viernes 31 de agosto de 2007

pies para quiosquero: un blog sobre el día a día en un quiosco barcelonés

Gracias a Txetxu hace poco llegué a Pies para quiosquero, un ameno e interesante blog hecho por dos personas que tienen un quiosco en Barcelona. En su blog Quiosquero y Quiosquera se refieren no sólo a las reflexiones e inquietudes que su oficio les suscita, sino también al funcionamiento del sector y a sus anécdotas del día a día.




El verano pasado conocí a alguien que trabajaba en un quiosco y cuando le pregunté qué era lo que más se vendía me hizo el siguiente listado:


- prensa diaria local y nacional, diarios deportivos y prensa extranjera


- las revistas de moda —Marie-Claire, Vogue, Telva—, femeninas —Elle, InStyle, Mía, Cosmopolitan—, del corazón —¡Hola!, Diez minutos, Interviú, Lecturas—, de alimentación y salud, de casa, de bebés, de tejido y de divulgación científica


- los fascículos y coleccionables —cine, literatura, series de televisión, series animadas, música, enciclopedias temáticas, diccionarios, guías de viaje, carritos a escala, biografías e historia—


- pornografía


En el caso de los fascículos y coleccionables me llama la atención el hecho de que tal vez sean el intento más eficaz de popularizar el libro y otros contenidos tanto escritos como audiovisuales al hacer que desde un punto de vista económico sean verdaderamente accesibles para todo el mundo —cuántas casas tienen una biblioteca básica respetable gracias a colecciones como la de literatura universal o la de narrativa actual cuyos tomos constituyen las primeras lecturas de personas como yo—. Además de ser una rica fuente de ingresos para las empresas dedicadas al refrito de contenidos —lo que se conoce como la explotación de derechos subsidiarios—, este tipo de productos contribuye a saciar la sed fetichista de cierto tipo de coleccionista.

jueves 30 de agosto de 2007

novedades editoriales en españa [ 2 ] / anagrama

Ayer al mediodía recibí el boletín de novedades de Anagrama correspondiente a los meses de septiembre y octubre. Según lo que conozco, entre los títulos que lanzará esta editorial próximamente me parece que vale la pena destacar los siguientes:


- La vida interior de Martin Frost, el guión de la última película de Paul Auster (Panorama de narrativas)

- Así que Usted comprenderá, de Claudio Magris (Panorama de narrativas)

- Exploradores del abismo, de Enrique Vila-Matas (Narrativas hispánicas)

- Debería caérsete la cara de vergüenza, de Sergi Pàmies (Narrativas hispánicas)

- Prisión perpetua, de Ricardo Piglia (Narrativas hispánicas)

- Encuentro con el Otro, de Ryszard Kapuściński (Crónicas)

- Entre los vándalos, de Bill Buford (Crónicas)

- El mal de Montano, de Enrique Vila-Matas (Compactos)


Entre los terrenos que me resultan desconocidos me llaman la atención los siguientes títulos:


- Campo Santo, de W. G. Sebald (Panorama de narrativas)

- El hueco que deja el diablo, de Alexander Kluge (Panorama de narrativas)

- Crematorio, de Rafael Chirbes (Narrativas hispánicas)

- Malacara, de Guillermo Fadanelli (Narrativas hispánicas)

- Afilar el lapicero, de Daniel Cassany (Crónicas)


También se destaca el hecho de que con ocasión de la Feria de Frankfurt, cuyo invitado de honor es la cultura catalana, bajo el slogan “Biblioteca catalana en versión castellana” Anagrama ha reeditado en la colección Compactos la traducción al español de siete obras escritas inicialmente en catalán:


- El último libro de Sergi Pàmies, de Sergi Pàmies

- Ruleta rusa y otros cuentos, de Pere Calders

- Camino de sirga, de Jesús Moncada

- Primaveras y otoños, de Baltasar Porcel

- El Jardín de los Siete Crepúsculos, de Miquel de Palol

- La magnitud de la tragedia y El mejor de los mundos, de Quim Monzó



No encuentro mucho que decir al respecto. Al fin y al cabo ya estamos más que acostumbrados a que Anagrama nos sorprenda tanto con sus autores de siempre como con sus nuevos fichajes.

miércoles 29 de agosto de 2007

novedades editoriales en españa [ 1 ] / la otra orilla, belacqva, paraules y verticales de bolsillo, del grupo editorial norma

En la entrevista que le hice hace unos meses a Pere Sureda, el director editorial de Belacqva, éste me adelantó que en septiembre el Grupo Editorial Norma lanzaría en España una colección de bolsillo que abarcaría géneros como ficción literaria, novela histórica, thriller y ensayo. Durante lo que queda del año saldrán al mercado los primeros títulos de esta colección llamada Verticales de bolsillo, así como los nuevos lanzamientos de los distintos sellos que el Grupo Editorial Norma tiene en España.


Entre estas novedades me parece importante destacar las siguientes:


- Mandrake. La Biblia y el bastón, de Rubem Fonseca (La otra orilla)

- Las auroras de sangre, de William Ospina (Documentos)

- Starbook, de Ben Okri (La otra orilla)

- Cent anys de solitud, de Gabriel García Márquez (Paraules)

- Nostromo. Escenas de un litoral, de Joseph Conrad (Verticales de bolsillo)

- Cuentos breves para leer en el bus, de autores clásicos (Verticales de bolsillo)

- Las hojas caídas, La piedra lunar y La sotana negra, de Wilkie Collins (Verticales de bolsillo)

- De cómo los irlandeses salvaron la civilización y El deseo de las colinas eternas, de Thomas Cahill (Verticales de bolsillo)

- Los nuevos centuriones y Campo de cebollas, de Joseph Wambaugh (Verticales de bolsillo)

- El escarabajo, de Manuel Mujica Láinez (Verticales de bolsillo)

- Napoleón, de Stendhal (Verticales de bolsillo)

- Avaricia, de Frank Norris (La orilla negra)






Llama la atención el hecho de que en octubre saldrán en Verticales de bolsillo y en La otra orilla tres obras del escritor mexicano Guillermo Arriaga: Amores perros, 21 gramos y Escuadrón guillotina. Cuando La otra orilla era una colección y no un sello autónomo, a través de sus distintas editoriales en Colombia, en otros países latinoamericanos y en España el Grupo Editorial Norma ya había publicado hacía varios años otras dos obras de Arriaga: El búfalo de la noche y Un dulce olor a muerte.



Guillermo Arriaga es el guionista tanto de Amores perros, de 21 gramos y de Babel, de Alejandro González Iñárritu, como de Los tres entierros de Melquiades Estrada, de Tommy Lee Jones. En la medida en que Amores perros y 21 gramos son dos películas que marcaron un hito y que incluso se han convertido en objeto de culto, en principio parece lógico que las novelas en las que se basaron se vendan muy bien. Sin embargo, hay dos circunstancias que me hacen pensar que el éxito arrollador de ambas películas no necesariamente es transitivo a estas novelas: en primer lugar, que el nombre de su autor le dice muy poco al público en general —de hecho el momento de mayor notoriedad lo alcanzó cuando tras fracasar en los Oscar con Babel, Arriaga y González Iñárritu ventilaron sus diferencias en público y anunciaron la disolución del tándem cuyo trabajo había recibido tantos aplausos—; y, en segundo lugar, que en los dos casos es particularmente difícil satisfacer las expectativas del público porque gracias a las particularidades del lenguaje cinematográfico el dinamismo y la eficacia de ambas películas se deriva de tres aspectos que las novelas que las inspiran probablemente no consigan reflejar: la estructura del relato, el ritmo narrativo y el manejo de los puntos de vista —en el cual el trabajo de cámaras juega un papel fundamental—.


En cualquier caso desde hace varios años el Grupo Editorial Norma se ha caracterizado por hacer apuestas importantes, lo cual hoy en día se ve reflejado en el plan de publicar en España una buena parte de la obra de Rubem Fonseca y de Ben Okri, así como la obra completa tanto de William Styron como de William Ospina.

martes 28 de agosto de 2007

summertime [ 35 ] / conclusiones del primer foro iberoamericano de distribuidores de libros

Hace poco estuve echándole un ojo a la página del Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe (CERLALC) y encontré algunos documentos interesantes con respecto a la distribución y a la comercialización de los libros en algunos países latinoamericanos. En una ocasión anterior ya me había referido a lo crítica que es la distribución en la supervivencia de una editorial y al interés que me viene despertando desde hace un tiempo este aspecto del mercado editorial.


Las conclusiones del Primer Foro iberoamericano de distribuidores de libros realizado en el marco de la Feria del libro Líber en Madrid a mediados de octubre de 2005 sugieren las dificultades que tienen que enfrentar en América Latina los distintos sectores del mercado editorial como consecuencia de la estructura de la distribución. Las conclusiones del foro son las siguientes:


- Las fórmulas de distribución de libros en Argentina, Colombia, México y Venezuela difieren de forma sensible con respecto a España.


- Se dan pocos casos de distribuidoras específicas como conocemos en España, abundando más la figura del editor-distribuidor o del librero-distribuidor.


- En términos generales, la red de puntos de venta de libros en estos países es mucho menos extensa que en España (Argentina en torno a 600 librerías, México 370, Venezuela 500...). Asimismo, la concentración de puntos de venta en las grandes ciudades es muy importante (En Colombia, el 86% de la oferta de libros se concentra en las 6 ciudades más grandes del país).


- Esta circunstancia, condiciona las fórmulas de distribución al tratarse de una red de puntos de venta no demasiado extensa en comparación con la extensión geográfica de los países, y si muy concentrada en los núcleos de población más importantes.


