domingo, 14 de octubre de 2007

lecturas de fin de semana [ 52 ] / la baja visibilidad de las editoriales en la red según el estudio “tendencias web 2.0 en el sector editorial”

El estudio “Tendencias Web 2.0 en el sector editorial” —al que me referí hace un par de días— afirma que la baja visibilidad de las editoriales en Internet se debe en gran parte a un problema de indexación de los contenidos, un aspecto que puede no decirle nada al usuario promedio de Internet pero que quienes trabajan en el sector de las tecnologías de la información tienen entre ojos permanentemente por ser particularmente crítico en la medida en que aquello que no está clasificado apropiadamente difícilmente será encontrado por los motores de búsqueda mediante las palabras clave que lo definen.




Baja visibilidad de las editoriales en la Red


La Red crece a una velocidad de vértigo. Según las últimas estadísticas de ISC, se prevé que en 2008 existan cerca de 1.500 millones de usuarios y más de 400 millones de dominios de sitios Web. Esta enorme cantidad de contenidos publicados provocará que determinados sitios Web culturales tengan una baja visibilidad en la Red.


Ante esta avalancha de información y de nuevos sitios Web, lograr un mejor posicionamiento en los principales buscadores (Google, Technorati, Live, Exalead, Yahoo, etc.) se está convirtiendo en una de las áreas de marketing online de mayor interés para las editoriales, librerías y bibliotecas. Aparecer entre los 10 primeros resultados en estos motores de búsqueda es muy importante si quieres generar tráfico hacia tu sitio Web, ya que los buscadores pueden generar más del 50% de la visitas a determinadas Webs culturales. Si tenemos en cuenta estos datos es esencial que las editoriales hagan un mayor esfuerzo por indexar correctamente el contenido de sus páginas Web con el fin de mejorar el grado de visibilidad de sus libros y autores en la Red. No estamos hablando de diseño gráfico (colores, secciones, etc.) de las páginas Web; estamos señalando la necesidad de crear Webs más semánticas, lo que es mucho más importante, para facilitar a los buscadores el encuentro del contenido relacionado con las palabras clave que busca el potencial lector.


El número de criterios que tiene en cuenta un buscador a la hora de determinar la relevancia de un sitio Web, así como la ponderación que tiene cada uno de estos criterios, es uno de los secretos mejor guardados. No obstante, varios de estos criterios clave (onpage y offpage) son ya ampliamente conocidos por los expertos en posicionamiento Web y deberían ser tenidos en cuenta a la hora de diseñar la estrategia de marketing online del libro de cualquier editorial.

2 comentarios:

Javier Celaya dijo...

Martín,

Creo que es uno de los aspectos más importantes del estudio que acabamos de publicar.

Este tema es totalmente ignorado / desconocido por la mayoría de los editores cuando es clave para lograr un mejor posicionamiento en la Web.

Los editores deberían conocer cuáles son las 2 ó 3 palabras que han escrito en Google al buscar un determinado libros, cuáles son las páginas por las que han entrado a su web, cuáles son las palabras clave que mejor definen a su libro en la Red, etc...

Si el 95% de los españoles utilizan Google para buscar en la Red, los editores deben hacer el esfuerzo por conocer como Google ordena el mundo (sus bases de datos)

Javier

martín gómez dijo...

Javier, creo que el desconocimiento que tú mencionas va en la misma vía de aquello a lo que me refería en la entrada presentación del estudio “tendencias web 2.0 en el sector editorial” cuando decía que 'siempre he tenido la impresión de que en general el sector editorial trabaja de una manera bastante artesanal, de que es poco técnico y de que le falta ser un poco más arriesgado y menos reacio a los cambios'.

Está claro que las editoriales y los títulos que publican tendrían una mayor visibilidad en la Web si hubiera más rigor en la indexación de los contenidos. Supongo que seguramente muchas de ellas no le dan a la indexación la importancia que merece en gran parte porque menosprecian Internet como canal de comunicación.

Gracias por tu comentario.
Martín.