Mostrando las entradas con la etiqueta digital contents. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta digital contents. Mostrar todas las entradas

miércoles, 15 de julio de 2009

formarse en tiempos de cambios



Ayer en la tarde estuvimos con Pablo Odell dando un curso de introducción a los e-books y a los e-readers en el Postgrado en Producción Industrial del Libro que organiza el IDEC, de la Universitat Pompeu Fabra. Durante cuatro horas sostuvimos una charla con un grupo conformado por dos diseñadoras mexicanas —entre ellas mi amiga Dardané—, una historiadora del arte y un arqueólogo barceloneses, una editora de Chile y dos profesores de diseño de Tarragona. Como verán, un grupo diverso en términos de oficios, de procedencias y, por lo tanto, de experiencias.





Los comentarios y las preguntas que los estudiantes pusieron sobre la mesa son sintomáticos no sólo del estado actual del sector del libro tanto en España como en Iberoamérica, sino también de la actitud de algunos de los segmentos que lo componen frente a estos tiempos de cambios: '¿dónde puedo comprar e-books?' '¿Qué debo hacer para publicar los libros que edito en versión e-book?' '¿Cuándo va a despegar el mercado de los e-books?' 'No sabía que la pantalla de un e-reader no tenía retroiluminación'. '¿Qué está haciendo la industria editorial en español en el campo de los contenidos digitales?' '¿Cómo se gestionan los derechos de autor de un título para sacarlo en versión e-book?' '¿Por qué a la casa matriz de mi editorial en España no le interesa traer aquí a los autores que publico en mi país?' '¿Hay un rol para el editor en la era de la edición de contenidos en formato digital?'





Cuando se plantea una charla con un formato flexible este tipo de preguntas y comentarios se incorporan al guión en lugar de salirse de él. Y en tiempos de cambios lo único que se puede hacer es dar pistas para resolver estas preguntas y no respuestas definitivas.

jueves, 2 de julio de 2009

we make stories: penguin uk ataca de nuevo



La filial británica de Penguin acaba de lanzar We Make Stories, una aplicación de pago que contiene una suite de herramientas de creación de historias para niños. En una entrada del blog de la editorial titulada "Can we be of service?" Jeremy Ettinghausen, editor digital de Penguin UK, explica esta aplicación en los siguientes términos:


‘At We Make Stories children (of all ages, though the site is aimed at 6-11 year olds) can create, print and share a variety of story forms. They can make pop-up stories, customise audiobooks, design their own comics, produce exciting treasure maps and develop a variety of entertaining adventures.’




Ettinghausen introduce su entrada diciendo que como editor digital ‘durante los últimos años he tenido cualquier número de conversaciones con editores tradicionales de libros en las que he intentado convencerlos de que estamos en “el negocio de los contenidos” y no en “el negocio de los libros”'. Se trata de una reflexión interesante que ya hemos planteado aquí anteriormente y en la que seguiremos insistiendo.


Desde hace un tiempo vengo siguiendo con especial interés las cosas que está haciendo Penguin y en ocasiones anteriores ya había comentado algunos casos particulares. A mediados de diciembre de 2008 escribí lo siguiente en una entrada titulada "penguin uk, clásicos rediseñados":


‘Penguin UK no deja de sorprenderme con las cosas que está haciendo —¿se acuerdan de las colecciones especiales de James Bond y de Raymond Chandler, del proyecto We Tell Stories o de los PenguinSets que sacó para navidad?—. A través de the penguin blog me entero de una colección especial de clásicos de tapa dura que diseñó Coralie Bickford-Smith para un proyecto especial con la librería Waterstone —que es el distribuidor exclusivo de los libros—‘.


Después de ese experimento tan bonito que fue We Tell Stories, con We Make Stories la gente de Penguin UK hace otra incursión en el campo de la narrativa interactiva. Estoy seguro de que We Make Stories seducirá no sólo a los niños, sino también a los amantes de la literatura para éstos y a quienes están interesados en las posibilidades que abren las nuevas tecnologías en el campo de la creación literaria. Al menos a mí ya me sedujo.





