajo la fórmula de consignación, también denominada depósito. En esta fórmula, la librería no asume ningún tipo de riesgo, ya que los ejemplares pertenecen al editor, y se factura únicamente cuando se ha realizado la venta efectiva, por parte de la librería.


- El sistema de compra en firme con derecho a devolución, en el cual al comprar en firme la librería asume el riesgo de la compra (aunque tenga derecho a devolución), es un sistema aplicado en casos muy concretos como puede ser en la venta de libros a las grandes superficies.


- Es habitual la figura de la exclusividad en distribución que el editor concede al distribuidor, si bien se dan casos de ruptura de esta exclusividad entre distribuidores de países fronterizos.


- Uno de los mayores problemas que existen en todo el sector del libro latinoamericano es el de la piratería, que genera cuantiosas pérdidas al conjunto de las empresas del sector, provocando de forma directa el cierre de librerías.


- Se están iniciando en los diferentes países distintas campañas de concienciación entre la opinión pública sobre los males de la piratería en las que intervienen las administraciones públicas y las asociaciones y organismos privados.


- En ciertos casos, la intervención del Estado en el sector del libro condiciona la propia estructura editorial y comercial. El caso paradigmático es el de Venezuela, en el que el peso como editor del Estado es cada vez mayor, así como en la propiedad de importantes cadenas de librerías.


- En el mismo sentido, la extrema regulación administrativa y cambiaria por parte del Estado provoca dificultades y genera limitaciones para la libertad en el comercio del libro.


- También existen graves problemas con la legislación fiscal en ciertos países (el ejemplo más claro es México), donde a pesar de contar con un tipo de IVA 0 para el libro, distribuidores y libreros no pueden deducirse el IVA soportado.

lunes, 27 de agosto de 2007

summertime [ 34 ] / bogotá 39

Con motivo del evento Bogotá, capital mundial del libro 2007, se abre la convocatoria Bogotá 39 en la que un jurado compuesto por los escritores colombianos Héctor Abad, Óscar Collazos y Piedad Bonnett elige a los 39 mejores escritores latinoamericanos menores de 39 años. El listado de autores seleccionados fue dado a conocer el pasado 26 de abril durante la Feria del Libro de Bogotá.


En principio Bogotá 39 puede llegar a cumplir tres objetivos fundamentales:


1. Darle relevancia al evento Bogotá capital mundial del libro 2007 marcando un antes y un después en la narrativa latinoamericana contemporánea mediante la etiqueta “generación Bogotá 39”


2. Proponer un canon dentro de la nueva generación de autores contemporáneos de América Latina


3. Darles visibilidad a los autores seleccionados y, por lo tanto, echarles un empujón a las ventas de sus libros —algunos de ellos creados especialmente para la ocasión como la compilación de relatos de autores colombianos Calibre 39, de Villegas editores, y la Antología del cuento latinoamericano, de Ediciones B—



La semana pasada los escritores que forman parte de Bogotá 39 participaron en una serie de eventos en la capital colombiana que acapararon la atención de los medios y que dieron pie para algunos pronunciamientos con respecto a la convocatoria y a los autores seleccionados. Entre estos pronunciamientos se destacan los siguientes:


- La columna de Ana Roda, gerente de Literatura del Instituto Distrital de Cultura y Turismo —que tiene un tono marcadamente institucional—, en las Lecturas Dominicales de el periódico El Tiempo


- El texto de la escritora y profesora Piedad Bonnett, quien fue uno de los miembros del jurado, en la revista piedepágina


- Las opiniones expresadas por Diego Trelles Paz, Edmundo Paz Soldán, Fernando Iwasaki, Jesús Ernesto Parra, Jorge Carrión, Julio Ortega, Luis Fernando Afanador, Ramón González y Salvador Luis en la revista piedepágina


- El texto "Los asesinos prudentes", de la ensayista y traductora Margarita Valencia ex gerente de Bogotá, capital mundial del libro 2007 y actual directora de la Biblioteca Nacional de Colombia en la revista Arcadia


Anteriormente me había referido a la convocatoria Bogotá 39 en las siguientes entradas:


- lecturas de fin de semana [ 9 ], 'bogotá 39'

- calibre 39: una antología de relatos de quince jóvenes escritores colombianos, entrevista a luis fernando charry, de villegas editores

- lecturas de fin de semana [ 27 ], 'hay que abrirles campo'

viernes, 24 de agosto de 2007

summertime [ 33 ] / la enciclopedia

Como dije hace poco, hasta ahora me había interesado únicamente por la edición literaria —de ahí la idea inicial de abrir [ el ojo fisgón ]—. Sin embargo, hace un tiempo mientras leía el libro Conversaciones con editores me llamó la atención otro tipo de edición que por la naturaleza de su producto se basa en un modelo empresarial cuya racionalidad lo hace más viable desde el punto de vista económico: la de libros de referencia.


