jueves, 4 de octubre de 2007

¿quién dijo sobreproducción y saturación en el mercado editorial?

En mi entrada del martes mencioné el problema de la sobreproducción editorial, que fue uno de los temas recurrentes en la conversación que tuve con Txetxu justo ese día en la tarde durante la inauguración de Liber. Txetxu me dio algunas pistas interesantísimas con respecto a temas como el ritmo de producción de las editoriales y las tiradas que éstas manejan, el mecanismo de presentación y puesta en circulación de las novedades, algunas políticas de las distribuidoras españolas, la capacidad de negociación que tienen las librerías para elegir los títulos que reciben, los problemas de espacio que tienen éstas, la alta rotación de títulos en las mesas de novedades y el volumen que alcanzan actualmente las devoluciones hechas por los libreros.


Aunque según citó El País ayer Jordi Úbeda diga que ‘se edita mucho pero sólo lo necesario’, el informe de Comercio interior del libro en España de 2006 presentado en Liber deja sin piso su posición contra la idea de que en España se publica demasiado en la medida en que pone en evidencia la saturación del mercado editorial. Para resolver la polémica valdría la pena contrastar las cifras del informe tanto con las de compra de libros como con los índices de lectura.


Dos cifras interesantes del estudio:


Número de títulos editados en España en 2006: 68.930

Número de ejemplares editados en España en 2006: 338.090.000


Independientemente de que haya una sobreproducción y una saturación del mercado, la reciente aparición de un puñado de nuevas editoriales independientes como veintisieteletras, Impedimenta, Marbot o El Andén me emociona, me parece alentadora y podría sugerir que estamos frente a un sector que actualmente goza de buena salud.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola, Martín,
soy Enrique Redel, de Impedimenta. Me atrevería a añadir: no sólo se goza de buena salud, sino de un nivel cualitativo excelente, y creciente (cuando yo creé Funambulista, hace tres años, no había el nivelazo que hay ahora; estamos en un momento de competencia alentadora, que hace que el listón esté altísimo), y lo que es más importante: una renovación generacional de los que hacemos libros (y que alcanza a puestos importantes de editoriales literarias pertenecientes a grandes grupos). Que estamos ahí es algo que he podido constatar en unos encuentros celebrados hace una semana en Segovia, en una suerte de pre-Hay Festival, en la como responsable de Impedimenta, coincidí con los editores de Asteroide, Gadir, Minúscula, Periférica y Lengua de Trapo, además de con Antonio Ramírez de La Central, por España, junto a sellos de la importancia de Profile, Portobello, Alma o Arcadia en Inglaterra, Notte Tempo y Minimum Fax en Italia, Les Allusifs en Canadá o Assirio & Alvim en Portugal. La salud de la nueva edición española es buena, por ahora.
Espero que esto genere discusión y sea objeto de análisis.

Gamboa dijo...

Hola a todos,
creo que lo que plantean Martín y Enrique son aspectos diferentes del negocio editorial. Es muy saludable que se esté dando el proceso que menciona Enrique y no es bueno que se fabrique tanta cantidad de libros. Mirándolo en positivo, como un desafío a resolver, creo que en LIBER se presentó una propuesta que es la de EOCEDICIÓN, que nos insta a editar de modo sostenible y más de trescientos millones de libros que se publican en España son absolutamente insostenibles. Creo que estamos en un momento en el que el desarrollo de las nuevas tecnologías y los cambios de actitud dados por este recambio generacional en la industria editorial que cuenta Enrique, permiten pensar e implementar un proceso sostenible de producción de libros y una mejor atención a los contenidos. Sobre todo a los que quedan en el cajón de los secretos de los editores. Tu contabas Martín hace unos días Los secretos mejor guardados de los editores y lectores profesionales.
Desde hace un tiempo que quería preguntarte por las posibilidades que crees ofrece la Impresión de libros Bajo Demanda, por ehjemplo. Me da la sensación que es un mecanismo incomprendido por la industria. En fin hay mucho para hablar de todo esto y me gustaría saber cómo lo ven tu y los que siguen al ojo fisgón.
Como siempre un saludo y gracias por tus "provocaciones".

gamboa dijo...

Hola,
simplemente una errata a mi comentario: la propuesta presentada es de ECOEDICIÓN y se consulta en ecoedicion.org
gracias

martín gómez dijo...

Enrique, muchas gracias por tu comentario. Yo intuyo lo de la buena salud del sector a partir tanto de la información a la que tengo acceso como de lo que puedo observar. Lo que dices me alegra mucho y me da razones de más para mantener un cierto optimismo al respecto.

Quisiera preguntarte cuáles crees tú que son las circunstancias que han contribuido a la conformación de este panorama.

Un saludo.
Martín.

martín gómez dijo...

Claramente un volumen de títulos tan grande para el tamaño del mercado es insostenible. Es evidente que quedan un montón de libros sin venderse debido no sólo a la magnitud de la avalancha de títulos, sino también a los índices de lectura, a la relación entre el costo del libro y el poder adquisitivo de la gente, a la homogeneización de la oferta que disminuye la probabilidad de que un libro sobresalga entre todos los demás, al auge de las nuevas tecnologías y a la alta rotación en mesa de novedades.

Supongo que eso significa pérdidas económicas pero no sé qué tan significativas son ni cuáles serán las repercusiones de éstas ni para las grandes ni para las pequeñas editoriales. Supongo también que las grandes tienen más aguante para capotear estas pérdidas.

Estoy poco familiarizado con el tema de la impresión pero supongo que un esquema de impresión bajo demanda presupone darle un vuelco al tema de los derechos, de la distribución y de la promoción para que las editoriales aseguren que los libros que publican se moverán y para que consigan amortizar los gastos de producción previos a la impresión.

No sé, seguramente otros lectores puedan darnos luces al respecto.

Gracias por tus comentarios.
Martín.

Anónimo dijo...

Hola, Martín,
respuesta a tu pregunta del otro día (siento el retraso) sobre las razones de la buena salud del sector por lo que a nosotros respecta.
Creo que, de salida, en mi caso, el apoyo de mi distribuidor, fundamental. Lo que debería ser tu brazo derecho comercial, el distribuidor, habitualmente se venía convirtiendo en una especie de enemigo en la sombra. En mi caso y en el de otros editores de mi cuerda, que compartimos distribuidor, es al revés. Y ese apoyo les está dando resultados.
Segunda razón: el apoyo de los medios, que, cansados de fuegos de artificio, vuelven los ojos a los editores prescriptores. Nuestras ediciones son estéticas, con una altísima calidad de traducciones y ediciones, y eso los medios lo agradecen (esto es: no se trata de vender libros para no lectores, sino libros clarísimos para lectores literarios).
Tercera razón, para no alargarme más: ha habido una renovación generacional clarísima: de un par de años a esta parte, los responsables de muchos suplementos, así como los editores de pequeñas editoriales y algunos de grandes grupos somos gente de menos de cuarenta años. Y todos coincidimos en contraseñas parecidas. Hay fuerzas renovadas, y eso se nota.
No sé si he contestado a lo que me preguntas. Creo que el asunto de la renovación es claro, y tú mismo lo reflejas en tu blog (por cierto, otro elemento en el que nos apoyamos, los blogs, internet, las nuevas maneras de llegar a los lectores...)
Enrique Redel

martín gómez dijo...

Gracias por tu respuesta, Enrique. Todo queda clarísimo. Lo que mencionas con respecto tanto a la importancia de la relación con el distribuidor como al relevo generacional me parece clave.
Un saludo.
Martín.