jueves, 12 de junio de 2008

la edición independiente como herramienta protagónica de la bibliodiversidad, de gilles colleu


Durante mi visita de la semana pasada a la Feria del libro de Madrid encontré un libro llamado La edición independiente como herramienta protagónica de la bibliodiversidad, de Gilles Colleu. El libro ha sido publicado por la editorial argentina la marca editora con el apoyo de varias organizaciones de distintos países:


- Alianza de editores independientes para otra mundialización (AEI)

- Alianza de editores mexicanos independientes (AEMI)

- Alianza peruana de editores (ALPE)

- Editores Independientes de la Argentina por la diversidad bibliográfica (EDINAR)

- Editores de Chile

- Red de editores independientes de Colombia (REIC)


He estado hojeando el libro y me ha parecido interesante porque pone en cuestión lo que entendemos por “edición independiente” y somete el concepto a un examen riguroso tanto para identificar sus posibles implicaciones como para sacar a relucir los distintos matices que encierra.


Gilles Colleu cierra la introducción de su libro diciendo:


‘Pero ante todo, al poner de moda este término [“edición independiente”], se intenta vaciar las palabras de su sentido, para valorizar su imagen y sentirse en paz con su conciencia.


De todos modos, ya era tiempo de definir la independencia editorial por sobre criterios que no fueran la mera declaración de intenciones.


¿De qué se es independiente, y cómo? ¿Cuál es la diferencia entre autonomía e independencia? ¿Puede ser independiente un grupo editorial? ¿Hay una dimensión virtuosa en el término? El editor independiente, ¿es necesariamente un pequeño editor? La independencia, ¿es una necesidad o una elección? Ser independiente, ¿es necesariamente una prenda de calidad?’


Lo que más me entusiasma de leer este libro es que sospecho que ofrece de manera sistemática y rigurosa algunos elementos necesarios para abordar el tema de la edición independiente en toda su complejidad y para entenderlo cada vez mejor.


Durante los próximos días me dedicaré a comentar los aspectos de este trabajo que me vayan llamando la atención.

miércoles, 11 de junio de 2008

las nuevas tecnologías: ¿amenaza u oportunidad?

Durante el vigésimo aniversario de la revista DELIBROS, que se celebró la semana pasada en la Feria del libro de Madrid, me llamó la atención que en su intervención Teresa M. Peces —la directora de esta publicación— se refiriera a “la amenaza de las nuevas tecnologías”.


¿Por qué ver las nuevas tecnologías como una amenaza y no como una oportunidad? Está claro que el desarrollo, la emergencia, el perfeccionamiento, la penetración y la consolidación de las nuevas tecnologías presupone una serie de cambios en los distintos eslabones de la cadena de producción editorial y que a todos los que estamos relacionados con este sector nos plantea un desafío enorme. Quien quiera sobrevivir a las transformaciones que está sufriendo este entorno debe asumir el desafío de adaptarse a las nuevas condiciones y buscar la manera de reinventarse.



Creo que estamos frente a una coyuntura en la que las editoriales están frente a la oportunidad de desarrollar nuevas líneas de negocios, de diversificar sus fuentes de ingresos, de rediseñar algunos de sus procedimientos de trabajo, de redistribuir los costes de producción, de crear nuevos productos y servicios, de inventar formas innovadoras de promocionar sus contenidos y de establecer un contacto más directo con sus lectores.


Es por esto que no puedo ver los cambios que estamos presenciando y que vendrán desde una perspectiva catastrófica y apocalíptica. Reinventarse para adaptarse a este nuevo contexto implica hacer un cambio de chip colectivo porque de nada sirve que quienes gestionan los contenidos de la página Web tengan una mentalidad propia del siglo XXI mientras que quienes están sentados en los escritorios de al lado siguen anclados en los años ochenta.

martes, 10 de junio de 2008

inventario de lecturas [ 8 ]

1998 también fue un año interesante y enriquecedor porque empecé a sentir que en la universidad estaba en un entorno que resultaba altamente estimulante en la medida en que a mi alrededor había gente inquieta cuya proximidad incentivaba el desarrollo de las inquietudes que me iban surgiendo y al mismo tiempo me suscitaba otras nuevas.


El año empezó con la compra entusiasta de los Manifiestos nadaístas, cuya lectura fue lo suficientemente decepcionante como para incitarme a no seguir leyendo literatura colombiana contemporánea con la misma vehemencia con la que venía haciéndolo hasta ese momento. Después de año nuevo empecé a leer La montaña mágica, de Thomas Mann, y a pesar de que estaba enganchado no pude acabarla porque cuando iba en la mitad empezaron las clases y no tuve más tiempo para seguir leyendo. Desde entonces tengo con La montaña mágica una deuda que quisiera saldar pero que no sé cuándo podré hacerlo.


