viernes, 12 de septiembre de 2008

notas de la rentrée littéraire [ 6 ] / promoción de libros en el metro

Estas fotos de avisos publicitarios tomadas esta semana en el metro de París sugieren que la editorial francesa Flammarion parece entender que los libros hay que promocionarlos allí donde están los lectores —y no sólo en los puntos de venta—.





- Inassouvies nos vies, de Fatou Diome

- La première nuit de tranquillité, de Stéphane Guibourgué



***




- Jour de souffrance, de Catherine Millet

- Beijing coma, de Ma Jian


***


Me entusiasmó mucho ver estos anuncios porque aunque soy consciente de las particularidades del libro como bien simbólico, me cuesta trabajo entender esa resistencia contra la idea de promocionarlo como cualquier otro producto. Creo que a la hora de promocionar libros es necesario recurrir a todas las herramientas que hay disponibles sin sonrojarse —según los medios que se tengan porque está claro que sólo las grandes editoriales podrían pagar por un anuncio publicitario como los de las fotos. Al final el balance de una iniciativa de éstas depende de la estrategia de promoción y del uso que se haga de estas herramientas para ponerla en marcha.

4 comentarios:

Jaume Puig dijo...

Quizas el mercado literario sea tan suspicaz que una obra publicitada con grandes carteles ahuyente a los lectores.

martín gómez dijo...

Hummmm, no sé. Por lo menos en este caso se trata de una editorial muy prestigiosa y algunos de los autores de los anuncios ya son figuras consagradas.

Creo que todo depende del tipo de editorial y de libro, de la manera como se plantee y se desarrolle la estrategia promocional y de los rasgos que caractericen el comportamiento del público.

Un abrazo de Barcelona a Blanes.
Martín.

sajalín dijo...

Creo que la publicidad en el metro es bastante cara. En Italia, la editorial Minimum Fax (de tamaño medio e independiente, de bastante prestigio) promocionó una biografía de la actriz Anna Magnani en el centenario de su nacimiento, con carteles en el metro de Roma. Al contratarlo a última hora les hicieron un buen descuento y creo que la operación les funcionó bien.

martín gómez dijo...

Sí, yo también supongo que pautar en el metro debe ser bastante caro porque la afluencia de público en el lugar te da un posicionamiento brutal.

Por eso mismo el caso al que te refieres me parece aún más interesante.

Saludos.
Martín.