Sobre la venta de enciclopedias dice Juan Salvat:


‘La gente no compra libros, hay que vendérselos, al menos el tipo de libros que publicábamos entonces, al margen de los de medicina o alguna otra cosa. Pero las enciclopedias no se compran, se venden, es decir, que si tú vendes, consigues que te compren. Ir con un abanico de obras debajo del brazo casi es una invitación a no vender nada, porque tienes que situarte frente a un hipotético comprador, conocer a la mayor brevedad cuáles pueden ser sus intereses, venderle esa obra y olvidarte de las demás’.


“Juan Salvat conversa con Emiliano Martínez”

Conversaciones con editores, pág. 115

Siruela

Madrid, 2007


La conversación entre Juan Salvat y Emiliano Martínez me hace pensar en lo lejana que veo ahora esa época en la que los únicos libros que yo abría eran los de la enciclopedia de El mundo de los niños —editada en español justamente por Salvat, en la que la alegría llegaba a la casa cuando los papás se reunían en la sala con un señor con cara de cansado que les entregaba una caja de grandes libros con elegantes pastas de cuero cuyo olor impregnaba el estudio para siempre, en la que me quedaba horas viendo ilustraciones después de sacar un tomo de la enciclopedia familiar para hacer una tarea sobre San Ignacio de Loyola o sobre los accidentes geográficos, en la que la erudición era una virtud —¡qué horror!—, en la que era bien visto saber un poquito de todo y en la que en Colombia la enciclopedia y el Renault 4 eran la máxima expresión de la prosperidad de una clase media emergente cada vez más robusta que hace unos años quedó condenada a desaparecer.


Nota: la ilustración del Renault 4 se la robé a Diego Patiño.

jueves, 23 de agosto de 2007

summertime [ 32 ] / los best sellers, nuestras lecturas y nuestros intereses

En las conclusiones de Pasando página Sergio Vila-Sanjuán hace una consideración interesante con respecto a la relación existente entre los best sellers de entretenimiento, nuestras lecturas y nuestros intereses:


‘Las denostadas listas de los libros más vendidos son, para quien quiera estudiarlas, un excelente indicador de los intereses de un país. Y en ellas ocupan un lugar de primer orden los best sellers de entretenimiento, que constituyen un pilar esencial de la lectura de los españoles’.


Pasando página, pág. 663

Destino

Barcelona, 2003

miércoles, 22 de agosto de 2007

summertime [ 31 ] / the book design review


A los amantes del diseño editorial les recomiendo The Book Design Review, un blog que se ocupa sobre todo del diseño de las carátulas de los libros. El autor hace el interesante ejercicio de comparar entre sí las carátulas de distintas ediciones de un mismo libro —sobre todo edición estadounidense/edición inglesa y edición rústica/ edición bolsillo—.


El siguiente es un ejemplo de una comparación entre las carátulas de la edición rústica y de la de bolsillo de Blind Willow, Sleeping Woman, de Haruki Murakami:




También recomiendo echarle un ojo a la entrada sobre las bonitas carátulas de la colección Great Loves de Penguin Books.


Para terminar, no puedo resistirme a plantear la pregunta con respecto al peso que tiene la carátula sobre la decisión de un lector no especializado a la hora de comprar un libro. Esta distinción me parece importante porque para un lector especializado parecen pesar más otros criterios como el nombre del editor y del traductor, el año de la edición, la colección y el aparato crítico que la acompaña —cuando se trata de ediciones de carácter académico.

martes, 21 de agosto de 2007

summertime [ 30 ] / la rentrée littéraire francesa

La rentrée littéraire es un claro ejemplo de esa extraña capacidad que tienen los franceses de organizarlo todo en categorías taxonómicas y de la manera como al cabo del tiempo su uso generalizado va convirtiéndolas en arraigadas tradiciones. Francia es el país donde hay un nombre, un lugar, un momento y un procedimiento concretos para cada cosa. Allí todo funciona bien, aunque al ritmo de la inercia de la excesiva burocratización de todos y cada uno de los aspectos de la vida cotidiana.