- En términos generales, en estos países la distribución de libros a librerías se hace bajo la fórmula de consignación, también denominada depósito. En esta fórmula, la librería no asume ningún tipo de riesgo, ya que los ejemplares pertenecen al editor, y se factura únicamente cuando se ha realizado la venta efectiva, por parte de la librería.


- El sistema de compra en firme con derecho a devolución, en el cual al comprar en firme la librería asume el riesgo de la compra (aunque tenga derecho a devolución), es un sistema aplicado en casos muy concretos como puede ser en la venta de libros a las grandes superficies.


- Es habitual la figura de la exclusividad en distribución que el editor concede al distribuidor, si bien se dan casos de ruptura de esta exclusividad entre distribuidores de países fronterizos.


- Uno de los mayores problemas que existen en todo el sector del libro latinoamericano es el de la piratería, que genera cuantiosas pérdidas al conjunto de las empresas del sector, provocando de forma directa el cierre de librerías.


- Se están iniciando en los diferentes países distintas campañas de concienciación entre la opinión pública sobre los males de la piratería en las que intervienen las administraciones públicas y las asociaciones y organismos privados.


- En ciertos casos, la intervención del Estado en el sector del libro condiciona la propia estructura editorial y comercial. El caso paradigmático es el de Venezuela, en el que el peso como editor del Estado es cada vez mayor, así como en la propiedad de importantes cadenas de librerías.


- En el mismo sentido, la extrema regulación administrativa y cambiaria por parte del Estado provoca dificultades y genera limitaciones para la libertad en el comercio del libro.


- También existen graves problemas con la legislación fiscal en ciertos países (el ejemplo más claro es México), donde a pesar de contar con un tipo de IVA 0 para el libro, distribuidores y libreros no pueden deducirse el IVA soportado.

lunes 27 de agosto de 2007

summertime [ 34 ] / bogotá 39

Con motivo del evento Bogotá, capital mundial del libro 2007, se abre la convocatoria Bogotá 39 en la que un jurado compuesto por los escritores colombianos Héctor Abad, Óscar Collazos y Piedad Bonnett elige a los 39 mejores escritores latinoamericanos menores de 39 años. El listado de autores seleccionados fue dado a conocer el pasado 26 de abril durante la Feria del Libro de Bogotá.


En principio Bogotá 39 puede llegar a cumplir tres objetivos fundamentales:


1. Darle relevancia al evento Bogotá capital mundial del libro 2007 marcando un antes y un después en la narrativa latinoamericana contemporánea mediante la etiqueta “generación Bogotá 39”


2. Proponer un canon dentro de la nueva generación de autores contemporáneos de América Latina


3. Darles visibilidad a los autores seleccionados y, por lo tanto, echarles un empujón a las ventas de sus libros —algunos de ellos creados especialmente para la ocasión como la compilación de relatos de autores colombianos Calibre 39, de Villegas editores, y la Antología del cuento latinoamericano, de Ediciones B—



La semana pasada los escritores que forman parte de Bogotá 39 participaron en una serie de eventos en la capital colombiana que acapararon la atención de los medios y que dieron pie para algunos pronunciamientos con respecto a la convocatoria y a los autores seleccionados. Entre estos pronunciamientos se destacan los siguientes:


- La columna de Ana Roda, gerente de Literatura del Instituto Distrital de Cultura y Turismo —que tiene un tono marcadamente institucional—, en las Lecturas Dominicales de el periódico El Tiempo


- El texto de la escritora y profesora Piedad Bonnett, quien fue uno de los miembros del jurado, en la revista piedepágina


- Las opiniones expresadas por Diego Trelles Paz, Edmundo Paz Soldán, Fernando Iwasaki, Jesús Ernesto Parra, Jorge Carrión, Julio Ortega, Luis Fernando Afanador, Ramón González y Salvador Luis en la revista piedepágina


- El texto "Los asesinos prudentes", de la ensayista y traductora Margarita Valencia ex gerente de Bogotá, capital mundial del libro 2007 y actual directora de la Biblioteca Nacional de Colombia en la revista Arcadia


Anteriormente me había referido a la convocatoria Bogotá 39 en las siguientes entradas:


- lecturas de fin de semana [ 9 ], 'bogotá 39'

- calibre 39: una antología de relatos de quince jóvenes escritores colombianos, entrevista a luis fernando charry, de villegas editores

- lecturas de fin de semana [ 27 ], 'hay que abrirles campo'

viernes 24 de agosto de 2007

summertime [ 33 ] / la enciclopedia

Como dije hace poco, hasta ahora me había interesado únicamente por la edición literaria —de ahí la idea inicial de abrir [ el ojo fisgón ]—. Sin embargo, hace un tiempo mientras leía el libro Conversaciones con editores me llamó la atención otro tipo de edición que por la naturaleza de su producto se basa en un modelo empresarial cuya racionalidad lo hace más viable desde el punto de vista económico: la de libros de referencia.


Sobre la venta de enciclopedias dice Juan Salvat:


‘La gente no compra libros, hay que vendérselos, al menos el tipo de libros que publicábamos entonces, al margen de los de medicina o alguna otra cosa. Pero las enciclopedias no se compran, se venden, es decir, que si tú vendes, consigues que te compren. Ir con un abanico de obras debajo del brazo casi es una invitación a no vender nada, porque tienes que situarte frente a un hipotético comprador, conocer a la mayor brevedad cuáles pueden ser sus intereses, venderle esa obra y olvidarte de las demás’.


“Juan Salvat conversa con Emiliano Martínez”

Conversaciones con editores, pág. 115

Siruela

Madrid, 2007


La conversación entre Juan Salvat y Emiliano Martínez me hace pensar en lo lejana que veo ahora esa época en la que los únicos libros que yo abría eran los de la enciclopedia de El mundo de los niños —editada en español justamente por Salvat, en la que la alegría llegaba a la casa cuando los papás se reunían en la sala con un señor con cara de cansado que les entregaba una caja de grandes libros con elegantes pastas de cuero cuyo olor impregnaba el estudio para siempre, en la que me quedaba horas viendo ilustraciones después de sacar un tomo de la enciclopedia familiar para hacer una tarea sobre San Ignacio de Loyola o sobre los accidentes geográficos, en la que la erudición era una virtud —¡qué horror!—, en la que era bien visto saber un poquito de todo y en la que en Colombia la enciclopedia y el Renault 4 eran la máxima expresión de la prosperidad de una clase media emergente cada vez más robusta que hace unos años quedó condenada a desaparecer.


Nota: la ilustración del Renault 4 se la robé a Diego Patiño.

jueves 23 de agosto de 2007

summertime [ 32 ] / los best sellers, nuestras lecturas y nuestros intereses

En las conclusiones de Pasando página Sergio Vila-Sanjuán hace una consideración interesante con respecto a la relación existente entre los best sellers de entretenimiento, nuestras lecturas y nuestros intereses:


‘Las denostadas listas de los libros más vendidos son, para quien quiera estudiarlas, un excelente indicador de los intereses de un país. Y en ellas ocupan un lugar de primer orden los best sellers de entretenimiento, que constituyen un pilar esencial de la lectura de los españoles’.


Pasando página, pág. 663

Destino

Barcelona, 2003

miércoles 22 de agosto de 2007

summertime [ 31 ] / the book design review


A los amantes del diseño editorial les recomiendo The Book Design Review, un blog que se ocupa sobre todo del diseño de las carátulas de los libros. El autor hace el interesante ejercicio de comparar entre sí las carátulas de distintas ediciones de un mismo libro —sobre todo edición estadounidense/edición inglesa y edición rústica/ edición bolsillo—.


El siguiente es un ejemplo de una comparación entre las carátulas de la edición rústica y de la de bolsillo de Blind Willow, Sleeping Woman, de Haruki Murakami:




También recomiendo echarle un ojo a la entrada sobre las bonitas carátulas de la colección Great Loves de Penguin Books.


Para terminar, no puedo resistirme a plantear la pregunta con respecto al peso que tiene la carátula sobre la decisión de un lector no especializado a la hora de comprar un libro. Esta distinción me parece importante porque para un lector especializado parecen pesar más otros criterios como el nombre del editor y del traductor, el año de la edición, la colección y el aparato crítico que la acompaña —cuando se trata de ediciones de carácter académico.

martes 21 de agosto de 2007

summertime [ 30 ] / la rentrée littéraire francesa

La rentrée littéraire es un claro ejemplo de esa extraña capacidad que tienen los franceses de organizarlo todo en categorías taxonómicas y de la manera como al cabo del tiempo su uso generalizado va convirtiéndolas en arraigadas tradiciones. Francia es el país donde hay un nombre, un lugar, un momento y un procedimiento concretos para cada cosa. Allí todo funciona bien, aunque al ritmo de la inercia de la excesiva burocratización de todos y cada uno de los aspectos de la vida cotidiana.


Después de las vacaciones de agosto en las que el país se paraliza, a principios de septiembre tiene lugar la rentrée —el regreso—: el momento en el que los estudiantes, los políticos, la farándula, los trabajadores y hasta los desempleados retoman su aburrida rutina habitual. Además de la rentrée escolar, política, económica y farandulera, la República de las Letras tiene su rentrée literaria.


Durante el verano circulan pruebas editoriales, adelantos de novedades y rumores en torno a ambos de manera que cuando los libros lleguen a las librerías ya se hayan generado algunas expectativas en torno a algunos de ellos. Gracias a estas intrigas en ese gran acontecimiento comercial que es la rentrée littéraire cada año emergen fenómenos como Michel Houellebecq, Frédéric Beigbeder, Amelie Nothomb, Jean-Paul Dubois, Maurice Dantec, Pierre Assouline y Jonathan Littell, que en ocasiones vienen respaldados por un libro de buena calidad.