Long live Penguin!

martes, 23 de junio de 2009

el mundo digital y el contacto personal

Hace poco Javier Moreno estuvo en Colombia y cuando regresó a Lyon le pregunté cómo le había ido. De la respuesta de Javier me quedó dando vueltas en la cabeza un fragmento que reproduzco a continuación:


‘Aunque me agobia la ciudad disfruto mucho viendo a mi familia y encontrándome con amigos. Es una lástima que esto de las distancias sea tan radical. No importa lo que avance la tecnología, la sensación nunca cambia: Las redes digitales no sustituyen el contacto’.


Pensando justamente en el comentario de Javier, hace poco me di cuenta de que desde que una de las editoriales con las que trabajo me dio un e-reader para leer manuscritos apenas tengo contacto personal con las editoras porque Gloria me envía los textos por correo electrónico para que yo los descargue. Una de las cosas que me gustaba de ir a recoger manuscritos a la editorial era charlar tres minutos con Patricia, Ivonne y Bea. Durante esa conversación breve intercambiábamos impresiones sobre el clima, nos contábamos qué habíamos hecho el fin de semana anterior, nos quejábamos de la cantidad de trabajo que teníamos, registrábamos cambios en el corte de pelo o subidas y bajadas de peso, alguien botaba algún comentario sobre su próximo viaje y todos los demás nos moríamos de la envidia o simplemente quedábamos para salir a tomar un café o a cenar.


Supongo que el sacrificio del contacto personal y de la charla es el precio que tengo que pagar por no tener que desplazarme para recoger los manuscritos, por no volver a verme obligado a ir a la editorial con el carrito de la compra para traerlos o por no subir cada dos semanas los seis pisos de mi edificio cargando veinte kilos de papel a cuestas.





Lo cierto es que mi e-reader me ha solucionado la vida por cuestiones tanto de portabilidad de mi trabajo como de disponibilidad de espacio físico en mi casa: por un lado, para mí es maravilloso poder ir a cualquier parte con una novela histórica de 587 páginas sin que sea necesario llevar una mochila enorme y sin lesionarme la espalda o no tener que llevar una bolsa llena de papeles cuando salgo de viaje —las dos últimas veces que he ido a Colombia la mitad de mi equipaje ha estado compuesto por manuscritos y desde que tengo mi e-reader he podido hacer todos mis viajes llevando sólo un backpack pequeño—; por otro lado, ya no tengo que utilizar una parte significativa de una de las estanterías de mi cuarto para poner pilas de manuscritos que además de dejarme sin espacio para poner mis libros acumulaban toneladas de polvo.


***


Yo nunca he comprado un libro por Internet pero sé que el sistema de recomendaciones de Amazon está bastante afinado y suele funcionar muy bien porque cuando busco alguna referencia de algún libro los títulos incluidos en el apartado “Customers Who Bought This Item Also Bought” normalmente tienen una relación bastante puntual con mi búsqueda. Compraré mi primer libro por Internet cuando no pueda acceder a él de otra manera.





Sin embargo, el contacto con el librero es un detalle en el que la compra por Internet dejaría un vacío en mi experiencia personal. En Bogotá me encantaban la amabilidad de los dependientes de la librería Lerner de la Avenida Jiménez que estaban ahí desde que yo entré a la universidad o las recomendaciones de Álvaro Castillo, que como había detectado mi gusto por la narrativa estadounidense cada vez que yo iba a San Librario me sacaba del cajón de su escritorio alguna joyita que llevaba semanas o meses guardando para mí.


Y en Barcelona Jesús Casals y Damià Gallardo me han fidelizado aún más a La Central del Raval y a la Laie del CCCB respectivamente. Es cierto que tanto la variedad de la oferta de La Central y de Laie como lo acogedor que resulta el espacio de estas dos sucursales en particular son dos de las razones por las que me gusta ir allí. Pero también lo es que la charla, las recomendaciones y la complicidad de Jesús y Damià pesan mucho incluso para que algunas veces pase por allí sólo para saludarlos a ellos.


