donde pongo el ojo... [ 14 ]
Mi recomendado de la semana
El Sha, de Ryszard Kapuściński
Barcelona, 1991
Mis libros favoritos
La perla, de John Steinbeck
Barcelona, 2002
Me llama la atención
Dossier K., de Imre Kertész
Barcelona, 2007
— un blog sobre las tendencias del mercado editorial —
Mi recomendado de la semana
El Sha, de Ryszard Kapuściński
Barcelona, 1991
Mis libros favoritos
La perla, de John Steinbeck
Barcelona, 2002
Me llama la atención
Dossier K., de Imre Kertész
Barcelona, 2007
Publié par
martín gómez
à
01:00
0
commentaires
Libellés : donde pongo el ojo, my favorite books, my recommended, reading
Después de pringar durante todo el año sin parar, en Navidad voy a tomarme unos días de vacaciones. Nos vamos para
Aquí les pongo un anuncio súper emotivo de la adaptación cinematográfica de Persepolis, que salió en Francia en junio pasado y que en España se estrenó hace un mes.
Persepolis (edición monovolumen), de Marjane Satrapi
L’Association
París, 2007
Publié par
martín gómez
à
01:18
0
commentaires
Libellés : comic, marjane satrapi, persepolis
En el blog de la revista Trama y texturas aparecieron ayer mis respuestas a algunas preguntas con respecto a [ el ojo fisgón ], a través de las que se busca recoger información con respecto a distintas iniciativas que han sido invitadas a formar parte de
Para leer mis respuestas, hacer clic aquí.
Publié par
martín gómez
à
13:09
0
commentaires
Libellés : blog, red de blogs y libros, revista trama y texturas, social networks
Siguen apareciendo en distintos circuitos listas de lo mejor del año. Con sus respectivos balances, la crítica, la prensa especializada y la generalista le aplican a la avalancha de novedades que se publican anualmente un filtro que de alguna manera incide sobre el ciclo de vida de los libros: mientras que el destino natural de la mayoría será sumarse a las montañas de condenados a pasar desapercibidos por los tiempos de los tiempos, estas listas llaman la atención con respecto a ciertos títulos para que la gente los tenga presentes —lo cual contribuye a mantenerlos vivos durante un período más largo—.
Seguramente algunos de los libros incluidos en estas listas formarán parte de la lista de regalos de Navidad o del equipaje de vacaciones de muchas personas.
Recomiendo ver las siguientes listas que han aparecido recientemente —llaman la atención las diferencias existentes tanto entre el circuito de la crítica y el de los medios masivos como entre el ámbito anglosajón y el francófono—:
- Critical Mass —blog
- The
- Lire: “Les 20 meilleurs livres de l'année”
Ver entradas relacionadas:
- “decision making: leer tal o cual cosa”
- “¿cómo elegimos lo que leemos?”
Publié par
martín gómez
à
10:37
0
commentaires
Libellés : balance of the year, balance/07, best sellers, book sales, reading, the best of 2007
Cabaret Voltaire es una editorial que se enfoca en las vanguardias literarias francesas de principios del siglo XX y que mediante la recuperación de la obra del escritor almeriense Agustín Gómez Arcos está explorando actualmente la literatura del exilio. En este momento la editorial está preparando la publicación de París, una de las últimas novelas de Émile Zola.
Desde hace un tiempo Cabaret Voltaire empieza a ser reconocida por el cuidado que pone tanto en la edición como en el aspecto del libro y porque suele tener muy buenos prólogos.
MARTÍN GÓMEZ: ¿Cuándo y por iniciativa de quién surge la idea de crear la editorial Cabaret Voltaire?
MIGUEL LÁZARO: La idea de crear la editorial no surgió de forma espontánea. Siempre la tuve en mente. Mi afición por los libros me viene desde pequeño —en mi casa siempre viví rodeado de ellos— pero esperé a que se dieran el momento profesional adecuado y las condiciones económicas para poner la idea en marcha. En Cabaret Voltaire somos dos socios: un economista y un arquitecto. Yo, que soy el economista, dejé mi trabajo en Madrid para dedicarme por completo a la labor editorial. Mi socio, José Miguel Pomares, es arquitecto y actualmente compagina el trabajo que está haciendo para Jean Nouvel en Barcelona con el de editor. Por estas fechas se cumple un año de la salida de nuestro primer libro: se trata de Thomas el impostor, de Jean Cocteau. Hasta el momento hemos publicado siete títulos.