Lo interesante es que el mundo editorial francés ejerce una influencia poderosísima en los mercados occidentales no anglosajones, por lo cual seguramente durante los próximos meses las editoriales de los distintos países estarán pendientes de los grandes éxitos comerciales de la rentrée littéraire y harán el esfuerzo de entrar en la subasta de sus derechos para intentar pillar al menos alguno de ellos. Sin lugar a dudas durante los próximos días emergerán y se consolidarán algunas tendencias mientras que otras se debilitarán y desaparecerán.


Las novedades de la rentrée littéraire de algunas de las editoriales más prestigiosas algunas de las cuales seguramente darán mucho de qué hablar y llegarán al mercado de habla hispana durante los próximos meses— se pueden consultar en los siguientes links:


- Éditions de l’Olivier

- Éditions Stock

- Christian Bourgois Éditeur

- Les Éditions Gallimard

- Les Éditions de Minuit

- Albin Michel

- Éditions du Seuil

- Éditions Fayard

- Éditions Actes Sud

lunes 20 de agosto de 2007

summertime [ 29 ] / mis nuevos territorios

Poco a poco voy empapándome de temas que vienen despertando mi interés pero con los que hasta el momento no había tenido mayor contacto —ver la entrada “algunos territorios por explorar”—. Esto ha sido posible gracias tanto a conversaciones con personas como Camilo Hoyos, Diego Patiño, Javier Moreno, Juan Pablo Correa, Sfer y Subal como a una búsqueda de información lenta pero fructífera.


En [ el ojo fisgón ] me he ocupado sobre todo de la edición literaria de narrativa contemporánea porque en principio era lo que más me interesaba. Sin embargo, durante estos seis meses y medio he visto cómo la gente que he conocido y las fuentes de información a la que he llegado por distintas razones me han suscitado nuevos intereses.


Durante los próximos días me dedicaré a referenciar algo de información con respecto a temas como la distribución, las librerías, el cómic, la edición de revistas y el diseño editorial. Me quedan pendientes la literatura de viajes, la narrativa de Europa del Este y la edición universitaria.

domingo 19 de agosto de 2007

lecturas de fin de semana [ 43 ] / "recetas para sobrevivir en la industria editorial"

Siguiendo con el tema de las editoriales independientes, reproduzco el siguiente artículo publicado en la sección de Espectáculos de Página/12:


Recetas para sobrevivir en la industria editorial

Fabián Lebenglik y Valeria Castro, editores de Adriana Hidalgo y Entropía, respectivamente, debatieron junto con el escritor Juan José Becerra sobre el tema “Editoriales grandes y chicas”.


Por Silvina Friera


Como una flor en el desierto. Así surgió, en 1999, la editorial Adriana Hidalgo, en un contexto en el que imperaba una retracción absoluta de la edición argentina, todas las editoriales eran vendidas a grandes grupos y las decisiones editoriales, en general, eran tomadas en el exterior. “Muchos autores que admiramos empezaron a publicar en las editoriales independientes con los que tomábamos las decisiones”, señaló el editor Fabián Lebenglik en la Boutique del Libro, en el ciclo de charlas Talando árboles, organizado por esa librería y por Interzona editora, con editores, libreros, escritores y periodistas. En la primera charla, “Editoriales grandes y chicas”, coordinada por Gabriela Adamo, participaron, además de Lebenglik, el escritor Juan José Becerra y la editora de Entropía, Valeria Castro. Muchos lamentaron al “ausente con aviso”: el editor Alberto Díaz de Emecé (Planeta), “un modelo de editor –opinó Lebenglik–. Dentro de las limitaciones que supone trabajar en una gran empresa, es un editor independiente, con buenos gustos y una historia interesante”.


El catálogo de Adriana Hidalgo, según contó Lebenglik, trata de ser un conjunto equilibrado en la relación escritores argentinos y traducidos. “Cuando la editorial adquiere derechos para traducir, los adquirimos para toda la lengua española. Nuestra ambición es estar en toda América latina y en España con nuestras traducciones, que son muy valoradas”, explicó el editor de Adriana Hidalgo, sello independiente que ha publicados más de 170 libros. “Cuando nos gusta un libro, sea poesía, cuentos, ensayo, novela, teatro, filosofía, lo publicamos”, aclaró el editor. Basta con repasar los autores que conviven en el catálogo: la poeta Diana Bellessi y Juana Bignozzi, el poeta Arnaldo Calveyra, Leónidas Lamborghini y Daniel Samoilovich, el filósofo italiano Giorgo Agamben, y un puñado de narradores y ensayistas: Hebe Uhart, Harold Bloom, Germán García, Jorge Fondebrider, Juan José Hernández y Martín Kohan, entre otros.





Castro, en cambio, subrayó que Entropía comenzó a publicar ficción en 2004, después de la crisis, en un escenario con mayor optimismo respecto del futuro de la edición en el país. “Pero igual fuimos kamikazes porque publicamos dos novelas de autores desconocidos”, admitió. Después de ese bautismo atípico con las novelas Semana, de Sebastián Martínez Daniell, e Hidrografía doméstica, de Gonzalo Castro, la editorial recibió la propuesta de publicar las cartas inéditas de Puig, Querida familia. “Fue un salto enorme porque llegamos a la librería Yenny, que nos fue abriendo muchas puertas”, aclaró Castro. Antes de ese gran salto, Castro se encargaba de la distribución de los libros; en una mochila llevaba los ejemplares librería por librería. Si cada editorial va adquiriendo un perfil, una identidad, Entropía se caracteriza por publicar escritores nuevos, primeras novelas y primeros libros de cuentos.


Becerra rechazó la idea de que habría un ascenso entre publicar en una editorial pequeña y una multinacional. Su primera novela, Santo, la publicó en Beatriz Viterbo; la segunda, Atlántida, en Norma; y la última, Miles de años, en Emecé, del grupo Planeta, “que es como la Coca-Cola de las editoriales”, según el escritor. “Las editoriales pequeñas son estilistas de la pesca”, las definió Becerra. El autor de Miles de años contó que una vez estaba con su hijo, comprando en un supermercado, y descubrió que uno de sus libros se vendía a 9,90 pesos. “Me sentí un autor popular al lado del kilo de peceto”, bromeó el escritor. “La necesidad de las grandes editoriales de renovar la oferta de libros favorece a los escritores que empiezan a publicar”, aseguró. ¿Qué pasó que no somos leídos en el exterior?, preguntó el librero de la Boutique, Fernando Pérez Morales. “La literatura argentina está formada por una comunidad de escritores que se retoba y aparta del gusto literario de España”, respondió Becerra, que calificó de “nueva calamidad” a los agentes literarios: “No tenemos que escribir ni para los agentes ni para el mercado”.

sábado 18 de agosto de 2007

lecturas de fin de semana [ 42 ] / estudio 'los retos de las editoriales independientes': algunas conclusiones

El estudio Los retos de las editoriales independientes, hecho por Javier Celaya, de la revista Dosdoce.com, y Luis Sábat, de Elipsis Ediciones recoge las opiniones de una muestra de libreros con respecto a varios temas:


‘Sobre la creación de nuevas editoriales independientes

Sobre las aportaciones de las editoriales independientes

Sobre los obstáculos en el lanzamiento de editoriales

Sobre los retos del sector editorial en los próximo tres años

Sobre Google Book Search y su impacto en las librerías‘


Las siguientes son las conclusiones del estudio con respecto al aporte de las editoriales independientes:


'A través de este estudio hemos querido conocer cuáles son las principales aportaciones de las editoriales independientes y determinar sus contribuciones al sector del libro.


Según los libreros encuestados, la principal aportación de las editoriales independientes es la de descubrir nuevos autores (Ver Gráfico 1: Escala de medias 1- 5: Aportación de las editoriales). Esta aportación es muy importante para los libreros, podemos observar que la puntuación media casi alcanza los 3,90 puntos, en una escala que mide la valoración de las editoriales independientes a esta aportación desde 1 = nada a 5 = mucho.



En segundo lugar, los libreros encuestados consideran que la vocación cultural de las editoriales independientes constituye el segundo valor más significativo en su aportación al sector del libro. Las entidades valoran esta aportación con una media de 3,74 puntos.


La encuesta señala que la edición de un catálogo de calidad, faceta que se puntúa con 3,44 puntos de media, es la tercera contribución de las editoriales.


La recuperación de autores clásicos se considera una aportación significativa pero menos importante que las anteriores. Los resultados parecen indicar que está debe depender de las características de cada editorial independiente antes que ser un trazo común a todas ellas. La puntuación (3,10) está en la media de 3 puntos y existe cierta dispersión en torno al resultado (1,27 de desviación).


Se ha hablado mucho sobre si existen o no diferencias entre una editorial independiente y otra perteneciente a un grupo empresarial. En este contexto, el 82,5% de los libreros encuestados considera que sí existen grandes diferencias entre las aportaciones que realiza una editorial independiente y otra perteneciente a un grupo empresarial. No obstante, señalan que ambas realizan su labor editorial con altos niveles de calidad’.

viernes 17 de agosto de 2007

summertime [ 28 ] / sobre el origen de la colección austral, de espasa

Sobre el origen de Austral, una colección que muchos vimos durante toda la infancia en las bibliotecas de nuestros colegios o de nuestras casas y que a mí personalmente me evoca una época remota, un cierto espíritu clásico y esas páginas amarillentas llenas de polvo a punto de deshacerse entre los dedos:


‘Yo quería detenerme, en especial, en estas editoriales de antes de la guerra. En Espasa, por ejemplo, que se fundó en el siglo XIX y que después se asoció con Calpe, porque de Espasa partió una iniciativa que creo que encaja muy bien en el espíritu de este seminario, que es la creación de la colección Austral, que se inauguró el 30 de septiembre de 1937 con La rebelión de las masas de Ortega y Gasset. La colección se llamaba precisamente Austral porque se inicia en Argentina. Dadas las dificultades que existían en España en ese momento, debido a la guerra, Austral edita en Argentina, entre 1937 y 1939, y logra crear una de las colecciones de bolsillo españolas, y probablemente la primera que popularizó el libro entre la población. Hasta 1939 no llegó a España, pero antes se publicaron en Argentina nada menos que cien números de la colección Austral, que todavía sigue siendo emblemática’.