Después de las vacaciones de agosto en las que el país se paraliza, a principios de septiembre tiene lugar la rentrée —el regreso—: el momento en el que los estudiantes, los políticos, la farándula, los trabajadores y hasta los desempleados retoman su aburrida rutina habitual. Además de la rentrée escolar, política, económica y farandulera, la República de las Letras tiene su rentrée literaria.


Durante el verano circulan pruebas editoriales, adelantos de novedades y rumores en torno a ambos de manera que cuando los libros lleguen a las librerías ya se hayan generado algunas expectativas en torno a algunos de ellos. Gracias a estas intrigas en ese gran acontecimiento comercial que es la rentrée littéraire cada año emergen fenómenos como Michel Houellebecq, Frédéric Beigbeder, Amelie Nothomb, Jean-Paul Dubois, Maurice Dantec, Pierre Assouline y Jonathan Littell, que en ocasiones vienen respaldados por un libro de buena calidad.


Lo interesante es que el mundo editorial francés ejerce una influencia poderosísima en los mercados occidentales no anglosajones, por lo cual seguramente durante los próximos meses las editoriales de los distintos países estarán pendientes de los grandes éxitos comerciales de la rentrée littéraire y harán el esfuerzo de entrar en la subasta de sus derechos para intentar pillar al menos alguno de ellos. Sin lugar a dudas durante los próximos días emergerán y se consolidarán algunas tendencias mientras que otras se debilitarán y desaparecerán.


Las novedades de la rentrée littéraire de algunas de las editoriales más prestigiosas algunas de las cuales seguramente darán mucho de qué hablar y llegarán al mercado de habla hispana durante los próximos meses— se pueden consultar en los siguientes links:


- Éditions de l’Olivier

- Éditions Stock

- Christian Bourgois Éditeur

- Les Éditions Gallimard

- Les Éditions de Minuit

- Albin Michel

- Éditions du Seuil

- Éditions Fayard

- Éditions Actes Sud

lunes, 20 de agosto de 2007

summertime [ 29 ] / mis nuevos territorios

Poco a poco voy empapándome de temas que vienen despertando mi interés pero con los que hasta el momento no había tenido mayor contacto —ver la entrada “algunos territorios por explorar”—. Esto ha sido posible gracias tanto a conversaciones con personas como Camilo Hoyos, Diego Patiño, Javier Moreno, Juan Pablo Correa, Sfer y Subal como a una búsqueda de información lenta pero fructífera.


En [ el ojo fisgón ] me he ocupado sobre todo de la edición literaria de narrativa contemporánea porque en principio era lo que más me interesaba. Sin embargo, durante estos seis meses y medio he visto cómo la gente que he conocido y las fuentes de información a la que he llegado por distintas razones me han suscitado nuevos intereses.


Durante los próximos días me dedicaré a referenciar algo de información con respecto a temas como la distribución, las librerías, el cómic, la edición de revistas y el diseño editorial. Me quedan pendientes la literatura de viajes, la narrativa de Europa del Este y la edición universitaria.

viernes, 17 de agosto de 2007

summertime [ 28 ] / sobre el origen de la colección austral, de espasa

Sobre el origen de Austral, una colección que muchos vimos durante toda la infancia en las bibliotecas de nuestros colegios o de nuestras casas y que a mí personalmente me evoca una época remota, un cierto espíritu clásico y esas páginas amarillentas llenas de polvo a punto de deshacerse entre los dedos:


‘Yo quería detenerme, en especial, en estas editoriales de antes de la guerra. En Espasa, por ejemplo, que se fundó en el siglo XIX y que después se asoció con Calpe, porque de Espasa partió una iniciativa que creo que encaja muy bien en el espíritu de este seminario, que es la creación de la colección Austral, que se inauguró el 30 de septiembre de 1937 con La rebelión de las masas de Ortega y Gasset. La colección se llamaba precisamente Austral porque se inicia en Argentina. Dadas las dificultades que existían en España en ese momento, debido a la guerra, Austral edita en Argentina, entre 1937 y 1939, y logra crear una de las colecciones de bolsillo españolas, y probablemente la primera que popularizó el libro entre la población. Hasta 1939 no llegó a España, pero antes se publicaron en Argentina nada menos que cien números de la colección Austral, que todavía sigue siendo emblemática’.