A pesar de que por estar afiliado a Abacus allí me ofrecen un descuento superior que en La Central, la mala leche de sus dependientes, el olor a humedad del local de Balmes y la escasa variedad de la oferta en ciertas áreas específicas hacen que a la hora de comprar un libro la mayoría de las veces prefiera ir a otra librería.


No sé, supongo que esa necesidad del contacto personal y la importancia que le doy a éste es un síndrome que también padecen muchos otros “inmigrantes digitales”.

lunes, 8 de junio de 2009

flm 09 [ 4 ] / del sinodal al digital: comprender el presente, concebir y configurar el futuro

Nada más productivo y estimulante que asistir a congresos, seminarios, jornadas y foros de un sector porque éstos son un punto de encuentro para quienes desde instancias y perspectivas distintas están contribuyendo de alguna manera tanto a la comprensión de su presente como a la concepción y a la configuración de su futuro. El contacto directo con quienes asisten a este tipo de eventos —una charla de diez minutos, un café o una comida— puede ser suficiente para medir el clima de opinión frente a un tema, para identificar las distintas posiciones existentes con respecto a éste, para enterarse de iniciativas que se están gestando y, por qué no, para concebir y desarrollar nuevos proyectos que pueden salir adelante fácilmente si se juntan esfuerzos.





Por ejemplo, en Del sinodal al digital —las jornadas sobre el libro digital que organizó el Ministerio de Cultura en la Feria del Libro de Madrid— estuvieron varias de las figuras que en España actualmente juegan un papel fundamental tanto en la reflexión sobre los contenidos digitales como en distintas iniciativas relacionadas con la gestión de éstos.



Joaquín Rodríguez, autor del blog Los futuros del libro


***



Javier Celaya, de Dosdoce.com


***



José Antonio Millán, autor del blog Libros y bitios


***



Luis Collado, de Búsqueda de libros de Google


***




Luis Francisco Rodríguez y Chema García, de Publidisa


***



Javier López Yánez, de Repiso libros y la Feria del Libro de Sevilla


***



Pablo Odell, de Tökland


***




Manuel Gil y Francisco Javier Jiménez, autores de El nuevo paradigma del sector del libro y del blog Paradigma libro


***


En Libros y tecnología, Paradigma libro y Tökland sus autores presentan desde distintas perspectivas los planteamientos que se hicieron en Del sinodal al digital.

miércoles, 3 de junio de 2009

flm 09 [ 2 ] / la asociación de revistas culturales de españa (arce) da el salto hacia lo digital




La semana pasada la Asociación de Revistas Culturales de España (ARCE) anunciaba la apertura de un quiosco virtual en el que venderá sus publicaciones en formato digital gracias a la firma de un convenio con Publidisa. Ayer en la Feria del Libro de Madrid el presidente de ARCE, Manuel Ortuño, me dio algunos detalles sobre el acuerdo y sobre lo que significa la apuesta que los miembros de la asociación han hecho por lo digital.





El paso que está dando ARCE refuerza mi intuición de que en ciertos segmentos del sector editorial español desde hace poco está teniendo lugar un cambio de actitud frente a los contenidos digitales. En el caso de ARCE  este salto hacia lo digital es particularmente pertinente y relevante por dos razones: en primer lugar, porque debido a su naturaleza los contenidos de las revistas se prestan perfectamente para ser comercializados y leídos en formato digital; y, en segundo lugar, porque les facilitará a los lectores hispanoamericanos el acceso al fondo de las revistas de ARCE que o bien muchas veces no se venden en sus países o bien son muy caras y tardan mucho en llegar allí.