Intervención de Xavier Moret en la Sesión inaugural, pp. 39 - 40

Un viaje de ida y vuelta

Antonio Lago Carballo y Nicanor Gómez Villegas (editores)

Siruela

Madrid, 2006

jueves 16 de agosto de 2007

summertime [ 27 ] / tres libros sobre bogotá: nuestras ciudades son las protagonistas

La publicación de Bogotá imaginada (Taurus, 2003), Bogotá bizarra (Aguilar, 2006) y Guía literaria de Bogotá (Aguilar, 2007) da cuenta de la capacidad de la industria editorial tanto de convertir en cuestiones públicas temas que desde hace un tiempo vienen dando de qué hablar en ciertos grupos específicos, como de identificar temas que pueden suscitar el interés de la gente en la medida en que responden a la sensibilidad del momento.


Bogotá imaginada forma parte del proyecto Culturas Urbanas en América Latina y España desde sus Imaginarios Sociales del Convenio Andrés Bello, que coordina el sociólogo colombiano Armando Silva —autor de libros como Imaginarios urbanos y Álbum de familia—. En la serie ya se han publicado Santiago imaginado, Barcelona imaginada, Quito imaginado y Montevideo imaginado. Por otra parte, los equipos de trabajo de los distintos países están preparando La Paz imaginada, Asunción imaginada, Panamá imaginada, Buenos Aires imaginada, Ciudad de México imaginada, Sao Paulo imaginada, Lima imaginada y Caracas imaginada.


Bogotá bizarra, según dice Eduardo Arias en su prólogo, ‘decide hablar, así no más, sin demasiados aspavientos ni teorías, sobre esos sitios por los que uno pasa sin darse cuenta, o que de pronto toma nota de su puerta de entrada pero jamás con la intención de abrirla’ y ‘abre muchas puertas que uno ve cerradas o a medio abrir cuando camina o va en bus por la ciudad. Pero también abre muchas puertas de una ciudad completamente desconocida, de una ciudad en extremo grande para cualquiera de sus habitantes’. En Perú y Chile circulan desde hace un tiempo las guías Lima bizarra y Santiago bizarro.


Guía literaria de Bogotá, cuyo prólogo fue escrito por Antonio Caballero, sugiere cuatro rutas temáticas que el lector puede recorrer mientras lee textos que aluden a diferentes aspectos de la ciudad. Los autores de estos textos son figuras representativas como William Ospina, Ricardo Silva Romero, Lucas Caballero Calderón, León de Greiff, Laura Restrepo, Germán Arciniegas, Rafael Pombo, R.H. Moreno-Durán, José Asunción Silva, Arturo Alape, y Gabriel García Márquez.


La aparición de estos tres libros sobre Bogotá a través de los cuales la industria editorial muestra su capacidad de canalizar temas que vienen despertando un interés creciente no hace más que constatar que, contrario a lo que tendemos a creer en ocasiones, en nuestras ciudades están pasando un montón de cosas interesantes frente a las que a menudo pasamos de largo.

miércoles 15 de agosto de 2007

summertime [ 26 ] / 'el arte del hecho' y los grandes éxitos del periodismo americano en letras libres

A continuación reproduzco la excelente introducción de Jorge F. Hernández al especial “Grandes éxitos del periodismo americano”, publicado en el número de agosto de la versión española de la revista Letras Libres. El especial que puede leerse en líneaincluye artículos de figuras como Walt Whitman, Stephen Crane, Jack London, Pete Hamill, Gay Talese y John Steinbeck.


El arte del hecho

Jorge F. Hernández


A diferencia de las cronometrías con las que los historiadores acostumbran a cuadricular al pretérito, el periodismo contemporáneo parece haberse propuesto escribir historia con prisa, tal como lo señala en estas páginas Pete Hamill, y podríamos agregar que el periodismo norteamericano en particular se ha concentrado en narrar el vértigo fugaz del paso de todas las historias no sólo con prisa, sino con prosa, y de la mejor que uno pueda leer. En esa vasta planicie de lo que en inglés han bautizado horriblemente como “no-ficción” (otra vez, el intento de definir algo precisamente por lo que no es), muchos escritores norteamericanos de diversas generaciones y ascendencias, todos célebres y muy leídos, no niegan ni reniegan de sus orígenes como cronistas, reporteros o ensayistas en adrenalina constante a publicarse en páginas de papel periódico; del otro lado del espejo, no pocos periodistas profesionales podrían presumir de sus intachables párrafos y precisas crónicas, precisamente porque nunca fueron tentados a escribir historias para el reino de la ficción, o ejercer así el arte del invento, sino todo lo contrario: escribir historias desde todos los reinos insólitos de la realidad, para ejercicio y lustre del arte del hecho.


Decía el gran periodista norteamericano A. J. Liebling que “mucha gente confunde con noticias todo aquello que lee en el periódico”, pues si bien está claro que en los periódicos abundan notas e informes, hechos y desgracias que no son periódicos, sino aislados y ocasionales, también es cierto que muchos de los párrafos que leemos en ese papel delgado, condenado a envejecer como un otoño cotidiano, son nada menos que literatura. No es que toda prosa de periodista sea literatura en bruto ni que todo periodista procure afinar en sus crónicas una definición de la verdad o denuncia de toda falsedad. Se trata, más bien, de que la literatura que abunda en cada partícula de la realidad que nos rodea está sujeta a germinar tanto entre la inspiración del poeta y los sacrificios sostenidos del novelista, como de la prisa por entregas y preocupación por informar del periodismo de calidad. Además, ya lo decía el imbatible Indiana Jones al ser cuestionado por un alumno impertinente: “Lo que buscamos en realidad son hechos… si lo que usted busca es la Verdad, le recuerdo que la clase de filosofía se ubica en el aula al fondo del pasillo”.


En estas páginas se ha reunido un notable mural de diversos ejemplos del periodismo norteamericano que dan fe de su alto nivel de excelencia y su incuestionable deleite como lectura –irónicamente intemporal o sin fecha de caducidad. Aquí se reúnen los novelistas y cuentistas que conocemos en nuestros estantes como escritores, cuando sus plumas se dedicaban a los hechos que miraron sus ojos para que su prosa los salvara de quedar invisibles y, por otro lado, los columnistas, reporteros o cronistas que, al realizar el mismo ejercicio, bien podrían empastarse como volumen en el mismo estante de nuestra más entrañable literatura. Estas páginas veraniegas reúnen un verdadero dream team del periodismo norteamericano –poco o nada conocido en nuestra lengua–, desde la crónica del asesinato de Lincoln, escrita por un emocionado Walt Whitman, hasta el célebre perfil de Frank Sinatra que escribiera Gay Talese para Esquire. En medio no escasean las joyas: un par de escalofriantes testimonios sobre el esclavismo; Jack London sobre el terremoto y posterior incendio de San Francisco; los recuerdos del telegrafista del Titanic; H. L. Mencken sobre el fundamentalismo religioso estadounidense (texto que no ha perdido un ápice de actualidad); Steinbeck sobre la Segunda Guerra; una estampa del hombre que cavó la tumba de John F. Kennedy; y una declaración de amor y odio al boxeo, deporte que alguna vez convirtió la violencia en arte, escrita por Pete Hamill, periodista neoyorquino de pura cepa que también contribuye con un ensayo introductorio sobre las transformaciones del periodismo en su país. Qué mejor si este mosaico antológico de grandes éxitos se puede acompañar de una bebida larga y con abundancia de hielo, mientras descansamos de los hechos de nuestras propias vidas.

martes 14 de agosto de 2007

summertime [ 25 ] / umberto eco, los libros y las conversaciones de moda, el espíritu de la época y los cruces entre géneros

Una cita más de Pasando página que me hace pensar en temas como la construcción de la actualidad, los libros y las conversaciones de moda, el espíritu de la época y los cruces entre géneros. Sobre la adaptación que hace Umberto Eco en El nombre de la rosa de los historical mysteries dice Sergio Vila-Sanjuán que:


‘Utilizando un esquema ya rodado, lo que hizo Eco fue imprimirle densidad cultural, mayor calidad de escritura y el inmenso valor añadido que su propio prestigio intelectual le confería. Como ocurría con Milan Kundera, leer a Eco marcaba status y daba indicios de que quien lo hacía pertenecía al club de personas cultas que además eran modernas y estaban al día’.


Pasando página, pág. 117

Destino

Barcelona, 2003

lunes 13 de agosto de 2007

summertime [ 24 ] / lecturas de fuga

¿Alguna vez han sentido la necesidad de leer una novelita entretenida y amena que los distraiga durante un rato, cuyo relato los vaya llevando suavemente a través del hilo de la historia y que, sobre todo, no los haga pensar mucho?


Con el tiempo y la energía que exigen el trabajo de Bestiario —que no deja de tornarse cada vez más interesante—, las lecturas y la redacción de informes para la editorial, [ el ojo fisgón ], la investigación sobre usabilidad de aplicaciones informáticas que tengo pendiente para la universidad, las citas con los amigos y la vida familiar, el viernes pasado cuando salí de la oficina sentí que tenía la cabeza recalentada y que faltaba poco para que se me fundiera.