Intervención de Xavier Moret en la Sesión inaugural, pp. 39 - 40

Un viaje de ida y vuelta

Antonio Lago Carballo y Nicanor Gómez Villegas (editores)

Siruela

Madrid, 2006

jueves, 16 de agosto de 2007

summertime [ 27 ] / tres libros sobre bogotá: nuestras ciudades son las protagonistas

La publicación de Bogotá imaginada (Taurus, 2003), Bogotá bizarra (Aguilar, 2006) y Guía literaria de Bogotá (Aguilar, 2007) da cuenta de la capacidad de la industria editorial tanto de convertir en cuestiones públicas temas que desde hace un tiempo vienen dando de qué hablar en ciertos grupos específicos, como de identificar temas que pueden suscitar el interés de la gente en la medida en que responden a la sensibilidad del momento.


Bogotá imaginada forma parte del proyecto Culturas Urbanas en América Latina y España desde sus Imaginarios Sociales del Convenio Andrés Bello, que coordina el sociólogo colombiano Armando Silva —autor de libros como Imaginarios urbanos y Álbum de familia—. En la serie ya se han publicado Santiago imaginado, Barcelona imaginada, Quito imaginado y Montevideo imaginado. Por otra parte, los equipos de trabajo de los distintos países están preparando La Paz imaginada, Asunción imaginada, Panamá imaginada, Buenos Aires imaginada, Ciudad de México imaginada, Sao Paulo imaginada, Lima imaginada y Caracas imaginada.


Bogotá bizarra, según dice Eduardo Arias en su prólogo, ‘decide hablar, así no más, sin demasiados aspavientos ni teorías, sobre esos sitios por los que uno pasa sin darse cuenta, o que de pronto toma nota de su puerta de entrada pero jamás con la intención de abrirla’ y ‘abre muchas puertas que uno ve cerradas o a medio abrir cuando camina o va en bus por la ciudad. Pero también abre muchas puertas de una ciudad completamente desconocida, de una ciudad en extremo grande para cualquiera de sus habitantes’. En Perú y Chile circulan desde hace un tiempo las guías Lima bizarra y Santiago bizarro.


Guía literaria de Bogotá, cuyo prólogo fue escrito por Antonio Caballero, sugiere cuatro rutas temáticas que el lector puede recorrer mientras lee textos que aluden a diferentes aspectos de la ciudad. Los autores de estos textos son figuras representativas como William Ospina, Ricardo Silva Romero, Lucas Caballero Calderón, León de Greiff, Laura Restrepo, Germán Arciniegas, Rafael Pombo, R.H. Moreno-Durán, José Asunción Silva, Arturo Alape, y Gabriel García Márquez.


La aparición de estos tres libros sobre Bogotá a través de los cuales la industria editorial muestra su capacidad de canalizar temas que vienen despertando un interés creciente no hace más que constatar que, contrario a lo que tendemos a creer en ocasiones, en nuestras ciudades están pasando un montón de cosas interesantes frente a las que a menudo pasamos de largo.

miércoles, 15 de agosto de 2007

summertime [ 26 ] / 'el arte del hecho' y los grandes éxitos del periodismo americano en letras libres

A continuación reproduzco la excelente introducción de Jorge F. Hernández al especial “Grandes éxitos del periodismo americano”, publicado en el número de agosto de la versión española de la revista Letras Libres. El especial que puede leerse en líneaincluye artículos de figuras como Walt Whitman, Stephen Crane, Jack London, Pete Hamill, Gay Talese y John Steinbeck.


El arte del hecho

Jorge F. Hernández


A diferencia de las cronometrías con las que los historiadores acostumbran a cuadricular al pretérito, el periodismo contemporáneo parece haberse propuesto escribir historia con prisa, tal como lo señala en estas páginas Pete Hamill, y podríamos agregar que el periodismo norteamericano en particular se ha concentrado en narrar el vértigo fugaz del paso de todas las historias no sólo con prisa, sino con prosa, y de la mejor que uno pueda leer. En esa vasta planicie de lo que en inglés han bautizado horriblemente como “no-ficción” (otra vez, el intento de definir algo precisamente por lo que no es), muchos escritores norteamericanos de diversas generaciones y ascendencias, todos célebres y muy leídos, no niegan ni reniegan de sus orígenes como cronistas, reporteros o ensayistas en adrenalina constante a publicarse en páginas de papel periódico; del otro lado del espejo, no pocos periodistas profesionales podrían presumir de sus intachables párrafos y precisas crónicas, precisamente porque nunca fueron tentados a escribir historias para el reino de la ficción, o ejercer así el arte del invento, sino todo lo contrario: escribir historias desde todos los reinos insólitos de la realidad, para ejercicio y lustre del arte del hecho.