Sin lugar a dudas tanto para los editores como para los lectores la disponibilidad de estas revistas en formato digital representa una forma eficaz de salvar la brecha que España y los países hispanoamericanos no han podido superar hasta ahora a pesar de que tienen una lengua compartida.


jueves, 28 de mayo de 2009

flm 09 [ 1 ] / la feria del libro de madrid, de espaldas al futuro


El próximo lunes 1 de junio me voy a la Feria del Libro de Madrid. Además de que la ciudad me encanta, el hecho de que la feria se celebre en el parque de El Retiro hace que visitarla sea una experiencia única. También hay que decir que esta Feria del Libro de Madrid será una buena ocasión para quedar con varios amigos con quienes desde hace un tiempo venimos coincidiendo en ferias, charlas, presentaciones de libros, cenas e incluso alguna fiesta.


Hasta ahora todo el protagonismo de esta feria se lo han llevado sus organizadores, que apoyándose en el reglamento del evento han prohibido la venta de e-books —ver el artículo “La Feria del Libro de Madrid no tendrá libros electrónicos”, publicado hace dos días en el diario El Mundo—. A propósito de la determinación de la feria aprovecho para citar un fragmento del artículo “Prohibir el futuro”, que da cuenta de la actitud de algunos actores claves del sector editorial frente al ámbito de lo digital. Alberto Cano afirma lo siguiente en su artículo publicado ayer en Soybits:


‘Si bien esta no es la norma (en la Feria de Sevilla, por ejemplo, el libro digital es protagonista), sí es cierto que el sector editorial se ha desentendido de Internet prácticamente desde el principio. No hablamos ya del libro digital sino de la web, el catálogo online, las herramientas de márketing o la comunicación con sus lectores. Y es un error cuyas consecuencias se están comenzando a vislumbrar ahora.


Empresas del sector tecnológico-digital sí vieron un enorme hueco de mercado y la oportunidad de posicionarse cuando los anteriores protagonistas del sector no pensaban hacerlo. Ahora, el sector anda convulso entre acatar las normas que están imponiendo los otros, tratar de hacer algo o seguir ignorando la realidad. Y entretanto, van surgiendo nuevas editoriales digital born capaces de entender el nuevo paradigma’.

 



La posición de la feria y los planteamientos que los representantes tanto de la Federación de Gremios de Editores de España (FGEE) como del Centro Español de Derechos Reprográficos (CEDRO) expusieron la semana pasada en Sevilla demuestran que en el sector del libro español hay actores que o todavía no han entendido que estamos frente a la emergencia de una nueva realidad, o no se han enterado de que las cosas están cambiando o simplemente siguen dándole la espalda a lo que está pasando.


Si continúan rehusándose a aceptar la configuración de un nuevo escenario que es el resultado de transformaciones globales que no van a detenerse sólo porque algunos segmentos del sector editorial se niegan a evolucionar, estas organizaciones corren el riesgo de perder su razón de ser porque sus planteamientos empezarán a ser caducos debido a que ya no estarán respondiendo a las necesidades de una realidad vigente. En la burocracia cultural ya hay suficientes órganos obsoletos y sería una lástima que en lugar de adaptarse a una nueva realidad y de asimilarla estas organizaciones vinculadas al sector editorial optaran por convertirse en un ítem más de esta categoría.


Si los actores del sector que hoy están dándole la espalda al futuro quieren jugar un rol activo en el proceso de configuración de ese nuevo escenario, sin lugar a dudas tendrán que espabilarse. De lo contrario tendrán que bajar la cabeza frente a actores como Amazon, Google o los proveedores de acceso a Internet y acatar lo que éstos decidan.