M.G.: ¿Cómo se definió la línea editorial de Cabaret Voltaire?
M.L.: Tenemos dos líneas editoriales. La principal la definió la ciudad de París y está centrada en la literatura francesa. Hemos comenzado recuperando obras que permanecían inéditas en castellano o que estaban descatalogadas y que corresponden a uno de los periodos creativos más fructíferos e interesantes de la literatura francesa del siglo XX: las vanguardias. Continuaremos con obras de otras épocas y movimientos en las que la ciudad de París será el hilo conductor que irá hilvanando los títulos y autores de nuestra producción.
En otra línea editorial llamada “Literaturas del exilio” nuestra intención es dar a conocer la obra de autores que tras
M.G.: ¿De dónde surge el interés de Cabaret Voltaire por la literatura de vanguardias de la primera mitad del siglo XX, particularmente por las francesas?
M.L.: Surge de una profunda admiración por esta época de cambios en la que artistas multidisciplinares hicieron de la ciudad de París el centro de la creación mundial. París se llenó de artistas procedentes de todos los rincones del mundo que estaban dispuestos a aportar su arte y a encontrar su lugar. La vida de muchos de ellos, como es el caso de cualquiera de los que hemos traducido, está llena de acontecimientos apasionantes y sus obras siguen transmitiéndonos su gran belleza transgresora.
M.G.: ¿Cree usted que en el catálogo de Cabaret Voltaire hay una oferta que en este momento no están haciendo ni los grandes grupos ni las editoriales independientes y que, por lo tanto, la editorial está cubriendo un vacío?
M.L.: Creo que una editorial literaria pequeña como Cabaret Voltaire debe utilizar varias armas para hacerse con ese hueco en el mercado y poder sobrevivir a la avalancha de títulos que inundan las librerías. Desde un principio pensamos hacer un diseño del libro un tanto diferente, mezclar lo más clásico con algo más innovador y reinventar un poco. Al final nos salió un libro lleno de pequeños detalles. La elección de los títulos y la construcción de un catálogo coherente que facilite la fidelización del lector también son labores que creemos fundamentales. Tanto el diseño como la elección de títulos y autores han gustado.
En nuestro caso las librerías de literatura son nuestras grandes aliadas y nos ayudan bastante en la labor de darnos a conocer. También contamos con unos buenos distribuidores. Y, por supuesto, conseguir la atención de los medios también ha sido fundamental.
M.G.: ¿Cómo ve el posicionamiento de Cabaret Voltaire entre las editoriales que manejan un registro similar al suyo y entre los lectores?
M.L.: Aún es pronto para dar una respuesta concreta a esta pregunta. Sólo llevamos un año y siete títulos publicados pero sí te puedo decir que nuestra irrupción en el mercado ha llamado la atención tanto de los medios como de los libreros y que nos hemos encontrado la mayoría de las veces con una respuesta muy positiva por parte de ellos. Para llevar tan poco tiempo en el mercado y ser tantas las editoriales que se crean cada año, el balance, desde luego, es muy positivo.
M.G.: ¿En qué consiste la estrategia tanto editorial como comercial de Cabaret Voltaire para suscitar en el público el interés por las líneas que abordan sus colecciones?
M.L.: En cuidar mucho la edición tanto en el diseño —hacer un libro atractivo— como en la elección de los traductores —que son siempre prestigiosos profesores universitarios expertos en el autor de la obra—. Esto nos permite dotar a cada libro de una amena e interesante introducción, que sirve para situarnos en la época y nos ayuda a comprender cada una de las obras que publicamos.
M.G.: ¿Cree que en este momento estos libros de corte vanguardista han tenido una buena acogida por parte del público?
M.L.: ¡La libertad o el amor!, de Robert Desnos, y ¿Estáis locos?, de René Crevel, son dos joyas del surrealismo francés que están teniendo una buena acogida y han despertado el interés tanto del público como de la prensa especializada. Son clásicos modernos de la literatura que se traducen por primera vez al castellano. Thomas el impostor, de Jean Cocteau, también ha tenido muy buena acogida.
M.G.: ¿Cómo describiría los criterios y el proceso de selección de los autores y títulos que se incluyen en el catálogo de Cabaret Voltaire?