Decía el gran periodista norteamericano A. J. Liebling que “mucha gente confunde con noticias todo aquello que lee en el periódico”, pues si bien está claro que en los periódicos abundan notas e informes, hechos y desgracias que no son periódicos, sino aislados y ocasionales, también es cierto que muchos de los párrafos que leemos en ese papel delgado, condenado a envejecer como un otoño cotidiano, son nada menos que literatura. No es que toda prosa de periodista sea literatura en bruto ni que todo periodista procure afinar en sus crónicas una definición de la verdad o denuncia de toda falsedad. Se trata, más bien, de que la literatura que abunda en cada partícula de la realidad que nos rodea está sujeta a germinar tanto entre la inspiración del poeta y los sacrificios sostenidos del novelista, como de la prisa por entregas y preocupación por informar del periodismo de calidad. Además, ya lo decía el imbatible Indiana Jones al ser cuestionado por un alumno impertinente: “Lo que buscamos en realidad son hechos… si lo que usted busca es la Verdad, le recuerdo que la clase de filosofía se ubica en el aula al fondo del pasillo”.


En estas páginas se ha reunido un notable mural de diversos ejemplos del periodismo norteamericano que dan fe de su alto nivel de excelencia y su incuestionable deleite como lectura –irónicamente intemporal o sin fecha de caducidad. Aquí se reúnen los novelistas y cuentistas que conocemos en nuestros estantes como escritores, cuando sus plumas se dedicaban a los hechos que miraron sus ojos para que su prosa los salvara de quedar invisibles y, por otro lado, los columnistas, reporteros o cronistas que, al realizar el mismo ejercicio, bien podrían empastarse como volumen en el mismo estante de nuestra más entrañable literatura. Estas páginas veraniegas reúnen un verdadero dream team del periodismo norteamericano –poco o nada conocido en nuestra lengua–, desde la crónica del asesinato de Lincoln, escrita por un emocionado Walt Whitman, hasta el célebre perfil de Frank Sinatra que escribiera Gay Talese para Esquire. En medio no escasean las joyas: un par de escalofriantes testimonios sobre el esclavismo; Jack London sobre el terremoto y posterior incendio de San Francisco; los recuerdos del telegrafista del Titanic; H. L. Mencken sobre el fundamentalismo religioso estadounidense (texto que no ha perdido un ápice de actualidad); Steinbeck sobre la Segunda Guerra; una estampa del hombre que cavó la tumba de John F. Kennedy; y una declaración de amor y odio al boxeo, deporte que alguna vez convirtió la violencia en arte, escrita por Pete Hamill, periodista neoyorquino de pura cepa que también contribuye con un ensayo introductorio sobre las transformaciones del periodismo en su país. Qué mejor si este mosaico antológico de grandes éxitos se puede acompañar de una bebida larga y con abundancia de hielo, mientras descansamos de los hechos de nuestras propias vidas.

martes, 14 de agosto de 2007

summertime [ 25 ] / umberto eco, los libros y las conversaciones de moda, el espíritu de la época y los cruces entre géneros

Una cita más de Pasando página que me hace pensar en temas como la construcción de la actualidad, los libros y las conversaciones de moda, el espíritu de la época y los cruces entre géneros. Sobre la adaptación que hace Umberto Eco en El nombre de la rosa de los historical mysteries dice Sergio Vila-Sanjuán que:


‘Utilizando un esquema ya rodado, lo que hizo Eco fue imprimirle densidad cultural, mayor calidad de escritura y el inmenso valor añadido que su propio prestigio intelectual le confería. Como ocurría con Milan Kundera, leer a Eco marcaba status y daba indicios de que quien lo hacía pertenecía al club de personas cultas que además eran modernas y estaban al día’.


Pasando página, pág. 117

Destino

Barcelona, 2003

lunes, 13 de agosto de 2007

summertime [ 24 ] / lecturas de fuga

¿Alguna vez han sentido la necesidad de leer una novelita entretenida y amena que los distraiga durante un rato, cuyo relato los vaya llevando suavemente a través del hilo de la historia y que, sobre todo, no los haga pensar mucho?