Ese semestre no pude seguir evadiendo los cursos teóricos y de literatura clásica porque la consejera del departamento me obligó a matricularme en clases que además de ayudarme a hacerme una idea de los antecedentes de la tradición literaria occidental, me dieran herramientas teóricas para abordar los textos. Fue así como terminé inscrito en Lingüística I, Literatura española I y un seminario del Decamerón. El curso que más me motivaba era uno dedicado a Julio Cortázar, que a pesar de las lecturas que hice resultó siendo una gran decepción.



Los cursos de Literatura española y del Decamerón me sirvieron para sacarme de la cabeza esa idea de que todo lo clásico era aburrido y demasiado sofisticado para mí. Los romanceros españoles, las antologías de Menéndez Pelayo, el Libro de buen amor, La Celestina y las historias picarescas del Decamerón me revelaron que podía sentir los clásicos como algo cercano a mí y que incluso podía divertirme leyéndolos.


Aunque no estaban incluidos en el programa del curso de Cortázar, en esa época leí La prosa del observatorio, La vuelta al día en ochenta mundos y Último round. Para el curso había leído un puñado grande de cuentos de distintas épocas, Rayuela —por fin completa— y alguna otra cosa de Cortázar.


Ese semestre me colé en un curso sobre Borges en el que un profesor de esos que embaucan a sus estudiantes con una retórica llena de fuegos artificiales—y que a mí me deslumbraban en esa época porque la perspectiva desde la que abordaban la literatura no tenía ningún tipo de pretensiones científicas— nos iba sugiriendo lecturas como Fervor de Buenos Aires, El tamaño de mi esperanza, El libro de arena, El informe de Brodie y Las siete noches. Como iba tomando nota de todas las referencias que oía, de rebote terminé leyendo algunas cosas de Macedonio Fernández, de Felisberto Hernández, de Roberto Arlt y de Adolfo Bioy Casares.


Motivado por las inquietudes que me habían surgido tanto en las clases como en mis interminables conversaciones de cafetería, durante las vacaciones de mitad de año de 1998 leí tres libros que se volvieron fundamentales para mí:


- El árbol de la ciencia, de Pío Baroja

- Niebla, de Miguel de Unamuno

- Alicia en el país de las maravillas, de Lewis Carrol



Durante esas mismas vacaciones decidí leer la Ilíada y aunque no me gustó me obligué a leerla hasta el final porque ahora que me había reconciliado con los clásicos el sólo hecho de pensar en abandonarla me hacía sentir mediocre y culpable. Yo seguía queriendo leerlo todo y me frustraba que un libro me quedara grande o ser incapaz de conectar con él. Afortunadamente un par de años después me quitaría este complejo y empezaría a atreverme a dejar tirado todo libro que no me sintiera a gusto leyendo.

lunes, 9 de junio de 2008

donde pongo el ojo... [ 38 ]



Lecturas en curso


La edición independiente como herramienta protagónica de la bibliodiversidad, de Gilles Colleu

La marca editora

Buenos Aires, 2008


Mi recomendado de la semana


Mi abuelo, de Valérie Mréjen

Editorial Periférica

Cáceres, 2007


Mis libros favoritos


Bartleby y compañía, de Enrique Vila-Matas

Anagrama

Barcelona, 2001


Me llama la atención


Revista Texturas, número 5 (de varios autores. José María Barandiarán y Manuel Ortuño, editores)

Trama Editorial

Madrid, 2008

viernes, 6 de junio de 2008

impresiones simples sobre la feria del libro de madrid


Mañana termina mi visita a la Feria del libro de Madrid, que se prolonga hasta el próximo domingo 15 de junio. A diferencia del de otras ferias, el target de la de Madrid es la gente de a pie.


Lo que más me ha llamado la atención de la feria es su carácter eminentemente público: aprovechando el clima primaveral, las casetas se instalan en un corredor de ese gran espacio público que es el Parque del Retiro. Debido tanto a las características del lugar donde se hace como a su enfoque, se trata de una feria abierta en muchos sentidos —a la cual obviamente el acceso es gratuito—. Como muchos otros espacios públicos, el parque es un punto de encuentro y, por lo tanto, la decisión de hacer la feria allí define en parte el espíritu de ésta un tema al que me referí hace un par de semanas a propósito de la Feria del libro de Bogotá.



Tengo la impresión de que lo anterior explica por lo menos parcialmente por qué los ciudadanos se apropian de la feria convirtiéndola en un evento importante en la vida de la ciudad: mucha gente hace allí la mayor parte de las compras de libros del año, busca a sus autores favoritos para que le firmen sus obras, eventualmente asiste a alguna conferencia y de paso aprovecha para echarse un paseo por el parque.