Mientras iba hacia mi casa decidí tomarme el fin de semana libre y tan pronto como llegué allí me eché en la cama a hacer una siestita. Cuando me desperté me dieron ganas de aprovechar el fin de semana para leerme un libro y pensé que era un buen momento para llegarle a El péndulo de Foucault. Sin embargo, se me ocurrió que tal vez la novela de Umberto Eco podría ser demasiado exigente para mi estado mental. Tras repasar los cinco libros que tengo pendientes para leer en mi casa me di cuenta de que ninguno de ellos se ajustaba a mis necesidades del momento.


Después de un rato de indecisión y angustia algo me dijo que 99 francos, de Frédéric Beigbeder, era el libro que estaba buscando. Entonces me paré de la cama, me vestí y me fui a comprarlo. En la Fnac de Plaza Catalunya me dijeron que no tenían la novela, así que fui a buscarla a La Central del Raval pero allí me dijeron que sólo la tenían en La Central de Mallorca. Como ya faltaba poco para que cerraran la librería, decidí buscar alguna otra novela pero no encontré nada que me interesara en ese preciso momento. Estuve tentado a llevarme algo de Paul Auster, de Scott Fitzgerald, de Henning Mankell, de Haruki Murakami, de Robert Louis Stevenson o de David Foster Wallace que quería leer desde hacía un tiempo pero había algo que me decía que no era lo que estaba necesitando entonces.


Al día siguiente tan pronto como me levanté me fui a La Central de Mallorca y finalmente compré 99 francos. Después me senté un rato en una terraza, pedí un café con hielo, empecé a leer la novela de Beigbeder y todavía estoy enganchado a la historia más bien flojita pero entretenida de un creativo publicitario que un día decide mandarlo todo a la mierda.

domingo 12 de agosto de 2007

lecturas de fin de semana [ 41 ] / 'harry potter no es cosa de niños'

La harrymanía sigue dando de qué hablar debido a los misterios que rodean y por más que intento evitar darle importancia no lo consigo: mientras que Salamandra todavía no ha dicho aún cuándo publicará en español Harry Potter and the Deathly Hallows, desde hace cerca de diez días circula por Internet una traducción apócrifa a nuestra lengua del último tomo de la saga; por otro lado, hace poco capturaron en Francia durante 24 horas a un chico de 16 años que colgó en la Web una traducción completa al francés de Harry Potter and the Deathly Hallow un día después de su lanzamiento.


De momento reproduzco el siguiente artículo que encontré en la edición de hoy de Radar Libros, del diario bonaerense Página/12, acerca de una polémica con respecto a la categoría de venta en la que debe clasificarse la saga de Harry Potter y a las reacciones que ha suscitado la nueva clasificación propuesta por The New York Times.


Harry Potter no es cosa de niños

Para preservar los best sellers, arrasados permanentemente por la saga de Harry Potter, el New York Times decidió abrir una lista de libros infantiles. Y los fans reaccionaron enseguida contra lo que consideraron un inadmisible atropello. He aquí la solicitada presentada al periódico.


Cualquiera lo puede comprobar: el último tomo de la saga de Harry Potter, de la autora británica J. K. Rowling, lidera prácticamente todas las listas de best sellers. En nuestro país, el libro trepó bien alto y no deja de llamar la atención si tenemos en cuenta que la obra, además de ser voluminosa, está en inglés. Lo mismo sucedió en casi todos los países del mundo occidental. El último libro vendió 11 millones en menos de 24 horas. Por eso, los fanáticos de Harry Potter, que se cuentan de a millones y demostraron ser fervorosos, están indignados porque Harry Potter and the Deathly Hallows, recientemente lanzado, no figura en la lista de los best sellers del New York Times. ¿Una confusión? ¿Poca venta en Estados Unidos? En absoluto. Tras 16 años liderando las listas de best sellers –una lista que marca tendencias y determina de modo radical las ventas semanales–, el New York Times decidió crear una nueva lista con best sellers infantiles. Allí ubicó a Harry Potter, por supuesto en el número uno, mientras que en el primer puesto de la lista original figura The House on Hope Street, de Danielle Steel. Según los editores del New York Times, la decisión responde a las constantes demandas de muchos editores por el hecho de que Harry Potter estaba prácticamente monopolizando la tan codiciada cima de la lista, “cercenando la posibilidad del público de acceder a otras ficciones populares”.


La nueva lista de best sellers infantiles ya se publicó, y Harry Potter quedó relegado a una zona que, históricamente, tiene menos impacto. Pero la reacción de los fanáticos fue inmediata: no se llaman a engaño; no quieren listas infantiles. Van por todo y no aceptan rankings paralelos. A través de la página Web del New York Times, y mediante un servicio que permite redactar peticiones a partir de notas publicadas por el diario, los lectores se expresaron. Generalmente, las peticiones, que pueden ser presentadas por cualquier lector, acumulan alrededor de 30 firmas. En este caso, las firmas ya se cuentan de a miles. Este es el texto de la petición completa:


“A los editores del New York Times:

Es una injusticia que los libros de Harry Potter no figuren en las listas de best sellers del New York Times. ¿Para qué está la lista de best sellers si no incluye best sellers?


Los que abajo firmamos, demandamos que el libro Harry Potter and the Deathly Hallows se incluya en la lista de best sellers. Sentimos que es una injusticia que se mantenga este libro fuera de la lista, y hace a la lista un chiste.


No nieguen a una de las más exitosas sagas literarias de todos los tiempos el derecho a estar en la lista, ni a ningún otro libro que esté vendiendo muchos ejemplares.


¡Liberen a Harry Potter! Incluyan al verdadero best seller. Si no, la lista de best sellers del New York Times será un chiste.”


La lucha continúa.


Nota: para ver todas las entradas de [ el ojo fisgón ] sobre la harrymanía, hacer clic aquí.

sábado 11 de agosto de 2007

lecturas de fin de semana [ 40 ] / 'nuevas armas para la novela negra'

Interesante artículo aparecido en la edición de hoy de Babelia acerca del auge de la novela negra y de las tendencias que aparecen en las obras de este género que se han publicado recientemente en España.


REPORTAJE: NUEVAS ARMAS PARA LA NOVELA NEGRA

Historias trepidantes en clave criminal

Rosa Mora 11/08/2007


La novela policíaca vive un auge indiscutible. Prueba de ello son los aires de renovación que se perciben en España, el esplendor de la nueva narrativa negra francesa o la aparición de nuevos autores suecos, en la línea marcada por Maj Söjwal y Per Wahlöö o Henning Mankell. Lo negro experimenta, además, una afortunada contaminación de otros géneros con resultados muy potentes.


Nunca como ahora se habían mezclado tantos géneros bajo la etiqueta de negra. Un librero de Barcelona, Paco Camarasa, de la Negra & Criminal, ha acuñado el término negro-criminal, pero la cosa va más allá de lo puramente negro o de lo policíaco. Las simples historias de investigación detectivesca están pasando a la historia, aunque seguro que también tienen partidarios. En cualquier caso, en este verano de 2007 hay un puñado de buenas novelas y sea cual sea la clasificación que quieran darle se perciben dos grandes líneas: las novelas duras, que exploran todos los aspectos de la violencia, de una violencia cercana y doméstica; y las historias, grandes o pequeñas, de lectura trepidante en clave negra.


En medio de todos, un escritor fascinante, el irlandés John Connolly, que desde que publicó Todo lo que muere parece que está escribiendo siempre la misma historia o, mejor dicho, hay una continuidad temática absoluta en sus novelas, El poder de las tinieblas, Perfil asesino, El camino blanco y, ahora, El ángel negro, publicadas por Tusquets. Todas protagonizadas por el policía convertido en detective privado Charlie Parker, un hombre atormentado por el recuerdo de su esposa y de su hija asesinadas salvajemente. Ni siquiera su nueva familia impide que siga oyendo las voces del pasado y ese pasado es terrible, siempre vinculado a la religión, a sectas, al Más Allá tenebroso. Con personajes malvados y misteriosos, como el Reverendo Faulkner, antes, o el repugnante Brightwell, ahora, que parecen surgidos de otra vida. En El ángel caído, Connolly nos lleva del mundo de la prostitución y los chulos, de la desaparición y asesinato de jóvenes, a un monasterio cisterciense cerca de Praga, en el siglo XV, al osario de Sedlec, a la secta de los Creyentes. Una novela intensa, compleja, negra, histórica, religiosa.


En la línea dura, Walter Mosley es garantía. En su nueva entrega, Beso canela (Roca Editorial), encontramos de nuevo a su detective negro Easy Rawlins con una vida estable. Ha conseguido un trabajo fijo como jefe de conserjes de un instituto de Los Ángeles, ya posee licencia de detective y tiene una familia estupenda. Todo cambia cuando su hija cae gravemente enferma y necesita dinero. Está dispuesto a asaltar un furgón blindado o a lo que sea. Lo bueno de las novelas de Mosley es que siguen la evolución de una comunidad de negros desde su salida de Luisiana y Tejas, huyendo del racismo y la marginación, hasta California, donde siguen luchando por sus derechos. Ahora estamos en 1966.


A tener en cuenta también a otro estadounidense menos clásico, Harlan Coben, empeñado en destruir el sueño americano. En La promesa (RBA) hace casi una parodia: en una aparentemente idílica localidad cercana a Nueva York desaparecen dos muchachas en poco tiempo, las dos acaban de cumplir 18 años, las dos están embarazadas. Nadie sabe exactamente si se han fugado o las han secuestrado, pero los padres están muy nerviosos y todos van armados. Por si fuera poco, una ex estrella del baloncesto se siente obligado a intervenir en plan rescate apoyado por un amoral y multimillonario amigo.


El lío es fenómenal, casi cómico, pero en el fondo yace su habitual crítica al american way of life, a la competitividad para entrar en las universidades y al papel que representa el deporte en la universidad.


