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miércoles, 18 de marzo de 2009

notas sueltas [ 2 ] / la zona, de serguei dovlàtov, entrevista al scout aurelio major y el rival de prometeo en impedimenta

El miércoles pasado la editorial catalana LaBreu lanzó en el Horiginal el primer título de La Intrusa, su colección de narrativa. Se trata La zona, de Serguei Dovlàtov.



En el lanzamiento Esther Andorrà hizo una breve presentación de La Intrusa, Miquel Adam presentó La zona y leyó una carta que el equipo de LaBreu le escribió a Dovlàtov, Marc Romera leyó la primera carta del libro y Miquel Cabal habló sobre su experiencia como traductor del texto y leyó en catalán algunos pasajes que luego Yuri Mykhaylychenko leyó en ruso. Para terminar, éste interpretó algunas canciones que calentaron los ánimos antes de la barra libre de vodka que hizo salir borracho a más de uno.



La primera persona que me habló de Dovlàtov fue precisamente Miquel Adam, quien exactamente hace un año me prestó un libro de relatos llamado El compromiso y no me dejó tranquilo hasta que finalmente lo leí. En ese momento Miquel ya tenía la idea de publicar a Dovlàtov y estaba a punto de empezar sus negociaciones con el agente literario Andrew Wyllie —sí, señores, “El Chacal”—, que al parecer fueron una auténtica pesadilla.


La zona ya ha empezado a dar de qué hablar y yo espero poder leerla muy pronto.


A continuación reproduzco un fragmento de la carta que el equipo de LaBreu le escribió a Dovlàtov:


‘L’any 2005, un dels teus editors treballava a Laertes, una editorial rebel i independent que acabava de publicar un llibre molt bo, L’Analfabeta, d’una hongaresa que es diu Agota Kristof. Aleshores el teu editor era un paio molt jove i inexpert i no se’n sortia a l’hora de promocionar llibres. Solia rebre silencis desesperants, i aleshores el paio es fumava un cigarret nostàlgic i impacient.



Al mateix temps, però en un altre lloc, una jove periodista es va comprar el llibret de la Kristof per voluntat pròpia (ja saps que els periodistes esteu acostumats a demanar els llibres de gratis a les editorials). Aleshores, un dia, un dels teus editors va rebre un correu d’aquesta noia notificant que havia aparegut una ressenya seva a l’Avui sobre L’Analfabeta. Va resultar ser una ressenya collonuda. La periodista es deia Aida Segura, i l’editor i ella es van fer amics i van començar a intercanviar-se mails que parlaven sobre les servituds de les seves respectives professions mileuristes i desafortunades. També parlaven sobre literatura. I l’Aida, una tia molt elegant i misteriosa, un dia va començar a fer-se molt pesada pronunciant el teu nom i recomanant a un dels teus editors que fes el favor de llegir algun dels teus llibres. «Tio, t’has de llegir al Dovlàtov, eh? Ho faràs, oi?».



Quatre anys més tard, aquest mateix editor, sabent que l’Aida et porta al cor i que escriu meravellosament bé, i en homenatge a la seva amistat tan estranya, li va proposar que escrivís el text de la contracoberta. Espero que t’agradi’.


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Recomiendo echarle un ojo a la entrevista que le hizo el editor colombiano Juan Pablo Mojica al scout Aurelio Major y que el camarada Leroy Gutiérrez publicó en dos entregas —la primera y la segunda— en su blog Sobre Edición. Las preguntas están muy bien escogidas y formuladas. Dan mucha cancha para que Major haga un despliegue de los conocimientos que su experiencia le ha permitido desarrollar.


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Esta semana recibí El rival de Prometeo (Vidas de Autómatas Ilustres), que es el primer título de la colección El Panteón Portátil de Impedimenta. La sección de los textos fue hecha por Marta Peirano —autora del blog La petite Claudine—, quien los editó junto con Sonia Bueno Gómez-Tejedor.




Tanto por el cuidado con el que está editado como por la selección de los textos, El rival de Prometeo (Vidas de Autómatas Ilustres es una verdadera curiosidad.

martes, 20 de enero de 2009

los scouts

En el mundo editorial y en la prensa de interés general se habla mucho de los editores, de los autores y de los agentes pero rara vez se hace referencia a figuras importantísimas como los scouts —cuyo rol vine a comprender hace poco gracias a una explicación de la editora Àngels Balaguer—. Hace unos días mientras leía feeds que tenía pendientes desde que estuve en Colombia me encontré un artículo bastante esclarecedor sobre los scouts que publicó la sección de Cultura del diario El País durante la Feria de Frankfurt. Se trata de “'Scouts', los sabuesos de los libros”.