M.L.: Las pequeñas editoriales tenemos que cuidar mucho la elección de los títulos, dando coherencia a nuestro catálogo. A nosotros nos gusta esa idea de la que siempre se habla entre los amantes de la lectura de que un título o un autor te llevan a otro. Queremos que a nuestro lector la lectura de uno de los libros que publicamos le lleve a algún otro de nuestros libros.
M.G.: ¿Cuál sería su balance de la experiencia de la editorial hasta ahora?
M.L.: Muy positivo. El editorial es un sector complejo y muy duro en el que se trabaja mucho y se hacen multitud de labores diversas. Pero el estar rodeado de gente que siente tu mismo amor hacia los libros merece todos los sacrificios.
M.G.: ¿Podría adelantarnos algo con respecto a los libros que Cabaret Voltaire está preparando en este momento?
M.L.: Dentro de la línea editorial “Literaturas del exilio” acabamos de sacar El cordero carnívoro, que es la segunda novela que recuperamos de Agustín Gómez Arcos. Estaba inédita en castellano, fue premio Hèrmes a la mejor novela francesa de 1975 y va prologada por Luis Antonio de Villena. Un libro que si tiene algo es que no te deja indiferente.
Estamos trabajando en nuestro próximo libro. Se trata de París, de Émile Zola, en una traducción, recuperada y espléndida, de Julio Gómez de
Publié par
martín gómez
à
01:03
0
commentaires
Libellés : cabaret voltaire, french avant-gardes, french literature, independent publishers, interview, miguel lázaro, publishers, publishing
Lecturas en curso
Les choses, de Georges Perec
Julliard
París, 1999
Mi recomendado de la semana
Una soledad demasiado ruidosa, de Bohumil Hrabal
Barcelona, 2001
Mis libros favoritos
Piazza d’Italia, de Antonio Tabucchi
Barcelona, 1998
Me llama la atención
El oficio: un escritor, sus colegas y sus obras, de Philip Roth
Barcelona, 2003
Publié par
martín gómez
à
01:02
0
commentaires
Libellés : donde pongo el ojo, my favorite books, my recommended, reading
La siguiente entrada del blog Pies para quiosquero hace una crónica interesante relacionada con la dinámica del sector de la venta de publicaciones periódicas, con algunas de las jugadas de los distribuidores en este segmento del mercado y con la manera como ellas afectan el balance de fuerzas entre estos y los vendedores —algo que como consumidores no estamos en capacidad de percibir y que probablemente nos tenga sin cuidado—.
La prensa pasa sin duda por una situación complicada. De lo contrario no se explica la necesidad de tanta promoción. Al principio, como todas las campañas de marketing, se trataba de llamar la atención de aquellos que no conocían el medio para ganar nuevos lectores. Al final, como todas las campañas de marketing de fidelización, se trata de premiar a los lectores fieles para que no se cambien de periódico atraídos por otra promoción más suculenta.
El hecho es que todos los diarios se copian las promociones y por supuesto también los métodos de llevar a cabo la suscripción. Al principio se regalaban otros productos editoriales. Luego se vendían discos o películas a precios sensiblemente menores a los del mercado. En este caso, y para justificar el descuento, los quiosqueros empezamos a convertirnos en recortacuponcitos. Luego llegó el tiempo de las cartillas y la oferta promocional se disparó. Ahora los periódicos venden cualquier cosa y los quiosqueros nos pasamos el día con las tijeras en la mano.
Los quioscos de hoy son una versión reducida de la planta de menaje de El Corte Inglés. En los últimos meses hemos vendido utensilios de cocina, cuchillos, vajillas, cristalerías, edredones, toallas, calcetines, camisetas, cazadoras, chandals, cuberterías, sartenes, ollas, especias, maletas... Pero también consolas, televisores, móviles, botellas de cava y vino, videos, cámaras... El caso es que este segundo tipo de productos utilizan sistemas un tanto distintos.
Pongamos unos cuantos ejemplos ilustrativos. Hace unos meses
Este fin de semana han empezado nuevas promociones. As nos ha sorprendido nada más y nada menos que con ¡un circuito de carreras! Una especie de escalextric que podrán conseguir los lectores rellenando una cartilla de 30 cupones y pagando... nada.