A la británica Susan Hill la comparan con P. D. James. Su policía, Simon Serrailler recuerda al comandante Dalgliesh de James. Si éste escribe poesía, Serraillier dibuja y expone. También como a James, le gusta explorar la muerte y la violencia afecta a las personas. En El peligro de la oscuridad (Edhasa), tercera novela de la serie de Serrailler, el policía se obsesiona con los repetidos secuestros de niños.


Cinco historias fabulosas


En la parte más ecléctica tenemos cinco gozosas lecturas. Novelas muy diferentes, todas con sus elementos de suspense, pero que trascienden el género negro y, casualidad, las cinco han sido escritas por mujeres. La gran sorpresa es Así vuela el cuervo (Lumen), de la canadiense Ann Marie MacDonald. Es un novelón de más de mil páginas, de estructura compleja y argumento muy bien trabado, que engancha. Desde la primera página sabemos que se ha cometido un asesinato, pero hasta la 452 no nos enteramos de que una niña, Claire, un día no volvió a casa.


Todo empieza en 1962 cuando la familia McCarthy regresa a Canadá. Jack, el padre, es militar y ha sido destinado a una base. Mimi, la madre, es encantadora y los hijos, Mike y Madeleine, estupendos. La novela se desarrolla a diversos ritmos, primero, muy despacio, luego, a mayor velocidad, a menudo, a través de los ojos de Madeleine. La imagen de familia feliz se va desvaneciendo. El profesor abusa de las niñas, entre ellas, Claire y Madeleine, que no se atreven a decirlo. Jack recibe el encargo de cuidar de un científico nazi que interesa a los políticos por sus conocimientos de física nuclear. En realidad, es un criminal y torturador nazi y se convierte en el gran secreto de Jack. La sombra de la II Guerra Mundial se percibe aún ominosa y ya estamos en la guerra fría. La crisis de bahía Cochinos enrarece el ambiente de la base.


La violación y asesinato de Claire trastoca por completo la vida de todos. Un joven de 15 años es detenido, juzgado y condenado a muerte. Es inocente. Jack lo sabía, pero no podía hablar porque estaba protegiendo a un nazi. Este silencio pesará sobre su vida y la de su familia para siempre. Así vuela el cuervo es la crónica de un desmoronamiento, pero también la de una resurrección.


También se devoran los libros de la alemana nacida en Shanghai Ingrid Noll. Es la autora/autor que más se parece a Patricia Highsmith, sólo que en vez de tener un personaje amoral como el fantástico Tom Ripley ha creado deliciosas mujeres amorales. Como Highsmith, Noll parte de hechos a cotidianos para convertirlos en sombras amenazadoras. En todas sus novelas se vive la sensación de peligro inminente. En Como una dama (Circe), dos amigas viudas, de 70 años, deciden vivir juntas. Lore es elegante, intelectual, tiene dinero, resulta fría. Anneliese es gordita, simpática, le encanta cocinar, comer y la jardinería. Sabe muy bien cómo combinar hierbas. Así se cargó a su marido y está dispuesta a utilizarla siempre que sea necesario. La convivencia apacible de las septuagenarias cambia cuando ambas se interesan por el mismo hombre. Los celos, los defectos de cada una, las intrigas, todo sale a la luz. Noll, una escritora que crea adicción, aprovecha esta peripecia para reflexionar sobre la invisibilidad de las mujeres mayores.


Las historias de la francesa Fred Vargas también son adictivas, aunque en sus novelas son casi más interesantes los personajes que las tramas. En Sin hogar, ni lugar (Siruela) reencontramos a Louis Kehlweiler, también conocido como el Alemán, y a sus amigos, la ex prostituta Marthe, y a los cuatro tipos que viven en un viejo caserón: Marc Vandoosler, medievalista que tras 12 años de desempleo trabaja como profesional de la limpieza doméstica; Vandoosler el Viejo, su tío, un ex policía; Lucien Devernois, especializado en la I Guerra Mundial, y Mathias Delamare, que es prehistoriador. Todos corren cuando Marthe pide ayuda para un protegido suyo no muy espabilado acusado de haber matado a dos mujeres.


El cuento número trece (Lumen), de la británica Diane Setterfield, y La pared vacía (Lumen), de la estadounidense Elisabetth Sanxay Holding (1889-1955), ya llevan meses en las librerías y varias ediciones, pero si no las han leído aún, háganlo, de verdad, valen la pena. La primera narra la vida de una escritora de éxito, Vida Winter, una historia de hermanas gemelas, de una niña fantasma y de una mujer muerta en un incendio 60 años antes. La pared vacía es la afortunada recuperación de Sanxay Holding, que cuenta cómo se trastoca la vida de una mujer de clase media cuando su hija adolescente se enamora de un gánster.


Como ven, hay donde elegir y más, pero si van a una librería encontrarán mucho más.



Nota: para ver todas las entradas de [ el ojo fisgón ] sobre el thriller, hacer clic aquí.

viernes 10 de agosto de 2007

summertime [ 23 ] / los premios literarios según josé manuel lara bosch, presidente del grupo planeta

Las siguientes palabras de José Manuel Lara Bosch con respecto a los premios literarios no sólo dan cuenta del pragmatismo del grupo que él preside, sino que también explican el desprestigio del premio Planeta:


‘El premio nunca ha pretendido descubrir autores, ni promocionar autores; un premio puede acelerar el proceso del autor, acelerar el tiempo para que el autor consiga a sus lectores, como cualquier campaña de promoción (…) Para lo que sirve un premio, evidentemente, es para acelerar un proceso, para ganar tiempo y para nada más. Yo creo que la gran función de un premio no es descubrir autores, es descubrir lectores’.


“José Manuel Lara Bosch conversa con Terenci Moix”

Conversaciones con editores, pág. 261

Siruela

Madrid, 2007

jueves 9 de agosto de 2007

summertime [ 22 ] / el libro de bolsillo y el costo de vida

El libro de bolsillo es un intento de los editores por popularizar el libro desde dos puntos de vista: en primer lugar, para abrir un nuevo mercado para la circulación de títulos que pueden estar cerca de su máximo nivel de ventas en edición de tapa dura y, de esta manera, prolongar su ciclo de vida; y, en segundo lugar, para convertirlo en un bien de consumo masivo al hacerlo más accesible desde el punto de vista económico.


En España actualmente el precio de un libro de bolsillo oscila aproximadamente entre los 5.70 y los 10 euros —la media está alrededor de los 7.20. Las siguientes cifras del costo de vida en Barcelona nos ayudan a hacernos una idea de lo que representan estas cifras en términos de poder adquisitivo:


- Café solo ≈ 1 euro

- Café con leche ≈ 1.20 euros

- Barra de pan (en panadería) ≈ 0.70 euros

- Fórmula de desayuno café + croissant o donut ≈ 1.60 euros

- Fórmula de desayuno café + bocadillo pequeño + zumo de naranja ≈ 2.90 euros

- Tiquete sencillo de transporte público integrado (zona 1) = 1.25 euros

- Tarjeta de diez viajes de transporte público integrado (zona 1) = 6.90 euros

- Menú en barrio residencial (primer plato + segundo plato + bebida + pan + postre o café) ≈ 8.30 euros

- Menú en barrio de oficinas (primer plato + segundo plato + bebida + pan + postre o café) ≈ 9.50 euros

- Menú japonés ≈ 7.98 euros + IVA

- Menú tipo all you can eat ≈ 9.95 euros

- Menú Big Mac = 5.70 euros

- Kebab ≈ 3.50 euros

- Cerveza en un bar ≈ 1.70 euros

- Paquete de cigarrillos Lucky Strike (en estanco) = 2.40 euros

- Entrada a cine ≈ 6.60 euros (≈ 5.20 euros con tarifa reducida)


La idea de escribir sobre la relación entre el precio del libro de bolsillo y el costo de vida viene de un comentario que alguna vez le oí al escritor colombiano Antonio Ungar, quien en una conferencia en Bogotá mientras vivía en Barcelona dijo que en España con lo que costaba un menú era posible comprarse un libro de bolsillo —lo cual a mí me pareció asombroso—.


Seguramente la optimización de la relación precio del libro de bolsillo – nivel de ingresos depende de aspectos como el tamaño de la industria editorial, la adopción de una política del precio único, el monto de los impuestos al libro y el nivel de ingresos. Sería interesante saber cómo es esta relación en otros países —por lo menos en Francia es un poco más óptima que en España—.

miércoles 8 de agosto de 2007

summertime [ 21 ] / el áncora editores, una editorial colombiana independiente

Entrar a la universidad significó para mí empezar a recibir referencias provenientes de todas partes con respecto a los temas más diversos. En mis clases tanto de Ciencia Política como de Literatura mis profesores hablaban de un montón de nombres y obras importantísimas, casi todas desconocidas para mí.


Gracias a la editorial independiente El Áncora editores en ese momento pude acceder, en primer lugar, a unos estudios interesantísimos en distintas áreas de las ciencias sociales como Bandoleros, gamonales y campesinos —de Gonzalo Sánchez y Donny Meertens—, El estado y la política en el siglo XIX —de Álvaro Tirado Mejía— y el resultado de las investigaciones de Alfredo Molano sobre algunos problemas fundamentales de la sociedad colombiana; en segundo lugar, a las cuidadosas ediciones bilingües de algunos clásicos modernos —traducidos en su mayoría por traductores colombianos— como Johann Wolfgang von Goethe, Arthur Rimbaud, Paul Verlaine, Paul Valéry, Edgar Allan Poe, Samuel Taylor Coleridge, Oscar Wilde, Walt Whitman, Henry James, T. S. Elliot y Vinicius de Moraes; y, por último, a un montón de autores colombianos como Tomás Carrasquilla, José Asunción Silva, León de Greiff, Osorio Lizarazo, Jorge Zalamea, Hernando Téllez, Eduardo Caballero Calderón, Marvel Moreno y Álvaro Cepeda Samudio.