Con el tiempo y la energía que exigen el trabajo de Bestiario —que no deja de tornarse cada vez más interesante—, las lecturas y la redacción de informes para la editorial, [ el ojo fisgón ], la investigación sobre usabilidad de aplicaciones informáticas que tengo pendiente para la universidad, las citas con los amigos y la vida familiar, el viernes pasado cuando salí de la oficina sentí que tenía la cabeza recalentada y que faltaba poco para que se me fundiera.


Mientras iba hacia mi casa decidí tomarme el fin de semana libre y tan pronto como llegué allí me eché en la cama a hacer una siestita. Cuando me desperté me dieron ganas de aprovechar el fin de semana para leerme un libro y pensé que era un buen momento para llegarle a El péndulo de Foucault. Sin embargo, se me ocurrió que tal vez la novela de Umberto Eco podría ser demasiado exigente para mi estado mental. Tras repasar los cinco libros que tengo pendientes para leer en mi casa me di cuenta de que ninguno de ellos se ajustaba a mis necesidades del momento.


Después de un rato de indecisión y angustia algo me dijo que 99 francos, de Frédéric Beigbeder, era el libro que estaba buscando. Entonces me paré de la cama, me vestí y me fui a comprarlo. En la Fnac de Plaza Catalunya me dijeron que no tenían la novela, así que fui a buscarla a La Central del Raval pero allí me dijeron que sólo la tenían en La Central de Mallorca. Como ya faltaba poco para que cerraran la librería, decidí buscar alguna otra novela pero no encontré nada que me interesara en ese preciso momento. Estuve tentado a llevarme algo de Paul Auster, de Scott Fitzgerald, de Henning Mankell, de Haruki Murakami, de Robert Louis Stevenson o de David Foster Wallace que quería leer desde hacía un tiempo pero había algo que me decía que no era lo que estaba necesitando entonces.


Al día siguiente tan pronto como me levanté me fui a La Central de Mallorca y finalmente compré 99 francos. Después me senté un rato en una terraza, pedí un café con hielo, empecé a leer la novela de Beigbeder y todavía estoy enganchado a la historia más bien flojita pero entretenida de un creativo publicitario que un día decide mandarlo todo a la mierda.

viernes, 10 de agosto de 2007

summertime [ 23 ] / los premios literarios según josé manuel lara bosch, presidente del grupo planeta

Las siguientes palabras de José Manuel Lara Bosch con respecto a los premios literarios no sólo dan cuenta del pragmatismo del grupo que él preside, sino que también explican el desprestigio del premio Planeta:


‘El premio nunca ha pretendido descubrir autores, ni promocionar autores; un premio puede acelerar el proceso del autor, acelerar el tiempo para que el autor consiga a sus lectores, como cualquier campaña de promoción (…) Para lo que sirve un premio, evidentemente, es para acelerar un proceso, para ganar tiempo y para nada más. Yo creo que la gran función de un premio no es descubrir autores, es descubrir lectores’.


“José Manuel Lara Bosch conversa con Terenci Moix”

Conversaciones con editores, pág. 261

Siruela

Madrid, 2007

jueves, 9 de agosto de 2007

summertime [ 22 ] / el libro de bolsillo y el costo de vida

El libro de bolsillo es un intento de los editores por popularizar el libro desde dos puntos de vista: en primer lugar, para abrir un nuevo mercado para la circulación de títulos que pueden estar cerca de su máximo nivel de ventas en edición de tapa dura y, de esta manera, prolongar su ciclo de vida; y, en segundo lugar, para convertirlo en un bien de consumo masivo al hacerlo más accesible desde el punto de vista económico.


En España actualmente el precio de un libro de bolsillo oscila aproximadamente entre los 5.70 y los 10 euros —la media está alrededor de los 7.20. Las siguientes cifras del costo de vida en Barcelona nos ayudan a hacernos una idea de lo que representan estas cifras en términos de poder adquisitivo:


- Café solo ≈ 1 euro

- Café con leche ≈ 1.20 euros

- Barra de pan (en panadería) ≈ 0.70 euros

- Fórmula de desayuno café + croissant o donut ≈ 1.60 euros

- Fórmula de desayuno café + bocadillo pequeño + zumo de naranja ≈ 2.90 euros

- Tiquete sencillo de transporte público integrado (zona 1) = 1.25 euros

- Tarjeta de diez viajes de transporte público integrado (zona 1) = 6.90 euros

- Menú en barrio residencial (primer plato + segundo plato + bebida + pan + postre o café) ≈ 8.30 euros