La caja en cuestión ocupa un espacio considerable, si perdemos una cartilla debemos pagar el equivalente de 30 periódicos y, para colmo, no ganamos absolutamente nada. Alguien dirá que vender 30 periódicos ya deja su beneficio. El problema es que el cliente puede haber comprado los periódicos en cualquier otro quiosco. O haberlos recortado del vecino (últimamente el tráfico de cupones es el deporte de moda, y si no, que se lo pregunten a los que recogían los platos de
Por su parte, Marca iniciaba otra promoción. En esta ocasión un reproductor de MP4. Un cacharrito chiquitín y la mar de molón que se entrega a cambio de diez cupones y 69 euros... en el Carrefour. Como vemos, aquí el tamaño no importa nada. Lo que importa es el precio. Cuando la promoción es atractiva y la venta puede dar beneficios se lo lleva una gran superficie. Cuando el producto es un cascajo made in china que podemos vender por dos duros o incluso regalar... sea el trasto lo grande que sea, que se lo coma el quiosquero.
Los quioscos son por definición pequeños y no podemos meter según qué. Pero cuando les interesa nos lo meten. Sin embargo también somos una lanzadera para promocionar productos de todo tipo que sí dan beneficios. Pero éstos se los llevan otros. No me parece mal que se hagan promociones para aumentar las ventas de los medios. Eso nos beneficia. Lo que no puede ser es que todo el riesgo y los gastos (transporte, almacenaje, financieros...) recaigan siempre sobre el vendedor y rara vez los beneficios. En el tema de las promociones hay que tener en cuenta quién vende los periódicos y quién la promoción. Hay que tener en cuenta el tamaño del producto y las dificultades de almacenaje. Hay que tener en cuenta el coste de dicho producto y el riesgo que supone su pérdida o la de alguna cartilla. Y por supuesto hay que tener en cuenta el beneficio lógico que debe llevarse quien asume todas esas cargas. Todo lo demás es dar por saco.
Publié par
martín gómez
à
13:09
0
commentaires
Libellés : blog, distribution, pies para quiosquero, week end readings
La siguiente crónica sobre el almacén de Random House Mondadori en Barcelona, publicada en la edición de hoy de Babelia, da cuenta de la magnitud de la producción de un gran grupo editorial y de las herramientas a las que este tipo de estructuras deben recurrir para controlar su stock.
Visita al enorme almacén de la editorial Random House Mondadori en Barcelona. Doce millones de libros entran y salen cada año para ser leídos, guardados o desechados
Inés García Albi 01/12/2007
Los colegios suelen organizar visitas culturales con sus alumnos. Son excursiones muy esperadas por los chavales. No sé ahora, pero hace muchos años, no tantos, los escolares visitábamos una fábrica de refrescos, una industria lechera y, si había suerte, la rotativa del diario más importante de la ciudad. Generalmente salías con la boca abierta. Tanta cinta transportadora, tanta gente haciendo cosas a un ritmo sincopado, todo tan ordenado, tan calculado. Nada fuera de lugar. El final del trayecto siempre era el mismo: los camiones con las entrañas abiertas esperando ansiosos las cajas listas para el consumo. La misma sensación de escolar asombrado ante el orden, los avances tecnológicos y las cintas transportadoras se siente cuando se visita el almacén de la editorial Random House Mondadori (RHM) en Barcelona. El guía de la excursión es Justo García, director de logística de RHM, alma del nuevo sistema de clasificación de libros llamado sorter, que se estrenó en abril y que ha duplicado la capacidad de producción. Pero vayamos por orden.
El almacén que vistamos se construyó hace 20 años y, como la editorial que acoge, ha ido creciendo hasta llegar a los 15.000 metros cuadrados (RHM cuenta, además, con otro almacén en Sabadell de 5.000 metros cuadrados). Aquí arriban los libros de Plaza & Janés, Lumen, Beascoa, Mondadori, Grijalbo, Debolsillo, Debate, Montena, Electa, Collins, Rosa dels Vents, Sudamericana y Caballo de Troya. De todos ellos se ocupan 90 personas. Antes de salir hacia los puntos de venta, cada volumen tiene que pasar por varios trámites. Primero, se les ficha. Aquí nada se hace sin código. Todo lleva código: los libros, los expositores, los marcapáginas de promoción, los folletos. Todo. Nada se libra. Cuando cualquier producto editorial entra se le abre un fichero maestro, una especie de DNI: Isbn, páginas, temática, título, autor, y peso.