Adicionalmente, El Áncora editores publicó dos joyas de la literatura contemporánea norteamericana que pasaron casi desapercibidas: El hombre al que amó, una colección de cuentos dispersos de John Cheever, y Los periodistas literarios —una compilación de reportajes de las figuras más representativas de este movimiento hecha por John Mcphee, Tom Wolfe Y Joan Didion—.

martes 7 de agosto de 2007

summertime [ 20 ] / efectos de la censura en españa años después del fin del franquismo



Aunque la censura en España terminó con el fin de la dictadura, según documenta Sergio Vila-Sanjuán sus efectos siguieron sintiéndose mucho después en la medida en que muchas editoriales siguieron distribuyendo e incluso reeditando traducciones hechas durante el franquismo.


Dice Vila-Sanjuán que la acción de la censura ‘se prolongaría en el tiempo, mientras se mantuvieran en el mercado —y en las librerías— aquellas obras que habían sufrido su efecto’.


La escritora italiana Elsa Morante denunció la manipulación de la que fue víctima su novela La storia, editada por Plaza&Janés. Según cita Vila-Sanjuán, decía el texto original de Morante:


‘Guerra Civil en España, provocada por el católico-fascista Franco (llamado el generalísimo y el caudillo) por cuenta de los acostumbrados poderes bajo la amenaza del “espectro”. Después de tres años de devastaciones y masacres (entre otras cosas se instaura en España la destrucción desde el cielo de enteros centros habitados) prevalecerán los fascistas (falangistas) gracias a la sólida ayuda del Duce y del Führer y a la connivencia de todas las potencias del mundo’.


La traducción de Plaza&Janés decía:


‘Guerra Civil en España que dura tres años y que acaba con la victoria de Franco’.


Como si esto fuera poco, para rematar añade Vila-Sanjuán que:


‘Todavía en agosto de 1991 el periodista Josep Massot recogía en un reportaje algunos de los libros que seguían reeditándose en versiones censuradas, de forma a veces muy salvaje: obras como Los asesinos de Hemingway, en edición de Luis Caralt, a la que faltaban tres páginas de texto respecto a la versión original, párrafos enteros suprimidos, que se referían a cuestiones eróticas —dentro de lo erótico que podía llegar a ser Hemingway— y a la escena de un cuento donde se relata la evacuación de los republicanos ante el avance de las fuerzas nacionales durante la Guerra Civil. Como ésta, otras obras de John Dos Passos, Carson McCullers y William Faulkner, entre otros, circulaban a principios de los años 90 en la vieja versión censurada, en colecciones de bolsillo y de venta por correspondencia de distintas editoriales españolas. ¿La causa del timo? «Por desgracia, es más cómodo y más barato reeditar las traducciones antiguas que hacerlas traducir de nuevo», según las fuentes consultadas por Massot’.


Pasando página, de Sergio Vila-Sanjuán. pp. 68 - 69

Destino

Barcelona, 2003

lunes 6 de agosto de 2007

summertime [ 19 ] / la contribución de la industria editorial iberoamericana a la difusión de la literatura y del pensamiento contemporáneos en españa


Dos citas de Un viaje de ida y vuelta a propósito de la manera como las editoriales iberoamericanas —algunas de ellas fundadas por exiliados españoles— contribuyeron a dar a conocer en España la literatura y el pensamiento contemporáneos:


‘Está claro que las editoriales iberoamericanas a las que se ha hecho referencia desempeñaron un papel fundamental en el progreso cultural de México y Argentina, pero además llevaron a cabo una misión de un valor incalculable en nuestro propio país: a través sobre todo de traducciones, permitieron al público lector mantener abiertos los cauces de la comunicación con las otras culturas de Occidente. Gracias a los esfuerzos de un grupo irrepetible de editores, distribuidores y libreros que lograron introducir aquellos libros de manera clandestina durante varias décadas —en algunos casos hasta la normalización democrática de nuestro país—, tres generaciones de españoles pudieron tener acceso a una cultura fundamental’.


Prólogo escrito por Antonio Lago Carballo y Nicanor Gómez Villegas. pp. 12-13


Gracias a Emecé, a Sudamericana, al Fondo de Cultura Económica, a Grijalbo y a otras editoriales iberoamericanas ‘conocimos a nuestros poetas del 27, pero también al conjunto de autores españoles que hicieron soberbias traducciones, pusieron a nuestro alcance a Rilke, a Kafka, a Camus, a Sartre, a Thomas Mann y por supuesto a la propia literatura iberoamericana. Rompieron nuestro aislamiento y nos acercaron a la cultura occidental’.


Intervención de Rosa Conde en la Sesión inaugural, pág. 18.

Un viaje de ida y vuelta

Antonio Lago Carballo y Nicanor Gómez Villegas (editores)

Siruela

Madrid, 2006

domingo 5 de agosto de 2007

lecturas de fin de semana [ 39 ] / entrevista a la chief executive officer de harpercollins en la revista forbes

Las respuestas de Jane Friedman, la Chief Executive Officer del megagrupo HarperCollins, en la entrevista publicada en la revista Forbes que reproduzco a continuación dan cuenta de la visión que tiene tanto del negocio como del trabajo editorial una persona proveniente del mundo del management —en contraposición al editor tipo Carlos Barral, que toma decisiones de una manera más bien intuitiva y sin hacer mayores cálculos económicos para reducir el riego de su inversión y garantizar la rentabilidad de ésta [es decir, a partir de criterios poco técnicos]—.


A New Leaf For Publishing
Saj-nicole Joni 08.01.07, 4:15 PM ET


In an increasingly digital society that seems to read less and less, Jane Friedman believes the publishing business is in great shape.


While the overall health of the industry might be debatable, Friedman's success is not. During her 10-year tenure, HarperCollins' annual revenues have increased from $737 million to more than $1.3 billion. With greater expansion into online sales, digital warehousing and large-print editions, the company appears well-positioned for the future.


Jane Friedman believes that books have a profound influence on societies and lives. In recent years few have equaled her contribution to, and influence on, the publishing industry. Known as a visionary with unstoppable energy, she's pointing the way to making one of our oldest industries relevant in very modern terms —in times where centuries-old tradition is threatened by an online, downloadable, wired world—.


SNJ: When you look out into the future of publishing, what do you see?


JF: I think the book business is the healthiest I have seen it in a very long time. We are seeing a breadth of titles selling in many different channels of distribution. We are no longer publishing for the independents only, the chains only, the big box merchandisers only, the online sellers only. We are selling across the board. The health is the breadth, diversity and range. That's good for business, and more importantly, it's good for society.


The hunger for books grows out of desire that is deeply human: to inform, to educate, to entertain, to feel, to connect —to share story and to learn from each other—. Yet publishing has struggled in recent years. What's underneath your vision and ability to turn this around?


First and foremost, I'm a publishing CEO —one of very few who have come up through publishing—. I try to recognize the importance of every single book. The author is most important; and before the author comes the editor. So we do everything we can on the editorial side and that brings us the right authors.

The whole point is getting the words of the author to the consumer, where the consumer wants it, when the consumer wants it and on whatever vehicle the consumer wants to consume it. Since we understand and embrace this premise, I am very positive about the digital world, e-books, downloadable audio, larger print books, trade paperback editions and overseas expansion, covering both English and other languages.


What's at the root of your leadership; what made you able to create and sustain breakthroughs as you rose?


I have never had a plan. I have an innate and insatiable curiosity —I'm always curious about what we can do next—. You take experience and capitalize on it, but you have to let go and move on because you have to give 100% of your attention to what you are doing at that moment.


The other aspect is that I'm ever-present. I participate in almost every industry event. I make every effort to attend every HC author event even if it's for five minutes. The authors love it, and it feels right to me. If an author can spend years on their work, I can certainly hop into the car and go from place to place. On average, I do about three or four events a night. I'm very involved with everything that has to do with the industry and as well as sit on boards such as Poets & Writers and Literacy Partners. There is no substitute for being fully immersed —because to innovate and take risks, you have to know what's happening—. I balance unfettered curiosity with unfiltered doses of reality —and it also help to know everyone—.


Leaders often raise the bar on innovation and risk by getting out in front of the action with some highly visible, unexpected and memorable decisions.


That's so very important. For example, we printed 400,000 copies of The Making of the Titanic. The movie was coming out at that time. HarperCollins was very busy supply chaining everything —strangling everything— because it had been bleeding money. There was a highly committed woman in charge of supply chain. She came to me and said "we have some very good vibes about the movie" and added, "We are going to print 40,000 copies." And I said, "No, we are going to print 400,000," and she turned absolutely pale, did not know where to run and report on me. And we subsequently sold a million copies of a $20 book.


You've often said, "I'm a leader first, and then I just happen to be a woman." What does that mean to you?


Right. Fundamentally, my important leadership traits are gender-blind. There is a part of my insight and innovation that feels innate. I look at things and often, it is just clear to me. For example, early on, I saw the author tour, and I just knew it would work. I saw audio books; I have great instinct for what titles will go big. My recent obsession is larger print.


And being a woman is an afterthought?


I am proudly a woman and proudly a working Mom. I am a touching, feeling person. I nurture talented men and women; I understand life situations that go beyond work. I don't think I'm superwoman and I know I cannot do everything.


You are leading the way in embracing the old and the new, and getting it all to work. How?


I'm very open and very available. I'm pretty opinionated, but I also will listen to others. And I like taking risks. I don't demand of anybody more than I demand of myself and everybody is aware of that. I encourage people to stretch, to reach. I do not like a company that feels like it is a prison in any way.


What's next?