- Menú en barrio de oficinas (primer plato + segundo plato + bebida + pan + postre o café) ≈ 9.50 euros

- Menú japonés ≈ 7.98 euros + IVA

- Menú tipo all you can eat ≈ 9.95 euros

- Menú Big Mac = 5.70 euros

- Kebab ≈ 3.50 euros

- Cerveza en un bar ≈ 1.70 euros

- Paquete de cigarrillos Lucky Strike (en estanco) = 2.40 euros

- Entrada a cine ≈ 6.60 euros (≈ 5.20 euros con tarifa reducida)


La idea de escribir sobre la relación entre el precio del libro de bolsillo y el costo de vida viene de un comentario que alguna vez le oí al escritor colombiano Antonio Ungar, quien en una conferencia en Bogotá mientras vivía en Barcelona dijo que en España con lo que costaba un menú era posible comprarse un libro de bolsillo —lo cual a mí me pareció asombroso—.


Seguramente la optimización de la relación precio del libro de bolsillo – nivel de ingresos depende de aspectos como el tamaño de la industria editorial, la adopción de una política del precio único, el monto de los impuestos al libro y el nivel de ingresos. Sería interesante saber cómo es esta relación en otros países —por lo menos en Francia es un poco más óptima que en España—.

miércoles, 8 de agosto de 2007

summertime [ 21 ] / el áncora editores, una editorial colombiana independiente

Entrar a la universidad significó para mí empezar a recibir referencias provenientes de todas partes con respecto a los temas más diversos. En mis clases tanto de Ciencia Política como de Literatura mis profesores hablaban de un montón de nombres y obras importantísimas, casi todas desconocidas para mí.


Gracias a la editorial independiente El Áncora editores en ese momento pude acceder, en primer lugar, a unos estudios interesantísimos en distintas áreas de las ciencias sociales como Bandoleros, gamonales y campesinos —de Gonzalo Sánchez y Donny Meertens—, El estado y la política en el siglo XIX —de Álvaro Tirado Mejía— y el resultado de las investigaciones de Alfredo Molano sobre algunos problemas fundamentales de la sociedad colombiana; en segundo lugar, a las cuidadosas ediciones bilingües de algunos clásicos modernos —traducidos en su mayoría por traductores colombianos— como Johann Wolfgang von Goethe, Arthur Rimbaud, Paul Verlaine, Paul Valéry, Edgar Allan Poe, Samuel Taylor Coleridge, Oscar Wilde, Walt Whitman, Henry James, T. S. Elliot y Vinicius de Moraes; y, por último, a un montón de autores colombianos como Tomás Carrasquilla, José Asunción Silva, León de Greiff, Osorio Lizarazo, Jorge Zalamea, Hernando Téllez, Eduardo Caballero Calderón, Marvel Moreno y Álvaro Cepeda Samudio.



Adicionalmente, El Áncora editores publicó dos joyas de la literatura contemporánea norteamericana que pasaron casi desapercibidas: El hombre al que amó, una colección de cuentos dispersos de John Cheever, y Los periodistas literarios —una compilación de reportajes de las figuras más representativas de este movimiento hecha por John Mcphee, Tom Wolfe Y Joan Didion—.

martes, 7 de agosto de 2007

summertime [ 20 ] / efectos de la censura en españa años después del fin del franquismo



Aunque la censura en España terminó con el fin de la dictadura, según documenta Sergio Vila-Sanjuán sus efectos siguieron sintiéndose mucho después en la medida en que muchas editoriales siguieron distribuyendo e incluso reeditando traducciones hechas durante el franquismo.


Dice Vila-Sanjuán que la acción de la censura ‘se prolongaría en el tiempo, mientras se mantuvieran en el mercado —y en las librerías— aquellas obras que habían sufrido su efecto’.


La escritora italiana Elsa Morante denunció la manipulación de la que fue víctima su novela La storia, editada por Plaza&Janés. Según cita Vila-Sanjuán, decía el texto original de Morante:


‘Guerra Civil en España, provocada por el católico-fascista Franco (llamado el generalísimo y el caudillo) por cuenta de los acostumbrados poderes bajo la amenaza del “espectro”. Después de tres años de devastaciones y masacres (entre otras cosas se instaura en España la destrucción desde el cielo de enteros centros habitados) prevalecerán los fascistas (falangistas) gracias a la sólida ayuda del Duce y del Führer y a la connivencia de todas las potencias del mundo’.


