sábado, 6 de diciembre de 2008

fil [ 19 ] / la chingada, santo y seña de méxico

Traer a [ el ojo fisgón ] esta cita de La muerte de Artemio Cruz, que es un detalle de esta novela que me gustó muchísimo cuando la leí hace once años, es mi homenaje a México lindo y a Carlos Fuentes:


‘Tú la pronunciarás: es tu palabra: y tu palabra es la mía; palabra de honor: palabra de hombre: palabra de rueda palabra de molino: imprecación, propósito, saludo, proyecto de vida, filiación, recuerdo, voz de los desesperados, liberación de los pobres, orden de los poderosos, invitación a la riña y al trabajo, epígrafe del amor, signo del nacimiento, amenaza y burla, verbo testigo, compañero de la fiesta y de la borrachera, espada del valor, trono de la fuerza, colmillo de la marrullería, blasón de la raza, salvavida de los límites, resumen de la historia: santo y seña de México: tu palabra:


- Chingue a su madre
- Hijo de la chingada
- Aquí estamos los meros chingones
- Déjate de chingaderas
- Ahoritita me lo chingo
- Ándale, chingaquedito
- No te dejes chingar
- Me chingué a esa vieja
- Chinga tú
- Chingue usted
- Chinga bien, sin ver a quién
- A chingar se ha dicho
- Le chingué mil pesos
- Chínguense aunque truenen
- Chingaderitas las mías
- Me chingó el jefe
- No me chingues el día
- Vamos todos a la chingada
- Se lo llevó la chingada
- Me chingo pero no me rajo
- Se chingaron al indio
- Nos chingaron los gachupines
- Me chingan los gringos
- Viva México, jijos de la chingada:


tristeza, madrugada, tostada, tiznada, guayaba, el mal dormir: hijos de la palabra. Nacidos de la chingada, muertos en la chingada, vivos por pura chingadera: vientre y mortaja, escondidos en la chingada. Ella da la cara, reticencia y el doble juego, ella descubre la pendencia y el valor, ella embriaga, grita, sucumbe, vive en cada lecho, preside los fastos de la amistad, del odio y del poder. Nuestra palabra. Tú y yo, miembros de esa masonería: la orden de la chingada. Eres quien eres porque supiste chingar y no te dejaste chingar; eres quien eres porque no supiste chingar y te dejaste chingar: cadena de la chingada que nos aprisiona a todos: eslabón arriba, eslabón abajo, unidos a todos los hijos de la chingada que nos precedieron y nos seguirán: heredaras la chingada desde arriba; la heredaras hacia abajo: eres hijo de los hijos de la chingada; serás padre de mas hijos de la chingada: nuestra palabra, detrás de cada rostro, de cada signo, de cada leperada: pinga de la chingada, verga de la chingada, culo de la chingada: la chingada te hace los mandados, la chingada te desflema el cuaresmeño, te chingas a la chingada, la chingada te la pela, no tendrás madre, pero tendrás tu chingada: con la chingada te llevas a toda madre, es tu cuatezón, tu carnal, tu manito, tu vieja, tu peor-es-nada: la chingada: te truenas el esqueleto con la chingada; te sientes a todo dar con la chingada, te pones unos pedorrales de ordago con la chingada, se te frunce el cutis con la chingada, pones los güevos por delante con la chingada: no te rajas con la chingada: te prendes a la ubre de la chingada:


¿a dónde vas con la chingada?’


La muerte de Artemio Cruz, pp. 84 – 85

Biblioteca Ayacucho

Caracas

4 comentarios:

Blumm dijo...

Martín, revista nueva de autores (ahora los llaman) transatlánticos. En mi blog hablo un poco de ella. Toda tuya. El Redactor Jefe es amigo mío, Ángel Esteban. Por si quieres preguntarle algo...
Saludos.

martín gómez dijo...

Genial, Bernardo. Le echo un ojo.

Mil gracias por la referencia.

Un abrazo.
Martín.

Camilo Jiménez dijo...

La palabreja y sus derivadas no debería ser patrimonio exclusivo mexicano: deberíamos adoptarla todos los países del continente. Es tan bella... y como se advierte en el pasaje de Fuentes, da para todo. Simón.

martín gómez dijo...

De acuerdo: "la chingada", patrimonio de la lengua castellana.

Fuentes se anota un gol bien chingón recogiendo todo este chingo de acepciones, matices y derivados de "la chingada" sin romper la continuidad del argumento ni la caracterización de su personaje.