Tras partir de una premisa obvia y vaga, el artículo aterriza en una afirmación más puntual:


‘Como en tantos otros aspectos de la vida, en el mundo editorial hay un factor que marca la diferencia entre triunfar y fracasar: la información. Los principales sellos del mundo han creado sus propios servicios de inteligencia para sobrevivir en un sector en el que, con las nuevas tecnologías, las cosas van cada vez más rápido: los scouts (ojeadores)’.


Más adelante añade:


‘Los scouts trabajan desde las grandes capitales de la letra impresa —sobre todo Londres, Nueva York y París— y su labor consiste en detectar cuanto antes un libro o una tendencia. Cuanto antes quiere decir cuando el manuscrito llega a un agente o a un sello editorial, y muchas veces se enteran a pesar de los receptores del texto. A veces incluso, como ocurrió con Las cenizas de Ángela, dan el queo con sólo 100 páginas escritas’.


Y luego presenta algunos matices con respecto al rol de los scouts y explica las razones por las que éstos cada vez cobran más importancia en el sector editorial:


‘"Un scout tiene que captar todas las informaciones que salen de un país, no sólo los manuscritos importantes, sino también los cambios de tendencia o de dirección en una editorial", explica Cristina de Stefano, italiana afincada en París, antigua periodista y escritora (…) "cada vez hay más información y menos tiempo para procesarla", agrega De Stefano, que trabaja desde Francia para cinco países (en España para el grupo Santillana)’.


Tres scouts españoles le dan la estocada final al tema mencionando algunas pistas sobre el know how y las destrezas que requiere el desarrollo de su trabajo:


‘Si la información es poder, la inmediata no tiene precio. Por eso [Aurelio] Major ha afilado su nuevo oficio acudiendo a la madre de todo el negocio, el autor. "Hay que trabajar con información privilegiada y leer muy rápido y discriminar aún más y mejor". "Nuestra labor es ser un filtro con criterio ante una avalancha de información; luego está tener una buena agenda y fuentes de información y después buscar aquello que no es obvio", dicen [Carmen] Pinilla y [Daniel] Aragó’.


En un momento en el que se escribe y se publica tanto y en el que circula tanta información, los scouts parecen jugar un papel clave en la medida en que los procedimientos de filtrado y de identificación e interpretación de señales son cada vez más críticos en los procesos de toma de decisiones. Al final hoy en día el problema está no sólo en el acceso a la información sino también en la capacidad de gestionarla —es decir, de seleccionar sus fuentes y de saber cómo discriminar, clasificar, conservar y desechar la información que se recibe—.

miércoles, 3 de octubre de 2007

influencias silenciosas

Mientras escribía mi entrada de ayer se me atravesó la siguiente pregunta: ¿las personas que desempeñan distintos trabajos dentro de la industria editorial o que de alguna manera están vinculadas con ella serán conscientes de la influencia que ejercen sobre las posibilidades y las decisiones de los lectores del común?


Desde el editor hasta el librero, pasando por el agente literario, el scout, el lector de manuscritos, el traductor, el diseñador, el ilustrador, el maquetador, el corrector, el impresor, el encargado de prensa, el distribuidor y el comentarista de libros, cada uno va contribuyendo de la manera que su posición en la cadena de producción se lo permite a moldear el panorama al que se enfrentará todo aquel que en algún momento tenga la intención de escoger un libro para dedicarle una parte de su tiempo a leerlo.


Aunque algunos de estos trabajos son silenciosos e invisibles, es inmensa la influencia que quienes los desempeñan ejercen con su labor de todos los días sobre la oferta que tenemos a nuestra disposición los lectores del común para seleccionar nuestras lecturas.


Estamos acostumbrados a hablar mucho sobre los autores y los editores, a recoger sus opiniones y a registrar cada uno de sus movimientos. Sería interesante tener la oportunidad de conocer la percepción que su experiencia les ha permitido formarse sobre los distintos aspectos del mercado editorial a quienes desempeñan estos oficios a los que les prestamos tan poca atención.