Cambiando de tema, una última cosa: como Francia es el país invitado a la 68ª edición de la Feria del Libro de Madrid, estaré atento a la oferta de títulos proveniente de ese país para ver si recupero el interés por la literatura francesa contemporánea que, salvo por la novela policíaca y el cómic, últimamente me parece tan aburrida.


lunes, 25 de mayo de 2009

notas sueltas [ 6 ] / entrevista de josé antonio millán a guillermo schavelzon y un comentario sobre los inmigrantes y los nativos digitales


Como durante las últimas semanas los contenidos digitales han dado mucho de qué hablar debido a la cantidad de actividades y noticias que ha habido recientemente alrededor de ellos, estaba pensando que es bastante probable que algunas personas tengan la impresión de que de repente [ el ojo fisgón ] se ha convertido en un blog sobre edición y nuevas tecnologías. Y no es así. Lo que pasa es que debido a mi interés por las tendencias del mercado editorial me parece fundamental ponerle atención no sólo a la manera como en nuestro medio se está ampliando la conciencia en relación con la importancia de los contenidos digitales, sino también a los cambios de actitud de ciertas franjas del sector editorial español con respecto a éstos.


Pasados el eForo Publidisa 2009 y las jornadas Los futuros del libro que organizó la Feria del Libro de Sevilla, me queda poco por decir sobre lo que se habló allí. A lo que he dicho durante las últimas semanas sobre contenidos digitales quisiera añadir un par de anotaciones.


***


El pasado 7 de mayo José Antonio Millán publicó una entrevista, interesante, sintética y contundente que le hizo al agente literario Guillermo Schavelzon. Quizás el aspecto de la entrevista que más me llama la atención es que José Antonio ponga sobre la mesa el tema de la gestión de derechos para soportes digitales, que desde hace un tiempo algunos han empezado a incluir en las negociaciones de los derechos y que en España empezó a dar de qué hablar seriamente a raíz de la presentación de la iniciativa a través de la cual la agencia literaria Carmen Balcells ha empezado a comercializar en formato digital las obras de algunos de los grandes autores que representa.



Schavelzon aborda el tema con bastante cautela y no parece estar dispuesto a apresurarse a entrar al negocio de los e-books hasta que no se hayan definido los estándares técnicos ni las reglas que regirán su funcionamiento:


'Para mí el negocio de los libros electrónicos solo será posible cuando se haya definido quién dominará el hardware para leerlos, los dispositivos. Esa es una lucha entre gigantes (Apple, Google, Amazon, Sony…). El que imponga su dispositivo –ellos dicen que faltan dos o tres años– será nuestro principal comprador de derechos, mientras toda editorial digital doméstica, aunque tecnológicamente es posible, solo sirve para generar un intermediario más'.


En su página Web José Antonio ya había publicado un texto de 1999 en el que Schavelzon explica en qué consiste la función de un agente literario. Más adelante José Antonio complementó el texto en cuestión enlazando la entrevista que yo le hice al agente argentino hace ya dos años largos.


***


En la conversación que sostuvieron Javier Celaya y Pablo Arrieta en Madrid después del eForo Publidisa 2009, éste hizo un comentario sobre los inmigrantes y los nativos digitales alrededor del cual se generó una conversación interesante en los comentarios a la entrada en la que presenté el vídeo que hicimos con los chicos de Tökland. Dice Pablo:


'Siento que en los países del norte, Estados Unidos esencialmente, la actitud es mucho más proactiva. También tiene que ver con que es un país de inmigrantes. Ese término que se ha acuñado de "inmigrantes digitales" y "nativos digitales" es curioso porque los nativos normalmente no son personas que tengan grandes necesidades. Simplemente están ahí y ya. Y los inmigrantes son los tipos que necesitan creársela. Yo siento que los italianos o los colombianos que llegaron a poblar son mucho más recursivos que los hijos de segunda generación. Entonces el término es curioso porque uno pensaría que son los inmigrantes los que van a proponer más cosas y los que van a hacer más'.


