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jueves, 8 de mayo de 2008

las lecciones del editor andré schiffrin en barcelona

Hace un par de días la Vallejo me reenvió un mensaje del Master en Edición del IDEC invitando a una charla de André Schiffrin, el editor de The New Press, que ha venido a Barcelona a presentar su nuevo libro: Una educación política. Aunque en un principio la charla era sólo para alumnos y ex alumnos del master, finalmente conseguí que la coordinadora me permitiera asistir. Y valió la pena la insistencia ante su negativa inicial. Ya verán por qué.



Antes de señalar algunos puntos importantes a los que se refirió Schiffrin durante su charla, quisiera decir que oyéndolo hablar pude hacerme una idea de la magnitud del aporte que ha hecho este singular personaje al oficio de la edición. Un detalle más: a diferencia de los gurús, Schiffrin no venía a dar una conferencia a un grupo de jóvenes que están formándose para hacerse editores sino a conversar con ellos.


Ahora sí destaco algunos de los temas a los que se refirió Schiffrin:


- Antes la edición era vista como un oficio. Hoy en día es vista como una industria.


- Hay una analogía entre las librerías y las salas de cine: los cines multiplex de las grandes ciudades provocan la desaparición de las pequeñas salar de barrio y las películas que no funcionan en taquilla salen de cartelera al cabo de una semana. Esta lógica explica la alta rotación de títulos en librerías.


- La Central es una de las mejores librerías del mundo.


- La edición es también un proyecto cultural —y no sólo un negocio—. Schiffrin evoca un caso que presenta extensamente en La edición sin editores: se trata del trabajo hecho por Penguin durante la década de 1930 en Gran Bretaña para que las clases populares pudieran acceder a textos fundamentales de la cultura occidental.


- La selección de lo que se publica es una decisión que tiene una dimensión ideológica, política y comercial.


- La industria editorial tiende a ser conservadora no necesariamente en términos políticos pero sí culturales en la medida en que es reacia a apostar por nuevas tendencias.


- En Estados Unidos se traduce muy poco y New Directions fue la editorial encargada de publicar allí los clásicos europeos por primera vez.


- Las generaciones de editores y autores de una buena editorial constituyen capas que podrían compararse a los estratos arqueológicos que hay en una ciudad con historia.


- Hoy en día la búsqueda del máximo beneficio es el motor que impulsa a las grandes editoriales, que han convertido la edición en un negocio y que han despojado esta actividad de su dimensión artesanal.


- Las personas mueren pero las grandes corporaciones perviven, lo cual les facilita a los grandes grupos aumentar su cuota de mercado mediante la compra de sellos independientes una vez sus fundadores se han retirado o han muerto.


- El 80 % de los libros que se publican en Estados Unidos provienen de cinco grupos editoriales.


- En Francia dos grupos editoriales monopolizan 2/3 del mercado.


- A propósito del fallido intento de fusión entre Hachette y Vivendi en Francia que tuvo lugar hace unos años, Schiffrin se refiere a la capacidad de Bruselas de aplicar leyes anti-trust porque como instancia supranacional no está sometida de la misma manera que los gobiernos nacionales a las presiones que ejercen los grupos de comunicación.


- Los grandes grupos ya casi no tienen hacia dónde crecer porque cada vez les quedan menos editoriales independientes que comprar.


- Cada vez es más difícil encontrar obras de pensamiento que no provengan de editoriales universitarias.


- En América Latina el Fondo de Cultura Económica es la alternativa grande de una edición de calidad frente al efecto aplanadora que provocan los grandes grupos españoles, cuya oferta tiene un enfoque eminentemente comercial.


- La puja entre los distintos grupos editoriales por los derechos de los mismos best sellers ha hecho que el monto de los anticipos y de los derechos que reciben los autores de estos títulos alcance niveles exorbitantes.


- The New Press es una editorial not-for-profit que en 2008 publicará su título número mil. La plantilla de la editorial empezó con cuatro personas y ahora está compuesta por veinte.


- Schiffrin se pregunta a partir de la experiencia de The New Press: ¿qué sentido tiene darle tanta importancia a la búsqueda de beneficios si la gran industria nunca estará satisfecha con las ganancias que obtiene?


- Muchos editores independientes se han formado en los grandes grupos, de donde muchas veces han salido con el propósito de buscar nuevas audiencias. Estos proyectos independientes suelen tener enormes dificultades económicas, sobre todo porque el modelo de distribución les dificulta el acceso a las librerías.


- La distribución: ¡ahí está la gran dificultad!


- La edición como trabajo artesanal les permite a los pequeños editores hacer beneficios vendiendo mil copias.


- Pregunta final: ¿es posible un nuevo modelo de empresa editorial y de edición?


Siento que cualquier cosa que yo pueda decir frente a las consideraciones de Schiffrin sobra.