Las novedades llegan en palés a recepción. La semana de la visita, Random House Mondadori lanzaba al mercado 72 títulos nuevos. Al año publica 800 novedades, lo que significa, según los cálculos de Justo García, entre siete y ocho millones de libros anuales. Sólo de novedades. A éstos hay que sumar los movimientos de los libros de fondo, de catálogo. El total: doce millones de libros al año. ¡Doce millones de libros que entran y salen! Cuatro libros para cada habitante de Madrid ciudad. Para algunos, casi una biblioteca. Esos doce millones de libros significan también más o menos tres millones de líneas de pedidos entre los que se barajan entre seis mil y siete mil referencias vivas, que no están descatalogadas.
Todos esos libros se guardan en el silo, el espacio más amplio del almacén. Siempre en movimiento. Por los pasillos corren pequeñas máquinas en busca de los libros que indica un pequeño ordenador cerca de los mandos: "Osho. Piso 5. Calle 7. 7.295 unidades. Exportación". José Manuel gira la máquina trilateral y se deja guiar, y cuando llega a destino, dispara. La mano de metal saca el pedido. Se deja en el pasillo central para que lo recojan y lo empaqueten. Su destino es Baltimore (Estados Unidos). En el silo conviven todos los libros sin complejo: novela, ensayo, infantil, best seller, autoayuda. Todos. Y se saben todos los movimientos. Si ha llegado una devolución -se devuelven entre tres y cuatro millones de libros-, se limpian, se clasifican, y vuelven al silo por si acaso los piden otra vez. Y todo eso sin un solo papel, por radiofrecuencia. Y gracias a los códigos, claro.
Justo García cuenta el camino que hace una novedad. Primero se coloca en platea, un lugar preferencial, muy a mano, cerca de la salida, y se va vigilando su comportamiento. Generalmente hay una curva muy alta de salidas las primeras semanas y a los cuatro meses comienza la devolución. El momento crítico es cuando la devolución es más alta que la salida, o sea, que entran más que salen. Malo. La novedad deja de considerarse como tal al cabo de un año, cuando pasa a denominarse de fondo. Lo normal es que pase a bolsillo. Los libros de tapa dura que se mantienen en catálogo son mínimos.
Pero sigamos camino. Después del silo, las obras de catálogo requeridas, además de las novedades de esa semana, van a la zona que llaman picking. Desde que en abril instalaron el sorter, un clasificador pionero en España, mucho han cambiado las cosas. Antes, las empleadas -la mayoría de los que trabajan en esa zona son mujeres- iban de un sitio a otro buscando los libros para empaquetar. Ahora, con este nuevo sistema, que ha supuesto una inversión de 1.800.000 euros, todo se ha simplificado. La máquina, a través de un escáner, sabe que ese libro va a un pedido concreto y lo hace llegar a través de un sistema de cintas y trampillas hasta el interior de su caja correspondiente. Cuando la caja está completa, una luz se enciende y rápidamente es reemplazada por otra. Son las doce de la mañana. La máquina les informa de que ese día hay que mover 20.000 libros y que sólo quedan dos mil. Con el nuevo ingenio, el almacén de RHM ha duplicado la producción. El sorter tiene capacidad para hacer 900 pedidos al día. Ahora casi todos los días está cargado hacia las dos de la tarde, cuando antes se terminaba entre las seis y las siete.
Las novedades van por otro camino. Una máquina escupe el pedido. Allí están las 72 novedades de esa semana, cada una preparada en un casillero. Las luces rojas indican a la empleada dónde están los libros que necesitan para completar el pedido en curso.
Todos los pedidos siguen su rumbo. Su última prueba: el peso. Al final del trayecto, cada pedido se pesa. Si el peso es inferior, es que falta algún libro; si existe sobrepeso, alguno sobra. Se coloca o se quita. Solucionado. Todos listos en salidas. Los camiones van llegando, cargan y los libros salen en busca de lectores. Unos los encontrarán, pero otros volverán al silo, esperando una segunda oportunidad. Otra oportunidad que les aleje de la destrucción, de la guillotina.
Publié par
martín gómez
à
15:53
0
commentaires
Libellés : babelia, multimedia groups, publishers, publishing, publishing industry, random house mondadori, spanish publishing industry, week end readings