martes, 16 de septiembre de 2008

notas de la rentrée littéraire [ 7 ] / 676 novelas: ¿cómo conseguir algo de visibilidad?

Si en Francia durante la rentrée littéraire de este año se publicaron 676 novelas de un sólo golpe —ojo, solamente novelas—; si por todas partes todo el mundo está hablando todo el tiempo de novedades editoriales; si la gente tiene poco tiempo para leer periódicos, revistas y blogs; en fin, si pasan todas estas cosas, ¿cómo consigue una novela tener algo de visibilidad?



A continuación presento algunos factores que pueden contribuir —sobra aclarar que no estoy diciendo nada nuevo— en la medida en que son susceptibles de desencadenar un fenómeno de boca - oreja:


- Cuando se trata de un autor consagrado o por lo menos con una cierta trayectoria, esa notoriedad que le da su nombre a su novela ya le proporciona a ésta una ventaja enorme con respecto a las 675 restantes. Pienso en autores de hoy en día tan distintos como Pascal Quignard, Marc Levy, Maurice Dantec, Fred Vargas o Jean Echenoz.


- Si el autor —consagrado, en proceso de serlo o novel— es una figura pública o que tiene un perfil mediático y un particular gusto por el escándalo, la ventaja puede ser aún mayor que en el caso anterior. Así lo demuestran figuras como Michel Houellebecq, Frédéric Beigbeder, Pierre Assouline o Catherine Millet.


- Un comentario por parte de un líder de opinión —sea en una revista especializada, en la prensa generalista o en un blog— o la invitación del autor a un programa de televisión también puede ayudar de una manera nada despreciable. Esto es particularmente importante en Francia, un país en el que la gente del común lee bastante y tiene una fuerte inclinación a sostener conversaciones densas incluso en torno a los temas más banales y donde históricamente la división entre “la alta cultura” y la cultura mediática no ha sido tan tajante.


- Finalmente estarían las recomendaciones de las librerías y las listas de finalistas de los premios literarios, en las que suele haber algunas coincidencias y se mezclan autores y obras de todo tipo. La semana pasada me referí a las recomendaciones de las grandes cadenas Virgin Megastore – Le Furet du Nord y Fnac. Por otro lado, el blog Prix Littéraires está informando sobre los listados de finalistas de los premios literarios que se entregan en esta época:


- Prix Goncourt

- Prix de Flore

- Prix Wepler-Fondation La Poste

- Prix Médicis (francés y extranjero)

- Prix Renaudot

- Prix Femina (francés y extranjero)



Si en un autor se conjugan varios de estos factores, es muy probable que su novela se meta rápidamente en los listados de los libros más vendidos. En ese momento entrará en un círculo virtuoso que por inercia generará más ventas y éstas, a su vez, seguramente le permitirán cobrar un adelanto un poco mayor por su próximo libro así como algo más de dinero por los derechos de éste.

2 comentarios:

El llegidor pecador dijo...

¿Y a través de la Mentira, así con mayúscula?

Veamos: El agente literario miente al editor así que el editor miente a su distribuidor que a su vez miente al librero y éste vuelve a mentir al cliente que miente mediante el boca-oreja a todos sus conocidos.

Se ha intentado muchas veces pero siempre falla algún eslabón de la cadena.

martín gómez dijo...

Eso es parte del arte de especular, que supongo que es un componente fundamental de la actividad de hacer negocios. En Colombia cuando estás jugando cartas o negociando eso se llama "cañar".

Tal y como lo planteas, estaríamos ante un fenómeno de especulación en cadena en el que ésta crece a medida que avanza de eslabón en eslabón.

Pero igual creo que al final todo tiende a estabilizarse porque el crecimiento continuo de la especulación es insostenible. La cadena tiene que autorregularse porque de lo contrario se revienta.

Y, por otro lado, el público tiene muy claro lo que le gusta y lo que no.

Supongo que todos mienten en mayor o en menor grado para proteger y hacer crecer su negocio.

Seguimos...