For me, the starting point for leadership is that I completely love what I do. I have this passion, and it has sustained and grown for 40 years. Working for a publishing company is the best job in the entire world because I get to know a little about everything, and because I am blessed to be working with people who are so much smarter than I am in their fields. I have learned so much from them —that's what keeps me going; there is the next thing to learn—.

sábado 4 de agosto de 2007

lecturas de fin de semana [ 38 ] / 'vender libros con métodos de farmacia'

Encontramos en El País este reportaje en el que una experimentada editora y un editor novato nos ofrecen una reflexión frente a la sobreproducción del mercado editorial.


Vender libros con métodos de farmacia

La editora Beatriz de Moura ofrece un remedio para la sobreproducción

Javier Rodríguez Marcos 02/08/2007


El último gran fenómeno en la industria del libro en España no tiene un nombre, tiene doscientos. Desde hace cinco años, la continua aparición de pequeñas editoriales ha insuflado un halo de optimismo al universo de la letra impresa, amenazado por la galaxia digital. A ese grupo de resistentes pertenece Javier Santillán, que decidió aparcar su fulgurante carrera de economista en el Banco de España para fundar la editorial Gadir. Santillán trabajó en Francfort durante los años en los que el Instituto Monetario Europeo estaba cocinando el euro: "Para un economista, el lugar más emocionante en el momento más emocionante", recuerda. De hecho, a su pluma se deben algunos de los papeles con los que la prensa financiera mundial puso cara y ojos a la nueva moneda.



Un buen día decidió cambiar los números por las letras, vendió su casa y bautizó la editorial con el nombre fenicio de Cádiz, ciudad a la que se escapa cada vez que puede. ¿Sus armas? "La pasión de un lector voraz, el hueco que dejan para la literatura las multinacionales de la edición y el ejemplo de sellos como Anagrama y Tusquets, nacidos con un espíritu parecido". Santillán, que emplea a cuatro personas, lo dice mientras conversa con Beatriz de Moura en la sede de su editorial, Tusquets, una maravillosa casa en la parte alta de Barcelona en la que se afanan 21 trabajadores, a los que hay que sumar los de las filiales de México y Argentina.


En el jardín hay una pelota despistada, y Beatriz de Moura recuerda sus años de portera en Brasil y su pasión por un escritor futbolero, Albert Camus, "que preside todas mis iniciativas, mi vida", y al que tiene en un catálogo que empezó a gestarse con 165.000 pesetas de las de 1968 y en el que el best seller absoluto es Relato de un náufrago, de Gabriel García Márquez. "¿Cuántos hemos vendido? No sé, he perdido la cuenta, millones, reimprimiendo siempre la edición original. Gabo no quiere que se toque esta edición". Ese reportaje que el Nobel colombiano puso en manos de su amiga en 1972 fue durante mucho tiempo —"con Woody Allen y Groucho Marx, qué buen trío"— el colchón que permitió a De Moura levantar una editorial cuya consagración definitiva llegó en 1984. Ese año, su marido y socio, Antonio López Lamadrid, la animó a dar un salto mortal: pagar un adelanto desacostumbrado por la novela de una escritora francesa. El amante fue un éxito, y la relación con Marguerite Duras sólo se rompió con la muerte de la narradora: "Una vez fuimos a cenar con ella", recuerda la editora, "y se empeñó en que nosotros tomáramos vino. Ella acababa de salir de un tratamiento contra el alcoholismo y quería demostrar que estaba curada. No sé si se puede decir que fuimos amigos. Era difícil comunicarse con ella. Como todos los alcohólicos, era de silencios eternos".


Duras, con Milan Kundera, Almudena Grandes o Javier Cercas, forma parte de un proyecto que, como apunta Javier Santillán, "ha conseguido lo que pretende todo editor: que la gente compre un libro, aunque no conozca al escritor, sólo porque aparece en un sello determinado". Gadir todavía está lejos de las cifras de Tusquets, pero ya cuenta con su pequeño éxito internacional, Dino Buzzati. Santillán está empeñado en publicar toda la obra del autor de El desierto de los tártaros. Suyo era el primer título de Gadir, El secreto del bosque viejo, que lleva vendidos 10.000 ejemplares.


Viejos o nuevos, el gran problema para todos los editores se resume en una palabra que les cambia la cara cuando salta a la mesa: distribución. "Es que ésta es la única industria que fabrica un producto que se devuelve", reflexiona Beatriz de Moura. "Que se devuelve, y mucho", continúa Santillán, que, formado en el racionalismo de la economía, considera que el mundo del libro en España es surrealista: "La sobreproducción de títulos no se entiende. Normalmente, si hay un exceso, los mercados se regulan. Pero a las grandes editoriales les interesa la sobreproducción porque aumenta la probabilidad de tener un superventas". En los últimos años, la media de títulos publicados en España es de 60.000. Imposible que todos encuentren un sitio en las librerías. ¿No hay solución? De Moura la intuye en el modelo alemán: "Allí la distribución de libros es similar a la de los productos farmacéuticos. Si éstos pueden llegar a una farmacia, de uno en uno y en 24 horas o menos, ¿por qué un libro no?". Metidos en la harina de las ventas, surge una pregunta capciosa. Sabiendo cómo es, pero sabiendo también todo lo que ha vendido, ¿publicarían ellos El código Da Vinci? Beatriz de Moura responde sin pensárselo: "Nooooo. ¿Por qué? Porque es malísimo. A mí me encanta leer best sellers, pero este best seller es malo". Javier Santillán medita un segundo, duda y responde: "Tal vez lo editaría en un sello paralelo para poder publicar en Gadir lo que quiero".

viernes 3 de agosto de 2007

summertime [ 18 ] / los exiliados de la guerra civil española y la industria editorial latinoamericana



‘El estallido y posterior desenlace de la Guerra Civil española desencadenó la salida de nuestro país de una gran parte de los exponentes de la vida cultural española, entre ellos numerosas personas vinculadas directa o indirectamente con el mundo de la edición. Esta última circunstancia tuvo en los años cuarenta del siglo pasado un efecto inesperado en Iberoamérica, en particular en México y Argentina —los destinos principales de los intelectuales que marcharon al exilio—, ya que, debido al colapso de la actividad editorial española y a los efectos de la censura, las editoriales mexicanas y argentinas tomaron el relevo de la iniciativa editorial en lengua española; después de la contienda el centro de gravedad de la industria editorial se trasladó a América’.


Prólogo de Un viaje de ida y vuelta, escrito por Antonio Lago Carballo y Nicanor Gómez Villegas (editores). pág. 11

Siruela

Madrid, 2006

jueves 2 de agosto de 2007

summertime [ 17 ] / las notas moleskine de iván thays

El pasado 11 de mayo el escritor peruano Iván Thays decidió retomar su blog Moleskine literario, en el cual había ido escribiendo cada vez con menos frecuencia. Desde entonces Moleskine literario es una especie de agencia de prensa que se ha convertido en toda una referencia para estar al tanto de la actualidad literaria del mundo hispanoparlante y, en menor medida, de la de los ámbitos anglosajón y francófono. Lo que más me gusta del blog de Thays es que no cae en el localismo provinciano en la medida en que parte de una perspectiva en la que las fronteras geográficas parecen no ser más que simples puntos de referencia.



Con respecto a su blog dice Thays que:


Moleskine literario es un blog que pretende ser un portal de informaciones y enlaces a noticias literarias. Me interesa comentar esas noticias, además, a través de notas apuradas, a veces arbitrarias, a veces sólo subrayados, en una virtual libreta moleskine.

miércoles 1 de agosto de 2007

[ el ojo fisgón ] cumple seis meses

Después de darle muchas vueltas a la idea, hoy hace seis meses abrí [ el ojo fisgón ] porque quería meterme de lleno en el tema editorial y empezar a escribir de manera sistemática sobre observaciones que había venido haciendo de manera permanente pero dispersa desde hacía mucho tiempo.


A la hora de hacer un balance de estos primeros seis meses quisiera destacar los cinco aspectos que más me generan satisfacción de esta experiencia: en primer lugar, haber conseguido sacar adelante un proyecto sobre un tema que me fascina; en segundo lugar, estar generando alrededor de las tendencias del mercado editorial un espacio de reflexión que sirve como punto de encuentro para un pequeño grupo de personas interesadas en éste; en tercer lugar, darme cuenta del aprendizaje que presupone el ejercicio que he estado haciendo; en cuarto lugar, tener casi todos los días nuevos temas de conversación con Anita, con el poeta Camilo Hoyos, con la niña María y con Estebitan; y, por último, haber tenido la oportunidad de entrar en contacto con mucha gente valiosa e interesante.


Me refiero a personas como Alberto Salcedo Ramos, Alix de Roten, Anna Monjo, Arantxa Martínez, Boris Matijas, Eduardo García Aguilar, Elzine Aristide, Guillermo Schavelzon, Héctor Abad, Helena de Cervantes, Isabel Núñez, Javier Celaya, Javier Moreno, José Pons Bertran, José Antonio Millán, José María Barandiarán, Juan Pablo Correa, Judith Belmonte, Julián Viñuales, Leroy Gutiérrez, Lady Newell, Luis Fernando Charry, Luis Miguel Solano, María del Rosario Aguilar, Marian Montesdeoca, Mauricio Salvador, Omchamat, Patricia Escalona, Pere Sureda, Piedad Bonnett, Sergio Vila-Sanjuán, Sfer, Subal, Valeria Bergalli y Vanesa Knorst.



Durante el mes de agosto seguiré con mi summertime y a partir de septiembre retomaré el ritmo habitual. Quería echarme una siestecilla pero la decisión de la familia Bancrofts de aceptar la oferta de compra de The Wall Street Journal hecha por Rupert Murdoch acaba de dispararme la ansiedad.