La traducción de Plaza&Janés decía:


‘Guerra Civil en España que dura tres años y que acaba con la victoria de Franco’.


Como si esto fuera poco, para rematar añade Vila-Sanjuán que:


‘Todavía en agosto de 1991 el periodista Josep Massot recogía en un reportaje algunos de los libros que seguían reeditándose en versiones censuradas, de forma a veces muy salvaje: obras como Los asesinos de Hemingway, en edición de Luis Caralt, a la que faltaban tres páginas de texto respecto a la versión original, párrafos enteros suprimidos, que se referían a cuestiones eróticas —dentro de lo erótico que podía llegar a ser Hemingway— y a la escena de un cuento donde se relata la evacuación de los republicanos ante el avance de las fuerzas nacionales durante la Guerra Civil. Como ésta, otras obras de John Dos Passos, Carson McCullers y William Faulkner, entre otros, circulaban a principios de los años 90 en la vieja versión censurada, en colecciones de bolsillo y de venta por correspondencia de distintas editoriales españolas. ¿La causa del timo? «Por desgracia, es más cómodo y más barato reeditar las traducciones antiguas que hacerlas traducir de nuevo», según las fuentes consultadas por Massot’.


Pasando página, de Sergio Vila-Sanjuán. pp. 68 - 69

Destino

Barcelona, 2003

lunes, 6 de agosto de 2007

summertime [ 19 ] / la contribución de la industria editorial iberoamericana a la difusión de la literatura y del pensamiento contemporáneos en españa


Dos citas de Un viaje de ida y vuelta a propósito de la manera como las editoriales iberoamericanas —algunas de ellas fundadas por exiliados españoles— contribuyeron a dar a conocer en España la literatura y el pensamiento contemporáneos:


‘Está claro que las editoriales iberoamericanas a las que se ha hecho referencia desempeñaron un papel fundamental en el progreso cultural de México y Argentina, pero además llevaron a cabo una misión de un valor incalculable en nuestro propio país: a través sobre todo de traducciones, permitieron al público lector mantener abiertos los cauces de la comunicación con las otras culturas de Occidente. Gracias a los esfuerzos de un grupo irrepetible de editores, distribuidores y libreros que lograron introducir aquellos libros de manera clandestina durante varias décadas —en algunos casos hasta la normalización democrática de nuestro país—, tres generaciones de españoles pudieron tener acceso a una cultura fundamental’.


Prólogo escrito por Antonio Lago Carballo y Nicanor Gómez Villegas. pp. 12-13


Gracias a Emecé, a Sudamericana, al Fondo de Cultura Económica, a Grijalbo y a otras editoriales iberoamericanas ‘conocimos a nuestros poetas del 27, pero también al conjunto de autores españoles que hicieron soberbias traducciones, pusieron a nuestro alcance a Rilke, a Kafka, a Camus, a Sartre, a Thomas Mann y por supuesto a la propia literatura iberoamericana. Rompieron nuestro aislamiento y nos acercaron a la cultura occidental’.


Intervención de Rosa Conde en la Sesión inaugural, pág. 18.

Un viaje de ida y vuelta

Antonio Lago Carballo y Nicanor Gómez Villegas (editores)

Siruela

Madrid, 2006

viernes, 3 de agosto de 2007

summertime [ 18 ] / los exiliados de la guerra civil española y la industria editorial latinoamericana



‘El estallido y posterior desenlace de la Guerra Civil española desencadenó la salida de nuestro país de una gran parte de los exponentes de la vida cultural española, entre ellos numerosas personas vinculadas directa o indirectamente con el mundo de la edición. Esta última circunstancia tuvo en los años cuarenta del siglo pasado un efecto inesperado en Iberoamérica, en particular en México y Argentina —los destinos principales de los intelectuales que marcharon al exilio—, ya que, debido al colapso de la actividad editorial española y a los efectos de la censura, las editoriales mexicanas y argentinas tomaron el relevo de la iniciativa editorial en lengua española; después de la contienda el centro de gravedad de la industria editorial se trasladó a América’.


Prólogo de Un viaje de ida y vuelta, escrito por Antonio Lago Carballo y Nicanor Gómez Villegas (editores). pág. 11

Siruela

Madrid, 2006