Salvo por la de algunas casetas en las que se ofrecen libros de editoriales latinoamericanas, en general la oferta de la feria no difiere mucho de la de las librerías. Y bueno, luego también están las novedades que salen en la feria pero que igual pueden encontrarse en cualquier librería de la ciudad —aunque supongo que sin el descuento del 10 % que se ofrece en las casetas—.

jueves, 5 de junio de 2008

de paseo por las librerías / mesa de novedades [ 13 ]




En el barrio madrileño de Malasaña se encuentra Tres rosas amarillas, una excelente librería especializada en relato cuyo nombre es un tributo a Raymond Carver y que parece desoír la idea de que, contrario a lo que sucede en el ámbito estadounidendese, en el mundo castellano parlante el cuento es un género que no vende. Como podrán ver más adelante, en la mesa de novedades de Tres rosas amarillas están no sólo algunos títulos recién publicados sino también muchos de los grandes clásicos del género.


Librería: Tres rosas amarillas (Calle San Vicente Ferrer, 34)


Fecha: miércoles 4 de junio de 2008 (5.15 p.m.)


Algunos libros de la mesa de novedades:


- Pecados sin cuento, de Richard Ford


- Crónicas marcianas, de Ray Bradbury


- ¿Quieres hacer el favor de callarte, por favor? y Tres rosas amarillas, de Raymond Carver


- Cinco novelas cortas, de Anton Chéjov


- Guardianes de la intimidad, de Dave Eggers


- Cuentos completos, de Truman Capote


- Los buenos deseos, de Yeyun Li


- El miedo, de Guy de Maupassant


- La increíble y triste historia de la Cándida Eréndira y su abuela desalmada, de Gabriel García Márquez


- Cuentos de invierno, de Isak Dinesen


- Lo más selecto. Cuentos y nouvelles, de Henry James


- Vidas imaginarias, de Marcel Schwob


- Cuentos completos, de Flannery O'Connor


- La flecha de oro, de Joseph Conrad


- Bartleby, el escribiente (versión ilustrada), de Herman Melville


- Cuentos que acaban mal, de Géza Csáth


- Obras completas (y otros cuentos), de Augusto Monterroso


- Desde ahora te acompañaré a casa, de Kjell Askildsen


- Cuentos completos, de Edgar Allan Poe


- Narrativa completa, de Dorothy Parker





- Alta velocidad. Nueva narrativa portuguesa, de varios autores (Karmele Setien, editora)


- El libro negro de los cuentos, de A. S. Byatt


- El último minuto, de Andrés Neuman


- El colombre, de Dino Buzzati


- La mesa limón, de Julian Barnes


- Tres por cinco, de Luisa Valenzuela


- La ciudad sin nombre, de H. P. Lovecraft


- Crímenes ejemplares, de Max Aub


- Cuentos, de Lev Tolstói


- Las puertas de lo posible y La glorieta de los fugitivos, de José María Merino


- Un milagro informal, de Fernando Iwasaki


- Las mil y una noches


- Relatos para un año. El mantón negro, de Luigi Pirandello


- Hammerklavier, de Yasmina Reza


- Velocidad de los jardines, de Eloy Tizón


- El sol de la nieve, de Luis Mateo Díez


- Esta mañana. Montevideanos, de Mario Benedetti

martes, 3 de junio de 2008

más sobre contexto

Como ya lo comenté hace unos días, Contexto es una asociación creada por siete pequeñas editoriales independientes españolas: Libros del Asteroide, Barataria, Global Rhythm Press, Impedimenta, Nórdica, Periférica y Sexto Piso.


Se trata de siete editoriales que exploran literaturas bastante distintas y que pese a ciertas coincidencias en algunos casos manejan registros muy diferentes pero que, como lo dijeron hoy varios de los miembros de la asociación durante la presentación de ésta en la librería madrileña La buena vida, comparten una misma visión del oficio editorial y tienen una serie de problemas en común. Una prueba de ello es la formalización de una práctica espontánea de trabajo colaborativo que venían desarrollando desde hace un tiempo y que ahora les permite poner en común distintos recursos que se han consolidado mediante la contribución que han hecho cada una de las partes implicadas.



Además de publicar anualmente cuatro números de la revista Contexto —cuyo primer número acaba de salir con una tirada de 40000 ejemplares—, la asociación pretende realizar distintas actividades para que quienes trabajan en sectores como las bibliotecas o los medios de comunicación conozcan y comprendan distintos aspectos de la actividad editorial con los que no han tenido la ocasión de entrar en contacto.


Según entendí, para enriquecer el espacio de reflexión que pretende abrir Contexto quiere involucrar en él a editores no sólo de otras pequeñas editoriales independientes sino también de grandes grupos.


Una última cosa: todo lo que hay que saber sobre Contexto puede consultarse en la página Web de la asociación.

lunes, 2 de junio de 2008

donde pongo el ojo... [ 37 ]


Lecturas en curso


El sindicato de la policía yiddish, de Michael Chabon

Mondadori

Barcelona, 2008


Mis libros favoritos


Tragedias, de Esquilo

Alianza editorial

Madrid, 2001


Me llama la atención


Último tren a Memphis. Elvis, la construcción del mito, de Peter Guralnick

Global Rhythm Press

Barcelona, 2008