miércoles, 11 de junio de 2008

las nuevas tecnologías: ¿amenaza u oportunidad?

Durante el vigésimo aniversario de la revista DELIBROS, que se celebró la semana pasada en la Feria del libro de Madrid, me llamó la atención que en su intervención Teresa M. Peces —la directora de esta publicación— se refiriera a “la amenaza de las nuevas tecnologías”.


¿Por qué ver las nuevas tecnologías como una amenaza y no como una oportunidad? Está claro que el desarrollo, la emergencia, el perfeccionamiento, la penetración y la consolidación de las nuevas tecnologías presupone una serie de cambios en los distintos eslabones de la cadena de producción editorial y que a todos los que estamos relacionados con este sector nos plantea un desafío enorme. Quien quiera sobrevivir a las transformaciones que está sufriendo este entorno debe asumir el desafío de adaptarse a las nuevas condiciones y buscar la manera de reinventarse.



Creo que estamos frente a una coyuntura en la que las editoriales están frente a la oportunidad de desarrollar nuevas líneas de negocios, de diversificar sus fuentes de ingresos, de rediseñar algunos de sus procedimientos de trabajo, de redistribuir los costes de producción, de crear nuevos productos y servicios, de inventar formas innovadoras de promocionar sus contenidos y de establecer un contacto más directo con sus lectores.


Es por esto que no puedo ver los cambios que estamos presenciando y que vendrán desde una perspectiva catastrófica y apocalíptica. Reinventarse para adaptarse a este nuevo contexto implica hacer un cambio de chip colectivo porque de nada sirve que quienes gestionan los contenidos de la página Web tengan una mentalidad propia del siglo XXI mientras que quienes están sentados en los escritorios de al lado siguen anclados en los años ochenta.

6 comentarios:

Pablo Odell dijo...

Bueno, aunque el valor de la publicación como instrumento de comunicación cultural y sectorial está fuera de toda duda, la postura que vienen manteniendo sus responsables en relación a las nuevas tecnologías va, como comentas, en la línea que apunta Teresa. Ella misma, se declara una persona "unfriendly tech"... En general pienso que con esa postura hacen el juego y complacen a ese amplio sector dentro del panorama editorial nacional, hostil... como comentas, ante estas nuevas oportunidades. Sin duda, oportunidades.

Un abrazo Martín.

martín gómez dijo...

Claro, Pablo, este comentario de la directora expresa claramente el aire conservador que emana de la revista.

Y bueno, las oportunidades son de quien las detecta y las aprovecha. Tú debes saberlo mejor que nadie.

Un abrazo para ti también.

Carlota Villegas dijo...

Yo estuve en la celebración del cumpleaños de esta revista y lo cierto es que me pareció entender que el concepto de amenaza al que se refirió la directora de la publicación tenía un contexto. Me pareció entender que ella hablaba del miedo que surgió en el sector editorial en general con la llegada de las nuevas tecnologías, la desconfianza ante lo desconocido en unos tiempos en los que asumir riesgos podía llevarte a la quiebra. En cualquier caso creo que la revista lleva dos décadas reflejando el sentir general de los profesionales de la edición en España y, de alguna manera, abriendo camino para acabar precisamente con esos recelos. No creo que ella hablase de la revista en concreto, sino del sector del que se ocupa, en el que sigue habiendo gente con reticencias, mientras otros han terminado por abrir las puertas a las nuevas tecnologías.

Un abrazo,
Carlota

martín gómez dijo...

Ella se refirió a las nuevas tecnologías como una amenaza para el sector, que es una posición que todavía tiene muchos adeptos. Igual es natural que haya discrepancias, que en tiempos de cambio haya miedo y que el cambio de chip se haga paulatinamente.

Por otro lado, no me cabe la menor duda de que DELIBROS es la revista de referencia del sector en España y que por la riqueza de sus contenidos es una fuente de información fundamental.

Gracias por tu comentario.
Un abrazo para ti también.
Martín.

El llegidor pecador dijo...

Pues a mí lo que más me seduce son las oportunidades que pueden encontrar los nuevos sectores tecnológicos en las formas de edición clásica.
Por ejemplo, los 'blogs' que pueden acabar convertidos en libro o... ¡Un momento! ¿Qué tal una revista mensual repleta de colaboraciones de los nuevos 'gurús' de la Web librera? Sería más amena que 'Literata'.

martín gómez dijo...

Claro, Llegidor. Yo creo que el flujo debe ir en ambas direcciones. Y como cada soporte tiene sus propias particularidades, es inteligente emigrar los contenidos de uno a otro según las necesidades que se tengan en un momento dado.

Seguimos.