Si es cierto que actualmente ciertos segmentos del sector editorial español están teniendo un cambio de actitud con respecto a los contenidos digitales, seguramente dentro de un tiempo empezará a haber oleadas migratorias hacia el mundo digital y será interesante estar ahí para ver sus consecuencias. Quizás aún más interesante será ver qué pasa cuando tras acabar sus estudios universitarios los primeros nativos digitales salgan a buscar trabajo y empiecen a desembarcar en el sector editorial.


lunes, 18 de mayo de 2009

los futuros del libro en la feria del libro de sevilla [ 1 ] / otra conversación sobre contenidos digitales

Ahora mismo en la Feria del Libro de Sevilla están teniendo lugar las jornadas Los futuros del libro, compuestas por seis mesas redondas: “Lectura y creación literaria ante la sociedad en red”; “Marketing 2.0. Nuevas herramientas, nuevas estrategias”; “Producción y distribución, nuevos formatos”; “Bibliotecas y redes sociales”; “Derechos de autor en la sociedad digital. Riesgos y oportunidades”; y, por último, “Nuevas herramientas para el asociacionismo en el sector del libro”.




Todo parece indicar que en nuestro medio empieza a propagarse la conciencia con respecto a la importancia de la emergencia de los contenidos digitales. Si hasta hace poco aparte de los blogs de Joaquín Rodríguez, José Antonio Millán y Enrique Dans apenas contábamos con otros focos relevantes de reflexión y generación de opinión en torno a este tema, la publicación de artículos tanto en la prensa de interés general como en revistas especializadas, la realización de eventos y la apertura de unos cuantos blogs de buena calidad sobre contenidos digitales ponen en evidencia que en este momento se están ampliando no sólo el interés por éstos sino también la pérdida del miedo frente a su aparición.





Espero que estemos cerca del momento en el que no sea necesario evangelizar ni predicar sobre la importancia de los contenidos digitales y en el que el reconocimiento de sus ventajas haga que la satanización de éstos se convierta en una postura minoritaria.


Esta semana comentaré algunas de las cosas que se digan hoy y mañana durante estas jornadas.

martes, 12 de mayo de 2009

conversación con pablo arrieta y javier celaya sobre contenidos digitales e industria editorial

Al final del eForo Publidisa 2009 —sobre el que ayer hice algunas anotaciones—, junto con el equipo de Tökland tuvimos la oportunidad de proponerles a Pablo Arrieta y a Javier Celaya sostener una conversación sobre algunos de los temas que se tocaron en el evento. La dinámica consistió en ponerles sobre la mesa a Pablo y a Javier un par de temas que sirvieron como punto de partida para el desarrollo de esta breve pero jugosa conversación: la actitud de la industria editorial española frente a los contenidos digitales, los retos y las oportunidades a los que ésta debe enfrentarse en estos tiempos de transformaciones y de crisis financiera, los cambios de hábitos de las audiencias y las diferencias que existen entre España, América Latina y los Estados Unidos en cuanto a la producción y al consumo de contenidos digitales.




Además de los planteamientos que hace cada uno, quizás lo más interesante de esta conversación sea la amplia gama de matices que se deriva del hecho de reunir en una mesa a dos expertos que están explorando una misma realidad en medios geográficos y culturales diferentes —Pablo en América Latina y Javier en España, ambos con intereses y vínculos profundos en el ámbito estadounidense— para que expongan, intercambien y confronten sus puntos de vista.


Hay varios planteamientos de la conversación sobre los que vale la pena llamar la atención:


- El paso de una negación importante de una realidad a una aceptación de ésta por parte la industria editorial española, que sugiere un cambio de actitud en ella.


- Las lecciones que puede sacar la industria editorial hispanohablante de otras crisis como la de 1929, que nos dejó los cómics.


- La transformación que sufrirá el sector del libro a raíz de la actual crisis financiera y la redistribución del peso tanto del papel como de lo digital.


- La manera como la emergencia de los contenidos digitales está modificando los hábitos de consumo de las audiencias.


- La utilidad que tiene en los Estados Unidos el espíritu emprendedor y proactivo en tiempos de crisis.


- El papel que juegan los distintos actores a la hora de generar reglas de juego en contraposición a la imposición de éstas por parte de alguno de ellos.






Sobre todos estos temas se seguirá discutiendo el lunes 18 y el martes 19 de mayo en la Feria del libro de Sevilla, durante las jornadas Los futuros del libro.