martes, 17 de marzo de 2009

la librería bertrand de barcelona, a clean, well-lighted place


Hoy al mediodía estuve visitando la nueva librería Bertrand de Barcelona, ubicada en el número 37 de Rambla Catalunya —donde, según tengo entendido, antes estaba el cine Alcázar—. Aprovechando que estaba cerca, por pura curiosidad el viernes anterior había pasado un rato por ahí para echarle un ojo pero cuando llegué decidí que era mejor dejar la visita para otro día porque me pareció que valía la pena tomar algunas fotos y yo en ese momento no tenía mi cámara conmigo.







El local —que El llegidor pecador me había descrito hace unos días— me llamó tanto la atención que no me fijé mucho en la oferta de la librería, que está en los bajos del edificio y cuya entrada es amplísima. De hecho, los techos altos, los pasillos que permiten circular sin tropiezos, la luminosidad y el jardín que hay al fondo hacen que uno se sienta en un espacio abierto —a diferencia de otras librerías tipo grandes superficies, donde el encierro me produce rápidamente un agobio que me resulta insoportable—.





Yo definiría el local de la librería Bertrand de Barcelona como “un lugar limpio y bien iluminado”. Y cuando digo “limpio” también quiero decir despejado y sobrio: señalización casi minimalista y visible desde todas partes, espacios generosos y nada de pilas de ejemplares de un mismo libro o de afiches promocionales que atiborren el lugar. Los atriles que hay en las mesas de novedades son un detalle bonito y útil aunque algunas veces su disposición no permite leer fácilmente los libros que están puestos encima suyo.





Hay un par de elementos de tecnología que sirven para impresionar al visitante pero que están un poco subutilizados: por un lado, unos paneles táctiles que ofrecen información sobre los productos de la librería y que están ubicados en un rincón cerca de la caja central; y, por el otro lado, un set de “sillas cabina” en las que una vez el visitante se sienta puede leer un libro que está puesto sobre una mesita y oír una grabación con contenido promocional —no necesariamente acerca del libro que se le ofrece—.





La amplitud del auditorio de este local y la fuerte presencia que allí tiene Círculo de lectores —que al igual que la cadena Bertrand pertenece al grupo Bertelsmann— me hacen pensar que seguramente esta librería empezará a tener una cierta importancia en el mainstream del ámbito cultural de Barcelona.


Prometo que la próxima vez que vaya a Bertrand me fijaré en su oferta de libros.

6 comentarios:

Gozque dijo...

Mucha gracias Martín por las fotos (totalmente de acuerdo con tu definición), en Madrid las Bertrand están tan lejos que para visitarlas tendría que planear una excursión de un día.

La verdad es que sorprende que los de Bertelsmann sigan haciendo apuestas por librerías generalistas con la que está cayendo, pero si es verdad lo que dicen los agoreros las librería grandes concentrarán las ventas editoriales... Aunque yo no soy un agorero y creo que las ventas estarán lideradas por un gigante tipo Amazon y un montón de librerías especializadas.

martín gómez dijo...

Creo que las grandes superficies tienen una gran probabilidad de seguir acaparando una buena parte del mercado. Por algo El Corte Inglés es el mayor vendedor de libros en España y Carrefour podría ser el segundo o el tercero después de Casa del libro.

Las pequeñas librerías especializadas tienen su mercado, que es el de sus nichos respectivos. Y en cuanto a Amazon, ya veremos qué pasa cuando entre a España. Hay rumores de que esto sucederá pronto.

En los alrededores de Barcelona hay un par de tiendas de Bertrand pero yo sólo lo supe cuando me enteré de que iban a abrir la de Rambla Catalunya, que es un local montado con inteligencia y buen gusto.

Seguimos...

Pazcual dijo...

Ahhhh...sabes qué es lo mejor del chiste? Que el día en que yo vea una así me voy a reír por quince minutos completicos, porque eso por estos lares yo nunca lo he visto. Aún así, me parece que es una muy linda librería...en realidad no quería nada mal perder un par de horas chismeandola...

Saludos van

Paz

martín gómez dijo...

Pazcual, aunque se trata de un espacio realmente agradable me parece que igual le falta una cierta calidez. A pesar de la amplitud, de la luminosidad y de la limpieza del diseño tiene un cierto aire de tienda de cadena, que es lo que finalmente es. Así que más allá del impacto inicial tampoco estás perdiéndote de nada.

Saludos de vuelta.
Martín.

Dámaso Dová dijo...

Bertrand... como la de Pessoa, en Lisboa.

Saludos.

martín gómez dijo...

Tal cual.

Saludos también.
Martín.